Los mejores MBA en el Mundo 2007

En un empate casi técnico, Harvard es el número uno de nuestro ranking global, junto con Stanfo su larga trayectoria, hace que 90.9% de los empleadores mexicanos la tengan entre sus preferida
La mayoría de los ejecutivos entrevistados por Expansión, ti  (Foto: )
Tania Lara

La escuela de negocios de Stanford podrá tener más alumnos extranjeros, profesores con mejores grados académicos, mayor nivel de sueldos de sus egresados y ocupar la primera posición en los listados internacionales, pero 90.9% de los reclutadores mexicanos nombran a Harvard entre sus preferencias, contra 62.6% de los 107 reclutadores encuestados por Expansión.

Ésta es la principal diferencia del presente ranking con el de las demás publicaciones (como Business Week, Financial Times o The Economist). Aquí no sólo se evalúa a las escuelas de negocios por su calidad académica, sino también por su imagen desarrollada durante años entre los principales directores de Recursos Humanos y empresas reclutadoras. Y la conclusión es que el hecho de llamarse Harvard todavía pesa entre las compañías mexicanas.

En cuanto a su posición en el listado, sólo hay 0.6% de diferencia entre estas dos escuelas de EU en términos de su puntuación (que evalúa las variables de valor de mercado, factor experiencia y el valor en el mercado mexicano).

Lo indiscutible es que 29 escuelas, de las 50 evaluadas por Expansión, están en EU. Por eso, cuando René Molina decidió estudiar una maestría en administración, sólo tenía un país en su cabeza: Estados Unidos. “Es a donde todo mundo va a estudiar y aprender negocios”, pensó hace dos años al prepararse para los exámenes de admisión y la prueba de GMAT. Actualmente, estudia el segundo año de su maestría en Chapel Hill, donde se encuentra el campus de la escuela de negocios Kenan Flagler, de la Universidad de Carolina del Norte. “Es un pueblo universitario como Cambridge”, asegura René, quien durante su carrera hizo un programa de intercambio en esta universidad inglesa. “La única diferencia es que en Chapel Hill no hay turistas”. Aunque la escuela no figura en la mente de los reclutadores mexicanos, Molina escogió la Kenan Flag, por su enfoque en desarrollar habilidades de dirección general. “Ya sabía que si no es Stanford o Harvard, tu maestría no suena. Pero las empresas que reclutan a los MBA saben cuáles son buenas y cuáles se apegan más a su perfil corporativo”, explica vía telefónica.

Su objetivo es quedarse a trabajar en EU, donde el sueldo promedio de un egresado de MBA puede alcanzar hasta 100,000 dólares al año.

La enseñanza del management surgió precisamente en EU, donde las escuelas alcanzan hasta un siglo, mientras que las europeas sólo acumulan entre 40 y 50 años de experiencia. La escuela de negocios más antigua del mundo es Tuck, de Darthmout (posición 10 de nuestro ranking) que surgió en 1900 y que hoy ocupa el segundo lugar mundial en el listado de la revista británica The Economist.

El dinero
Desde su fundación, las escuelas de negocios estadounidenses tienen una amplia experiencia en recaudar fondos de sus egresados para invertir en proyectos de investigación, en nuevos edificios, para contratar a los mejores profesores, todo un set de iniciativas en pos de una mejor preparación de sus alumnos.

“Los egresados (de Stanford) siguen comprometidos con la escuela y siguen donando sin importar cuántos años han pasado desde que se graduaron. La cantidad recaudada ofrece muchos recursos y posibilidades a los estudiantes que otras escuelas no tienen”, explica Sada Mansour, directora de Admisiones Internacionales en Stanford (primer lugar del ranking de Expansión).

Debido a su reputación y a sus recursos, las escuelas de EU garantizan que todos los alumnos aceptados contarán con recursos suficientes para pagar su educación que, en promedio, cuesta 40,000 dólares por año. “Es muy fácil conseguir un préstamo para estudiar”, asegura Rosemarie Martinelli, directora asociada de Admisiones en la Escuela de Graduados de Chicago (lugar 10 del ranking).

