El síndrome de Pinocho: ¿inventas tu CV?

Según la consultora Kroll, 7 de cada 10 estudiantes de MBA mienten en sus datos curriculares; cuidado, porque en México cada vez con más frecuencia, las empresas hacen minuciosas investigac
En México, las empresas verifican los datos que pones en tu  (Foto: )
Tania Lara

Es normal que en México entre 25 y 35% de los candidatos a un puesto mientan en sus antecedentes académicos o laborales, asegura la consultora Kroll. “Pocos ponen mentiras flagrantes como inventar una licenciatura o una maestría, pero la mayoría exagera en los proyectos que trabajó o en los diplomados que ha cursado”, asegura Sergio Díaz, director de un área de la consultora encargada de rastrear el pasado de los candidatos.

Para él, lo más común es que egresados de universidades de escaso prestigio añadan en su currículum, diplomados de instituciones de mayor reputación. “Si sólo asisten a un Congreso, lo mencionan como un posgrado, o mencionan seminarios que no existen en el ITAM”, ejemplifica el director del área de Inteligencia de Negocios.

En México, este tipo de investigaciones existen desde hace ocho años, y cada vez es más común que las empresas verifiquen los datos de un currículum. Al menos, 12 empresas solicitaron este servicio a la firma Kroll en el último año.

“Por eso mi consejo a los alumnos es: sean precisos y veraces, porque ahora las empresas miden como nunca la ética de sus candidatos”, afirma Arturo Fernández, rector del ITAM. Tanto ha crecido esta necesidad de ‘saber todo de los candidatos’ que esta escuela está estudiando la posibilidad de abrir una área para atender solamente a este tipo de requerimientos de información.

En cuanto a la experiencia laboral, los candidatos también suelen exagerar en sus logros y proyectos, ocultar si salieron por algún problema o dan referencias de gente que ya salió de la compañía o que es muy difícil de localizar.

No obstante, las empresas no sólo checan el currículum vitae con la finalidad de comprobar los datos, también evalúan el perfil psicológico de la persona con tecnología más especializada para identificar candidatos con tendencia a hacer trampas.

¿Los futuros Enron?
Las escuelas también se preocupan de la honestidad de sus alumnos. Entre más de 600 estudiantes de MBA en EU, 56% aceptaron que cometieron alguna trampa académica. El porcentaje es alto si se considera que 47% de 4,700 estudiantes de otras maestrías (diferentes al MBA) aceptaron el mismo delito.

El estudio consideró como fraude cualquier intento por copiar o plagiar a sus compañeros o llevar acordeones a los exámenes. La vida estudiantil refleja el mundo corporativo, pues en los fraudes más recientes había involucrados que tenían un MBA.

Los autores del estudio dan algunas hipótesis de por qué los alumnos de estas maestrías en administración defraudan más seguido que otros. Para empezar, estos candidatos son más propensos a valorar su bienestar económico.

Así, protegen más sus intereses personales que la ética. O bien, las teorías de libre mercado que se imparten en las escuelas de negocio tienen un impacto nocivo en los valores. “Los programas de MBA se enfocan más en la riqueza para los accionistas que en otros factores sociales”, opina un experto de la Academy of Management and Learning Education. Otra razón es que “los alumnos aprenden a entregar resultados a cualquier costo, una cultura que rige en muchos lugares de trabajo”, señalan los autores del estudio Academic Dishonesty.

En México, las escuelas de negocios desconocen estos casos. Olga de la Torre, del Tecnológico de Monterrey, nunca ha visto un caso de este tipo en los últimos cinco años. “En clase, todos los profesores insisten en que todas las fuentes deben citarse en cada trabajo”, comenta la directora de Servicios Académicos en la Escuela de Graduados en Administration y Dirección de Empresas.

En la Universidad de Monterrey hubo un caso reciente. “Es difícil copiar porque además tenemos otras formas para evaluar al alumno”, dice Guadalupe González de León.

En Estados Unidos las escuelas están reforzando el cumplimiento de reglamentos. En la escuela de negocios Fuqua, de la Universidad de Duke, sorprendieron a 34 estudiantes copiando en el examen final. Todos tuvieron algún castigo.

Por su parte, las empresas en México también están cerrando filas, pues advierten a los candidatos que si mienten en su solicitud de empleo, y son descubiertos tiempo después, serán despedidos.

Ahora ve
No te pierdas