ArcelorMittal, fuerte como el acero

Hoy Sicartsa II, la primera firma que adquirió en México, es la más productiva de sus 64 planta la acerera decidió por ello destinar 30% de sus ganancias al puerto de Lázaro Cárdenas, en Mich
El proyecto que la acerera tiene en México va mucho más allá  (Foto: )
Roberto Morales

Tenía 41 años cuando compró la primera acerera de su vida. Cruzó el Atlántico, presentó su oferta al gobierno de Carlos Salinas y por una bicoca, 220 millones de dólares, se quedó con una de las mejores plantas del continente: mirando al mar y cerca de China, Estados Unidos y Sudamérica.

Así, el cuarto millonario del mundo, el indio Lakshmi Mittal, hacía sus pininos en lo que sería su sello: comprar barato, llegar a cuanto país huela a privatización o empresas  con problemas y aferrarse como bull dog a su presa hasta lograr un precio de venta.

Desde 1991, cuando la planta Sicartsa II fue privatizada, ha pasado mucha agua bajo el puente. La firma india se convirtió en la mayor acerera del mundo a fuerza de compras en varios de los 27 países en donde ya está presente y sus colegas hicieron lo mismo. Ahora, 60% del mercado mundial está en manos de un puñado de grandes siderúrgicas.

“Esta historia comenzó aquí”, reafirma P.S. Venkataramanan, presidente de ArcelorMittal México. Y parece que aquí seguirá, mientras el precio internacional del acero sigue quebrando récords históricos. Hoy, Sicartsa II –la primera que adquirió en México– es la planta más productiva de ArcelorMittal entre las 64 que tiene en el mundo.

Es tal la importancia de México dentro de la agresiva expansión que destinará cerca de 30% de sus ganancias netas mundiales al puerto de Lázaro Cárdenas, donde están las plantas de producción. ArcelorMittal ocupa el peldaño 58 en el listado de Las 500 de Expansión.

En los próximos cuatro años invertirá 3,000 millones de dólares (MDD). La agilidad de esa apuesta tiene dos alicientes, que otros competidores como Ternium también están siguiendo: la voracidad de las siderúgricas chinas y el Plan Nacional de Infraestructura 2007-2012 de México.

Y aquí la geografía puede lograr varios objetivos de manera simultánea. “México está en una muy buena posición, pegado a Estados Unidos; hay creciente demanda nacional y tenemos motivaciones cuando escuchamos al presidente Felipe Calderón hablar del Plan Nacional de Infraestructura”, comenta Venkataramanan.

Dos décadas
Sicartsa II fue la primera acerera que Mittal compró en México, por 220 MDD. En ese entonces producía apenas 500,000 toneladas al año, pero meses después de privatizada, la empresa india modernizó la maquinaria e incrementó la capacidad de producción para llegar, ocho años después, a más de cuatro millones de toneladas.

En México, Mittal aplicó su jugada clásica. “Compra empresas con activos viejos o con mucha deuda”, explica Juan Pablo Becerra, analista de Standard & Poor’s.

La segunda planta –Sicartsa I–, que integraba el complejo siderúrgico, la compró en 2006 a la mexicana Villacero. El propio Lakshmi Mittal vino en octubre de ese año a cerrar el trato, luego de que la planta había estado inactiva por 141 días de huelga. El paro le dejó pérdidas de 200 MDD y el crecimiento de una deuda de 539 MDD.

Venkataramanan ha sido un protagonista clave. Como funcionario de una empresa del gobierno indio se enteró de la privatización de Sicartsa II, solicitó empleo a Mittal un año después y fue contratado como director de Mercadotecnia. Ahora, como presidente de ArcelorMittal México, le ha sido encomendada una misión prioritaria: incrementar la capacidad de producción de 6.2 a 10 millones de toneladas para 2012. Con eso, la división México aportaría 20% del crecimiento corporativo previsto en el mundo.

Mirando al mar
Para crecer como quiere, la acerera destinará su inversión a fortalecer su planta productiva y para agilizar la salida de esa producción vía el segundo puerto nacional con mayor movimiento comercial, después de Manzanillo.

La idea es sumar más capacidad en cada eslabón de la cadena productiva y empezar a fabricar, por primera vez en México, aceros especializados para automotrices.

Hoy, ArcelorMittal es el mayor concesionario privado de muelles en el puerto de Lázaro Cárdenas. Allí destinará 25 MDD, en promedio, para construir dos muelles más a los tres que ya concesiona, que se suman a inversiones para equipo de manejo.

Los planes de mediano y largo aliento prometen derrama para muchos. “Estamos platicando con varias operadoras de gas natural y analizando de dónde lo podemos traer”, agrega  P.S. Venkataramanan.

Su poder de consumo es tal que le llevará poco tiempo obtener lo que quiere. Ahora es el principal consumidor privado de energía eléctrica y gas natural del país. Cada año paga a la Comisión Federal de Electricidad unos 275 MDD y 500 MDD a Pemex.

Para el estado también es el mejor de los mundos. “Su plan estratégico representa una gran oportunidad para Michoacán”, comenta Eloy Vargas, secretario de Desarrollo Económico del gobierno estatal.

Gracias a la firma india, el estado tiene la primera posición en la producción nacional de acero (28.8%) y eso funciona como carnada para atraer más capitales todavía (véase recuadro).

El plan indio en México es ser autosuficiente en la producción del mineral para fabricar el acero. Con eso deberían dejar de importar mineral de hierro de Brasil.

Actualmente, para producir acero procesan cada año ocho millones de toneladas de mineral de hierro de las cuales la mitad proviene de Michoacán (Sicartsa I) y Colima (Peña Colorada) y el resto proviene de sus minas brasileñas. Para ahorrar costos, la idea es sustituir estas importaciones durante 2009 con una nueva mina que posee en Sonora.

“Teníamos un plan para ser autosuficientes en proveeduría nacional de mineral de hierro para 2011, considerando nuestra actual producción de acero de seis millones de toneladas”, aclara Venkataramanan.

Ahora, para llegar a la meta planteada (10 millones de toneladas) y aun ser autosuficientes necesitarían comprar mineras o explotar nuevos yacimientos.

Crecer para tener futuro
Desde aquí, ArcelorMittal se alista para cuando sus colegas chinas, principales consumidoras y fabricantes de acero en el mundo, comiencen a exportar su acero.

Pero todo el sector mexicano tendrá trabajo para rato, si el plan gubernamental para 2012 se cumple. Además, se estima que toda la industria automotriz duplicará su producción para 2015, según un estudio de A.T. Kearney.

“En la medida que crezca la demanda automotriz, habrá incentivos crecientes para establecer plantas productoras de aceros especializados”, explica Armando Soto, presidente de la consultora Kaso y Asociados, socio en México de Global Insight.

A.T. Kearney estima que la demanda de acero provocará un salto productivo de 17.6 a 32 millones de toneladas para 2020. Así, es probable que México suba en el ranking de países productores de acero (actualmente tiene el lugar 15, muy lejos de Brasil, que produce casi el doble).

La acerera india tiene suficiente cartera para seguir pertrechándose para cuando ese momento llegue. En México no hay carteles anunciando la venta de empresas del sector, pero quedan las acereras AHMSA, ICH y Deacero. “Al parecer no hay intenciones de venderla, pero si ellos están interesados en hacerlo, por qué no”, dice Venkataramanan refiriéndose a AHMSA, aunque quizá ninguna otra compra mexicana supere lo que provocó Sicartsa II en el bolsillo de Lakshmy Mittal.

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