Las universidades y los bancos prestan dinero a los estudiantes extranjeros porque tienen la garantía de que el egresado tendrá un trabajo bien pagado al finalizar sus estudios. “Hay préstamos, becas y ayuda financiera para todos. No hay duda de que el dinero vendrá”, agrega Mansour desde Stanford, una escuela que incluso otorga una amnistía de la deuda escolar para alumnos que regresan a sus países de origen y cuyos sueldos sean inferiores al promedio de Estados Unidos. “Es un incentivo para que regresen a trabajar a empresas de países en desarrollo”, asegura.

Para pagar sus estudios, René Molina se valió de un préstamo de la universidad, otro del Banco de México por 15,000 dólares, y algunos ahorros personales. “Lo más difícil es ser admitido en alguno de los programas”, expresa este joven de 29 años.

Sin embargo, “las escuelas de Estados Unidos son las más caras del mundo y dan pocas becas para alumnos mexicanos. En términos de costo- beneficio, en Europa hay programas atractivos y con más facilidades para estudiar”, dice William Gaber, vicepresidente de la firma de cazatalentos Korn Ferry International y quien estudió una maestría en el Instituto de Empresa (IE), en España.

Del otro lado del Atlántico
Eduardo Martínez estudió parte de su carrera en Tulaine, Nuevo Orleans, y cuando decidió estudiar la maestría, su destino fue Europa. Sus dos opciones eran INSEAD de Francia (en la posición siete del ranking de Expansión) o London Business School de Reino Unido (lugar cinco), que hace 10 años ya eran reconocidas como dos de las mejores escuelas de negocios europeas.

El entorno que encontró en Inglaterra difiere mucho de su experiencia en Estados Unidos. “En Londres, no existen los grandes campus universitarios donde necesitas bicicleta para recorrerlos, como en Estados Unidos”, relata este mexicano que preside el club de egresados de London Business School en la Ciudad de México y que es dueño de la distribuidora de telefonía celular Grupo Estale.

A diferencia de las escuelas estadounidenses, la colegiatura de London Business School cuesta unos 83,000 dólares y como pocas escuelas europeas, el programa dura 21 meses. “Hay dos grandes diferencias al estudiar en Europa. Una es que la mayoría de los programas sólo duran un año y la segunda es que los programas tienen hasta 96% de estudiantes extranjeros, mientras que en EU, sólo 30% no son estadounidenses”, asegura Janet Shaner, directora de Mercadotecnia del MBA en la escuela suiza IMD (lugar 16). Este año, la generación en esta escuela está representada por 40 nacionalidades y sólo 4% de los estudiantes son suizos. “La otra diferencia”, agrega Mansour, de Stanford, “es que los programas europeos son más prácticos e intensivos y se enfocan en mejorar habilidades de gente con mayor experiencia laboral”, dice la académica estadounidense. Stanford (y otras escuelas de EU) ofrece un programa fundacional (más teórico) que prepara a sus egresados para las posiciones directivas que tomarán en el futuro.

Por ejemplo, la edad promedio de los alumnos del IMD es de 31 años con una experiencia profesional que oscila entre cuatro y 10 años, mientras que en escuelas de EU el promedio de carrera laboral del alumnado es de tres a cuatro años. “Nuestro programa es bueno para gerentes con experiencia que quieren ampliar sus conocimientos y regresar al trabajo lo más pronto posible”, afirma Janet Shaner, del IMD.

Debido a esto, las escuelas europeas están en nueve de las 10 posiciones con mejores sueldos de los egresados. En Ashridge, situada en Inglaterra (sitio 32), alcanzan sueldos de 238,000 dólares anuales, a diferencia de Stanford donde el sueldo promedio de un egresado es un poco más de 111,000 dólares anuales.

Hace 10 años, Eduardo Martínez no pudo financiar sus estudios con una beca de Conacyt ni con préstamos de la banca de desarrollo, porque en esa época los estudios de administración no estaban registrados en el padrón de posgrados. “Me pagué la maestría con mis ahorros y un fathership, quiero decir ‘un financiamiento de mi padre’”, confiesa este empresario de 40 años.

Pero ahora, las escuelas europeas ofrecen cada vez más opciones de financiamiento. Tal es el caso del IE (21) que otorga un préstamo de hasta 100% de la colegiatura con Caja Madrid, sin necesidad de presentar un aval español. Además cuenta con opciones de beca de la Fundación Carolina.

