La influenza A(H7N9), ¿la nueva amenaza más allá del ébola?

Es considerado como uno de los más letales junto con el virus del A(H1N1), asegura la OMS; en 2013 se registraron 438 casos y 169 defunciones. De no monitorearse, generaría otra pandemia.
virus, influenza, a(h7n9)  (Foto: iStock by Getty Images)
Gabriela Rivera
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El ébola ha puesto en alerta al mundo; sin embargo, hay un nuevo virus de la influenza y es uno de los más letales: el A(H7N9), cuyas cepas revivieron el temor de una nueva pandemia, como la que se presentó en 2009 con el A(H1N1).

El brote comenzó en marzo de 2013 en China y hasta el momento se reportan más de 438 casos y 169 defunciones, publica la revista Quo en su edición de noviembre 2014.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al A(H7N9) como uno de los más letales que han enfrentado los médicos e investigadores en los últimos años.

El virus se detectó en las aves de corral chinas desde hace años, y durante algún tiempo fue inocuo para los seres humanos. Pero los primeros casos alertaron a las autoridades sanitarias. No obstante, la confirmación del contagio de humano a humano prendió aún más las luces de alerta.

Asia se ha convertido en el lugar idóneo para la incubación y mutación de los virus de influenza, debido a la convivencia constante y cercana de los humanos con aves vivas que se comercializan en mercados, corrales y cocinas.

El paciente cero

En marzo de 2013, Wang Li estuvo pegada a la cabecera de su padre, quien cayó en cama después de convivir con aves portadoras del virus A(H7N9). Mientras cuidó de él, Li no tuvo precaución para evitar el contagio, pues existía la certeza de que ese virus solo se transmitía de aves a seres humanos.

Seis días después del último contacto con su padre, en el hospital de la provincia de Wuxi, al oriente de China, Li presentó los síntomas de la influenza -fiebre alta y tos frecuente-, aunque no había estado cerca de las aves infectadas. Poco después, ambos murieron.

Científicos aislaron y analizaron las cepas de los dos pacientes. Los resultados, publicados en la British Medical Journal en agosto de 2013, demostraron que ambos virus eran casi idénticos genéticamente. Es decir, Li se contagió mientras cuidaba a su padre, convirtiéndose en el primer caso de transmisión entre personas de este tipo de influenza.

Los autores del estudio aseguraron que sus hallazgos “refuerzan que el nuevo virus tiene potencial de propagación para generar una pandemia.

El ABC de la influenza

En el mundo circulan tres tipos de influenza: A, B y C. Los dos primeros causan epidemias estacionales en las personas durante el invierno. La del tipo C infecta a humanos y cerdos, aunque su prevalencia anual es menor y los síntomas no son de mucho cuidado.

Los virus de tipo A se alojan en todas las aves acuáticas salvajes. Sin embargo, también pueden infectar a personas, otras aves, cerdos, caballos, ballenas y focas, entre otros animales.

La mezcla de virus de aves con virus de otras especies animales ha provocado que se generen nuevos virus de influenza A con mutaciones, lo que contribuyó al desarrollo de cepas con mayor capacidad de infectar al ser humano.

Desde la década de los noventa, la OMS mantiene alertas en todos los países ante la migración de los distintos subtipos de influenza A, originado por el movimiento de las aves.

Los tipo A, la amenaza para el ser humano

Hasta ahora, los virus A(H7N9) y el A(H5N1) están entre los más vigilados, porque se consideran los más mortales de los últimos años.

El A(H5N1) infectó al ser humano, por primera vez, en 1997, durante un brote aviar registrado en Hong Kong. Más tarde, reapareció en 2003 y 2004. De acuerdo con un mapa elaborado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) desde 2003 se han infectado 649 personas en 16 países

Del total de los casos, 385 fallecieron por esta enfermedad, es decir, que el virus tiene una letalidad de alrededor de 59%.

Los investigadores de todo el mundo monitorean constantemente a la cepa del A(H5N1), debido a su propagación entre las aves y la capacidad de infectar a los humanos.

“El riesgo de una pandemia ocurriría cuando estos virus, altamente patógenos y que causan una mortalidad importante, adquirieran la capacidad de transferirse de forma eficaz entre los humanos. Es posible, pero la probabilidad es baja”, explica el investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, Carlos Arias Ortiz.

Aunque estos son los virus que más preocupan, el monitoreo incluye a los A(H1N1), al A(H3N2) y a los tipos H5 y H7 que se presentan en todas las aves. También figura en el radar el A(H10N8).

Las dos formas de mutaciones de la influenza

1. Deriva antigénica Los genes de 16 subtipos de hemaglutinina y de los nueve subtipos de neuraminidasa -que son las proteínas que están presentes en la superficie de los virus de influenza- sufren mutaciones de manera progresiva.

“Tanto los virus de influenza A y los de tipo B se someten a esta deriva antigénica, dando lugar a nuevas cepas”, explica la responsable del Laboratorio de Bioseguridad para el Diagnóstico e Investigación de Enfermedades Emergentes (LBS2) del Cinvestav, María del Carmen Castro Méndez.

2. Cuando dos virus infectan a un mismo animal. Este tipo de mutaciones son las que han generado los virus que provocaron las pandemias de influenza que conocemos, explica el investigador Carlos Arias.

Además de la influenza aviar, los seres humanos también se contagian de influenza porcina. Incluso los tipos que ahora se consideran influenza estacional —A(H1N1) y A(H3N2)—, se transfirieron de los cerdos a las personas, quienes ya se adaptaron a estos virus de tal forma que sus afectaciones ya se consideran enfermedades comunes de invierno.

Vacunas para prevenir y plantas ¿para atacar?

Hasta ahora, las vacunas son el mejor aliado de los humanos para reducir y prevenir una pandemia. Los seres humanos no tienen, en forma natural, anticuerpos contra la influenza, por eso las vacunas ayudan a que nuestro organismo genere estos anticuerpos.

Sin embargo, investigaciones realizadas por científicos de la Universidad de Nankín, en China encontraron que la sustancia MIR 2911, presente en la planta madreselva, actúan contra los virus A(H1N1), A(H5N1) y A(H7N9).

Los resultados del equipo liderado por el investigador Chen-Yu-Zhang muestran por primera vez que un producto natural pueda atacar directamente a un virus de la influenza.

…¿Y en México?

En el país existen dos laboratorios de referencia: uno en el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica (Indre) de la Secretaría de Salud, y otro en el Cinvestav, donde se pueden identificar los diferentes tipos de cepas.

Mientras que en el Instituto de Biotecnología de la UNAM el grupo del doctor Carlos Arias desarrolló un método de diagnóstico, llamado PhyloFlu, que permite detectar el origen de los ocho genes de los virus, así como las combinaciones de estos.

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