A lo largo de la línea

En manufactura electrónica, Jabil Circuit no teme ni a China, su subsidiaria en México creció 2 Posición 25 en el Ranking de Expansión
Ernesto Sánchez, director de la firma, optó por Guadalajara
Gabriel Nieto
Guadalaja -

Si la manufactura electrónica fuera una religión, Guadalajara sería un santuario. Aquí, Jabil Circuit tiene una de sus tres catedrales mexicanas y Ernesto Sánchez Proal oficia como sumo sacerdote.

El director de Desarrollo de Negocios de este fabricante por contrato de la industria de la manufactura electrónica (EMS, por sus siglas en inglés) propició un despegue de las operaciones locales de la empresa, con lo que aguantó la presión del crecimiento de China y la volatilidad en el consumo de productos de alta tecnología en Estados Unidos, su principal mercado.

Según los más recientes reportes de la firma, durante los últimos tres años las ventas de la subsidiaria en México crecieron 200%, superando con mucho a las de sus plantas en China, que registraron un avance de 25%.

De ahí la afirmación, papel en mano, de que México aguantó el embate oriental. Tan sólo en 2006, Jabil Circuit vendió en México casi 19,000 millones de pesos (mdp), ubicándose en el lugar 93 de ‘Las 500 de Expansión’, abajo de su rival Sanmina-SCI que facturó 33,665 mdp, pero superó ampliamente a Flextronics, que vendió 13,100 mdp y que recién se fusionó con Solectron (véase recuadro en página 122). Sánchez Proal, a quien Manufactura (publicación hermana de Expansión) reconoció el año pasado como manufacturero del año, es visto como uno de los artífices de la industria en Guadalajara. Ahí, al frente de la Cadena Productiva de la Electrónica, fomentó prácticas como manufactura delgada, mejora continua y Six Sigma, que son consideradas como un mantra industrial.

Las ventas de Jabil Circuit México en 2006 representan un salto de 53% con respecto a las de 2005. El éxito de la empresa lleva un desarrollo de plan de negocios de cinco años, explica Sánchez Proal, que apenas este año tomó el puesto, luego de haber sido gerente general de la planta en Guadalajara. Es el primer mexicano en supervisar la operación de la compañía en todo el país, que tiene más de 9,000 empleados en Guadalajara, Chihuahua y Reynosa. “El objetivo fue ser la mejor planta de manufactura de servicio de electrónica a nivel mundial”, dice.

Ha sido un camino duro. Simplemente en marzo de 2001, semanas después de que el directivo se inaugurara como gerente de la planta en esta ciudad, la compañía perdió 10% de sus contratos y semanas después, las órdenes de sus clientes bajaron 40%. China acechaba. Sin flaquear, la firma se concentró en atraer clientes de plantas de EU, tanto de Jabil como de otras empresas. Y la suerte cambió. Los contratos comenzaron a regresar.

Por lo pronto, en abril de este año el reconocimiento vino del gobierno mexicano, que le concedió el Premio Nacional de Calidad, siendo la primera empresa tipo EMS en recibirlo.

En el sofisticado mundo de la manufactura y los servicios de electrónica y alta tecnología, se considera que firmas como Jabil Circuit marcan el paso en la evolución, de un ensamble en serie, con poca complejidad, a una atención integral a los clientes, a grandes firmas como Hewlett-Packard o Nokia, que piden a los contratistas fabricar sus equipos, tanto de consumo como de atención empresarial.

Sánchez Proal señala que las ventas de Jabil Circuit se deben a su posicionamiento en nichos que requieren una intensa relación con los clientes, desde el diseño mismo de los productos hasta la resolución de fallas en los procesos de manufactura.

Para el directivo, este tipo de modelos permite que los clientes se enfoquen al diseño y desarrollo de los productos y dejen en sus contratistas la producción, la configuración de acuerdo con el ritmo del mercado y hasta la entrega final o servicios de posventa. La geografía ayuda, pues está cerca de Estados Unidos, su mercado natural, pero de allí viene también la mayor amenaza de plantas rivales, sean propias o de otras firmas contratistas.

“No podemos tener una oferta diferente a la de las plantas en EU o las compañías americanas que hacen manufactura electrónica en la región”, argumenta Sánchez Proal. Sin embargo, la historia conocida de mano de obra calificada y barata y la mejorada cadena de suministro local también son parte de la fórmula de Jabil Circuit.