INSEAD tiene un programa de ayuda financiera por 2 millones de euros (29 MDP) que beneficia a 20% de los estudiantes con mayores méritos académicos y necesidades económicas y el IMD tiene convenios con bancos suizos para prestar hasta 50,000 dólares y también otorga 11 becas para los mejores participantes. Las colegiaturas en Europa van desde 29,300 hasta 65,780 dólares para programas de 12 a 18 meses. En Estados Unidos las colegiaturas pueden elevarse hasta los 91,000 dólares como es el caso de Stanford.

Eduardo Martínez estudió en un viejo conjunto de 26 casas convertidas en el campus de la escuela London Business School, cerca del parque Regent, en Londres. Esta atmósfera cultural que atrae tanto a los turistas, también define la tercera diferencia de estudiar en Europa: una educación más humanista.

Por ejemplo, en el IE (de España) contemplan que en 2008, agregarán materias de literatura e historia del arte y estudio de culturas asiáticas en su plan de estudios. La escuela madrileña considera que estas materias mejoran la capacidad analítica de sus alumnos y enriquecen su enfoque internacional. “Su conocimiento les permite participar en la creación de los nuevos valores que impulsan el cambio y el desarrollo necesarios para toda sociedad moderna”, explica Arantza de Areilza, directora adjunta de Relaciones Internacionales del IE.

Como innovación social para proyectos de desarrollo internacional, la escuela francesa INSEAD ofrece a sus estudiantes 80 materias optativas, y el IMD tiene un simulador de stakeholders (agentes externos que influyen en la empresa) para que los estudiantes comprendan la relación de las empresas con las ONG, la prensa y la comunidad de inversionistas.

MBA extranjero

Americanos en Europa
Según las escuelas de negocios de Europa, no sólo aumenta el número de mexicanos que llegan a sus aulas, también crecen las solicitudes de admisión de los estadounidenses.

En el IESE (de España), el segundo grupo más numeroso de estudiantes viene de EU y el primero, de India. “Un estadounidense que estudia en Europa da una señal a los reclutadores de que está dispuesto a construir una carrera internacional y trabajar fuera de su país”, explica Rosemarie Martinelli, de la escuela de Chicago.

Además, los estadounidenses son la población más grande de candidatos que buscan estudiar un MBA. Y esta es la causa por la que escuelas como el IESE y el Instituto de Empresa abrieron oficinas para promover sus programas en Estados Unidos. La francesa INSEAD también tiene planes de contar con una oficina de recaudación y promoción en este país.

Otra de las opciones que surgió para los estadounidenses es CEIBS (lugar 28), la escuela de negocios china creada por la Comisión Europea y el ministerio de Economía de esta nación. Y cuyo costo del programa está por debajo de los 30,000 dólares.

Después del MBA
Eduardo Martínez deseaba quedarse en Europa después de su MBA en 1998. En dos bancos se quedó en la última etapa del proceso de selección. “Al no tener pasaporte europeo, era muy complicado contratarme”, explica. Al final, la oficina de GE Capital en Inglaterra le ofreció la dirección de Finanzas en México. “Los programas de inmigración pesan más que la educación de un candidato”, asegura.

Un título de una escuela europea difícilmente garantiza el empleo para un latinoamericano en Europa, donde por ley se debe preferir a un candidato de la Unión. Al regresar a México, Eduardo también encontró que los reclutadores mexicanos desconocían la trayectoria de London Business School. “Muchos la confundían con London School of Economics que ni siquiera tiene maestría en administración”, se queja.

Hoy, la percepción de los reclutadores está cambiando. “Hace 10 años, se sabía poquísimo de INSEAD, IESE o London Business School. Ahora es mucho más común”, asegura William Gaber, de Korn Ferry. Las escuelas europeas también invitan a los reclutadores mexicanos a sus instalaciones. En el IESE, los reclutadores de Cemex y la consultora Neoris suelen pescar talento. Lo mismo hacen las filiales mexicanas de McKinsey, Johnson & Johnson y Telefónica.

Estados Unidos es el principal socio comercial de México, pero cada vez más crecen las inversiones de grupos españoles, franceses y británicos en el país que buscan mexicanos capaces de entender la cultura de sus organizaciones.

Al final, las escuelas extranjeras no sólo ofrecen diferencias geográficas, también se vuelve un contacto con la cultura. “Yo pienso que difiere mucho la experiencia de la maestría con respecto donde la haces”, dice René Molina, quien realizó prácticas de verano en la matriz mundial de DuPont, en Estados Unidos.

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