La generación Milenio trabaja gratis

Los nacidos entre 1980 y 1994 requieren más que un título prestigioso para encontrar empleo; necesitan competitividad y experiencia que toman de pasantías no remuneradas o emigrando de su país.
graduados_sxc  (Foto: Cortesía SXC)

Los estadounidenses recién salidos de la universidad están descubriendo que su caro título no es la entrada al empleo que esperaban, en medio de un alto desempleo en el país.

Algunos jóvenes graduados están trabajando gratis para mejorar sus habilidades y reforzar sus hojas de vida. Algunos están buscando en el extranjero empleo mientras que otros están determinados a hacerse espacio en el mercado laboral estadounidense.

Jessicalind Ah Kit tuvo un gran inicio en su búsqueda de empleo. Una empresa la mandó al exterior y le dio un auto rentado. Tras un primer día de entrevistas, la empresa le dijo que tenía un congelamiento en las contrataciones a nivel global.

Ah Kit estudió manejo de sistemas de información, economía y japonés en la universidad. Tras una búsqueda de 18 meses, ha tomado una pasantía no remunerada por tercera vez.

La Asociación Nacional de Universidades y Empleadores dice que sólo 19.7 % de los graduados este año que postularon a empleos habían conseguido uno para mayo del 2009.

Durante el segundo trimestre de este año, el desempleo para trabajadores menores a 25 años fue de un 17.3%, casi el doble del promedio nacional.

A los economistas les preocupa que se produzca un vacío en un país en donde una gran cantidad de personas de la generación de posguerra necesita que una fuerza de trabajo joven pague por los beneficios de retiro de la Seguridad Social.

La generación -conocidos como Y o la Generación Milenio, normalmente nacidos en la década de 1980 y comienzos de 1990 - está compuesta por los hijos de la generación de posguerra.

Los Milenio corren el riesgo de imitar a la generación perdida de Japón.

Los cambios en la fuerza laboral japonesa resultaron en que una gran parte de la población estuviese empleada contractualmente con pocos beneficios. Esta generación se perdió la oportunidad de ganar habilidades, resultando en un mal socioeconómico extendido en un país conocido por su rígida estructura corporativa.

Crédito estudiantil

Muchos graduados estadounidenses enfrentan un problema más tratando de pagar los préstamos que tomaron para financiar su educación universitaria. Muchos contaban con su futuro salario para pagar el crédito, pero ahora se gradúan con una deuda promedio de 27,000 dólares y no tienen modo de pagarla.

Una preocupación es que a los graduados les faltarán las habilidades que necesitan una vez que el empleo vuelva.

"La gente que está fuera de la fuerza laboral tiende a perder sus capacidades y su conexión con la fuerza laboral. Cuando la economía se recupere, entonces puede que no sean empleables", dijo el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, en un testimonio en junio.

Una investigación de la economista laboral Lisa Kahn en la Escuela de Administración de la Universidad de Yale mostró que entre un grupo de graduados universitarios de sexo masculino, el grupo más empleado, hay efectos "grandes, negativos y persistentes" para los que se gradúan en medio de recesiones.

Este grupo ganaría entre un 6 y un 8 % por cada punto porcentual adicional en la tasa de desempleo nacional.

¿Perdida o no perdida?

A pesar de todo eso, algunos recién graduados han recorridos grandes distancias -en sentido literal y figurado- para trazar un nuevo camino en tiempos difíciles.

El graduado de Princeton, Jason Harper dijo que él y sus amigos estaban buscando trabajo en el extranjero, tras haber agotado sus búsqueda de empleo en Estados Unidos desde su titulación en junio.

"A pesa de lo mucho que quiero trabajar en Los Ángeles o en Nueva York o en Chicago, son sólo puertas cerradas tras puertas cerradas", dijo. Agregó que había hecho algo de progreso en Berlín.

Sea en Estados Unidos o más allá, algunos graduados estadounidense están determinados a entrar al mercado laboral.

"Más que sentarse en los lados y esperar por el gran empleo que pueden haber pensado que tendrían, van a ir a trabajar", dijo John Challenger, ejecutivo jefe de la firma de colocación laboral Challenger, Gray & Christmas.

Gran parte de la iniciativa empresarial parece estar en firmas pequeñas, algunas buscando innovar en un mercado difícil.

"Las empresas más pequeñas pueden funcionar igual de bien que las grandes", dijo el consultor de diseño de estilo y vendedor de medios Greg Rollett.

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