Para este ingeniero electrónico, graduado en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente, sus competidores tienen modelos similares e, incluso, algunos de ellos son sus proveedores en ciertos ámbitos (como los subensambles). China manufactura ensambles en donde el costo del flete en comparación con el de manufactura no es tan alto, pero a la vez se enfoca más en su mercado local.

“Hace tres o cuatro años todavía era común que perdiéramos contratos contra China o Malasia. La diferencia radica en que aquí se hace la configuración final de los productos”, dice.

Nuevo auge

Jabil Circuit y su paso reciente es muestra de la recuperación que la industria de la electrónica ha tenido en México desde 2005, cuando arrancó una nueva etapa luego del embate de China para atraer contratos de manufactura millonarios.

“La industria de los EMS está de rebote en México”, señala Mariana Vía Urista, analista de Technology Forecasters, firma que estudia la manufactura de alta tecnología.

A nivel global, este tipo de empresas compone una industria de más de 200,000 mdd en ventas, apunta la firma de inteligencia Manufacturing Market Insider (MMI). Añade que las 25 mayores compañías de outsourcing de servicios de manufactura aumentaron su negocio 21.6% entre 2005 y 2006 (lo que pone en perspectiva lo hecho por Jabil en México con su 53% de aumento en facturación).

Según MMI, de las 25 grandes, 12 tienen presencia directa en Guadalajara, incluyendo la gigantesca Hon Hai, de Taiwán, que es dueña de Foxconn, una planta que fabrica equipo para HP.

De acuerdo con Vía Urista, en el país hay 26 firmas de servicios de manufactura, lo cual indica una gran confianza en  la mano de obra local, “que cada vez realiza actividades de manufactura más complejas”.

Ernesto Sánchez Proal dice que Jabil México ilustra esto con su trabajo en células y con sistemas de mejora continua así como con una serie de valores como respeto, integridad y trabajo en equipo. “Se vale hacer cualquier cosa que no salga de los valores”, comenta. La filosofía corporativa de la compañía decidió agregar el enfoque a la salud de la gente como otro principio y basar sus acciones en una matriz triangular interactiva: operaciones, finanzas y desarrollo de negocios.

Esto es algo que ocupa ahora el directivo. Los medios locales y algunas entidades gubernamentales estatales han especulado sobre la apertura de otra planta de Jabil en Guadalajara. Así se generarían hasta 2,000 nuevos empleos. La realidad es que el uso de la capacidad disponible de la planta es casi de 95% pero el corporativo (con sede en San Peters-burgo, Florida) estudia el caso.

El ejecutivo asegura que dicho proyecto inició a principios de año pero “no se han dado todas las condiciones para dar el banderazo inicial de arranque” por lo que espera tener una respuesta en los próximos meses y sus expectativas en este sentido son muy positivas. La cadena de suministro y la capacidad de las plantas instaladas en la región juegan un papel clave.

Consolidación

Tras la fusión ente Flextronics y Solectron, se ha dicho que Sanmina-SCI y la propia Jabil serían blanco de posibles adquisiciones en la industria, sobre todo porque gigantes orientales, como la taiwanesa Hon Hai, buscan globalizarse y generar mayores economías de escala. “La fusión que se da entre compañías grandes es una pregunta que ha surgido mucho en el mundo de Jabil últimamente”, afirma Sánchez Proal. Asegura que están observando el impacto debido a las redundancias geográficas en la cadena de suministro pero su meta es clara: seguir siendo competitivos.

El enfoque de la compañía está en el diseño de productos de alta complejidad. Sus sistemas a nivel mundial son homogeneizados y el crecimiento es muy ordenado. En México, la apuesta a futuro continúa en los nichos, el siguiente paso sería el diseño de productos completos y el fortalecimiento de las dos principales divisiones: consumo y servicios de manufactura bajo el esquema alta mezcla/bajo volumen (muchas configuraciones de productos en la misma línea de manufactura).

El directivo considera que detonar la industria “es un tarea interna de las empresas para incrementar el valor de la oferta”. Braulio Laveaga, director regional de la Cámara Nacional de la Industria de la Electrónica y Tecnologías de Información, coincide al mencionar que “la perspectiva es alentadora y hay muchas razones para ser optimistas. El valor agregado radica en la complejidad de los productos, en encontrar un nicho y especializarse”.

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