Alestra, la consolidación en telefonía

Tiene su lugar ganado como la tercera telefónica de México y 2007 fue el mejor año de su histor hoy se reafirma con su servicio empresas y como el distribuidor de contenidos de America Online
La firma está enfocada en soluciones IP para empresas y depe  (Foto: )
Alejandro Ángeles
MONTERREY -

Alestra está a todo lo que da. Un ex socio se acerca a usar su red tecnológica; una eventual consolidación la ronda y la solidez que le da su mejor año son factores que despiertan el optimismo de su director general, Rolando Zubirán.

La tercera telefónica fija del país, con apenas poco más de 360,000 líneas, se muestra estos días como la flor más bella de un jardín en el que las fusiones suenan sin cesar. Zubirán lo sabe y sale al paso de versiones de ofertas de compra y procesos de due dilligence afianzando la viabilidad que Alestra ha encontrado como empresa de nicho.

Para ellos, dice, el mercado es de las empresas que quieren ser eficientes en su uso de redes, llevándolas al nuevo paradigma de las comunicaciones IP (por vía de internet). Alestra ocupó la posición 230 en el ranking de Las 500 empresas de Expansión.

Ése es el tercer despertar de Alestra, la firma de Alfa y at&t que pasó con más pena que gloria por la apertura del mercado de la larga distancia y sobrevivió la sobre inversión en equipo y redes de fibra (más de 1,200 millones de dólares –MDD–) y salió raspada, pero de pie, de la crisis punto com y la caída del mercado de las telecomunicaciones.

Montado en la metáfora de que en telecomunicaciones lo que domina es el tiempo internet y éste es demasiado expedito como para medirlo en la forma tradicional, Zubirán destaca que en poco tiempo, meses, un año o dos, acaso, la empresa tuvo que redefinirse.

Así, dejó de lado el enfoque en larga distancia, mercado del que nunca sobrepasó el 12% de participación. Y ahora, tras experimentar en 2007 el mejor año de su historia, con ventas por 5,056 millones de pesos (15.6% más que el año anterior), Zubirán dice que están listos para seguir como una firma independiente, si sus dueños, Alfa y at&t, así lo determinan.

Además, la empresa reverdece su relación con America Online, para distribuir los contenidos del portal de internet recién reestrenado en México... todo para enfrentar un panorama de consolidación en la que algún rival (léase Axtel o Televisa) podrían comprar su esfuerzo.

Falta saber a qué precio. Según la correduría Credit Suisse, Grupo Alfa podría obtener 182 millones de dólares si desincorporara Alestra. La lógica es que la telefónica no es parte del negocio estratégico del conglomerado regio. Otro factor que podría empujar la venta es que ya desde el año pasado Alfa terminó de acreditar las pérdidas por la adquisición por 51 millones de dólares del 49% que BBVA-Bancomer tenía de Onexa, la joint venture con la que controlaban la parte mexicana de Alestra (la otra parte la tiene at&t). En consecuencia, hay una implicación en el pago de impuestos por renta fija.

Pero, según un directivo de Alfa que pidió el anonimato, el conglomerado no se conformaría con 182 millones de dólares. “Alestra vende 500 MDD, está sana, la deuda es manejable y el EBITDA es excelente”. A decir del ejecutivo, Alfa no quiere malbaratar Alestra, como lo hiciera Banamex con Avantel, cedida a Axtel por una cuarta parte de lo que invirtió simplemente para montar su red (500 MDD, contra 2,000 MDD).

Alestra representa entre 4 y 5% del ingreso total de Alfa y brilla como la subsidiaria que le genera más de 10% de sus ganancias antes de impuestos, depreciación e inflación. Por si fuera poco, la telefónica proporciona servicios de comunicaciones a su matriz, de la que viene un poco más de 1.5% de su negocio. Es decir, si bien no es parte del core business  de Alfa, sí le genera valor.

Pero lo mismo pensaba Cemex de Axtel y, aun así, vendió su parte en una carambola de dos bandas: la cementera se hizo de más de 257 MDD y su director general, Lorenzo Zambrano, se deshizo de suspicacias toda vez que también es dueño de Neoris, la firma que administrará la base de datos de la portabilidad, el proceso que arranca este año con el que los usuarios de telefonía pueden mantener sus números sin importar con qué proveedor están suscritos.

Sin embargo, en la industria rondan las versiones de que Axtel seguirá su fiebre de compras empresariales y terminará echándose a Alestra en su saco. Un banquero de inversión que también pidió el anonimato dijo que, por lo menos, hay un proceso de due dilligence terminado y que el resultado confirma la buena postura de Alestra, con aderezos que la convierten en un bocado apetitoso.

Por lo pronto, el escenario de la industria, a viva voz, ubica a Alestra como blanco de fusiones. Aparte de Axtel, Televisa (que ya absorbió a Bestel en 2007, por unos 325 millones de dólares y que ha comprado participaciones en varias cableras de gran tamaño) podría entrar a la puja.

Como la ley no permite la inversión de más de 50% de entidades extranjeras en telefonía fija, Telefónica y la propia at&t se tendrían que aguantar las ganas de comprar en la telefónica regia, aunque podrían extender sus nexos. Como quiera, la firma española compra espectro y números fijos a Alestra y la segunda ya es socia. Hay que recordar que  at&t es dueña de 49% de Alestra y que también es uno de los inversionistas originales de Telmex en su privatización en 1993. Alestra y AT&T tienen un acuerdo de confidencialidad en su contrato, que también dicta que la firma de EU puede nombrar a cuatro de los nueve consejeros de la regia.

Plan a cinco años
Se venda o no, Alestra también sabe que está en el mercado y podría comprar. Después de todo, sus dueños están firmes en sus nichos y son expertos en comprar mercado. Alfa ha invertido millones llevando a Nemak a expandirse a EU y Europa. Por su parte, at&t hace negocios en 106 países.

Si bien figura cuarta en número de líneas (tras Telmex, Axtel y Maxcom), la compañía parece haber encontrado su nicho atendiendo empresas. A la fecha, acredita más de 350,000 clientes del nicho residencial y microempresas y 10,000 en corporativos y empresas grandes y medianas. Este segundo grupo le genera 70% de sus ventas.

“Alestra tiene su marca en grandes empresas regias y en dependencias de gobierno, así como en compañías que quieren migrar su infraestructura de redes a la telefonía IP, algo en lo que se comienza a distinguir”, dice Ernesto Piedras, de The Competitive Intelligence Unit, una consultora en telecomunicaciones de la Ciudad de México.

Según datos de esa consultora, los ingresos de Alestra han aumentado porque tiene un mayor número de usuarios de telefonía y otros servicios de valor agregado. En esto, destaca la telefonía IP, en la que Alestra hace una gran inversión para promover su marca MasterNet. Pero nadie, ni el propio Zubirán descartan la venta.

El directivo apunta: “Vemos mucha viabilidad como empresa de nicho para seguir siendo independientes y autónomos y ése es el plan que nos aprobó el consejo”.

En sus frases se detecta una especie de deseo de que la inversión pudiera venir de fuera, pero, para eso, habría que modificar la ley. “Eso no quita el dedo del renglón de que pueda haber grupos internacionales interesados en adquirir  una empresa como la nuestra”, dice. “Eso es totalmente impredecible y especulativo y una decisión así está en manos de los accionistas”.

La señal que mantiene ocupado a Zubirán es que los socios de Alfa recién aprobaron su plan a cinco años, incluyendo un plan de inversiones de 100 MDD. “En eso estamos enfocados”, asegura.

El epicentro
Los primeros 11 MDD los está destinando Alestra a un Centro de Experiencia, una especie de showroom en donde la telefónica probará y mostrará a sus clientes sus productos y soluciones generadas para el mercado de la convergencia. En el presupuesto de los 100 millones se incluye la habilitación de un centro de datos de 500 metros cuadrados que alojará los equipos que atenderán los servicios de la nueva generación de la telefónica.

Con ello, la firma de comunicaciones estará migrando a su tercer ciclo, el de vender no sólo voz, datos y video, sino mostrar a sus clientes la mejor manera de sacar provecho de las nuevas plataformas tecnológicas. En sí, Alestra será también un integrador de sistemas y sus instalaciones en Monterrey serán su piso de muestras.

Para tener 12 años, Alestra ya ha pasado por mucho. La telefónica propiedad de Alfa y at&t ya estuvo ahí cuando el mercado mexicano arrancó una era de competencia con la apertura de la larga distancia en 1997, tras poco más de un año conformándose y tendiendo su red óptica a más de 6,000 kilómetros y tocando gran parte del país.

Los cantos de la sirena de los millones de líneas telefónicas y millones de clientes ya no seducen a Alestra. Zubirán señala que la meta es afianzarse en su nicho y meterse al corazón tecnológico de sus empresas. “No somos una empresa masiva”, dice.

“No queremos abrir el horizonte porque vamos a perder el foco”, añade. Habrá que ver si la industria y el mercado deciden que los cinco años que tiene frente a sí la empresa fructifican o engrosan la lista de las telefónicas y cableras vendidas.

Con información de Miriam Martínez R.

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