La mejor escuela: ¿pública o privada?

Los expertos recomiendan evaluar a las escuelas a través de rankings como la prueba Enlace; los nuevos beneficios fiscales no deben influir en la decisión de elegir una institución privada.
escuelas educacion  (Foto: Photos to go)
Octavio Rivera López

Inscribir a tus hijos en una escuela privada, en términos generales, es una buena idea, especialmente si tienes recursos suficientes para hacerlo.

En 2009, 70 de las 100 primarias mejor evaluadas en la prueba Enlace (Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares) en todo México eran particulares; sólo 30 eran públicas, según un ranking basado en esa prueba, elaborado por el Instituto de Fomento e Investigación Educativa (IFIE).

La idea podría cobrar mayor atractivo ahora que por decreto presidencial podrás deducir, al pagar tus impuestos, un porcentaje del gasto que puedes hacer en colegiaturas.

La opción de la educación privada podría tener menos atributos de los que tradicionalmente se le atribuyen, dice Francisco Mendoza, presidente del IFIE.

Mendoza asegura que, si en las evaluaciones de las escuelas privadas se introdujera la variable de los recursos de que disponen (como lo hace la OCDE en sus mediciones), su desempeño estaría por debajo del que ofrecen algunas escuelas públicas con mucho menos recursos disponibles.

En las mediciones globales de calidad del organismo internacional, puntualiza Mendoza, las escuelas privadas mexicanas de educación básica no llegan a media tabla.

"Muchas familias que hacen un esfuerzo enorme por enviar a sus hijos a escuelas privadas reciben beneficios que quizás no podrían obtener en el grueso de las escuelas públicas. Sin embargo, hay escuelas estatales en las que sus hijos aprenderían más que en una escuela privada, sin pagar nada".

Una situación como la que describe el presidente del IFIE podría ser la que vive Araceli Ituarte, agente de seguros.

Desde el kínder hasta el nivel profesional, Ituarte estudió en escuelas privadas. Hoy, sus dos hijas se instruyen en la primaria y en la secundaria de una academia particular con buena reputación en Morelia, Michoacán: el Instituto Ausubel.

La única escuela michoacana que aparece en la lista de las ‘100 mejores escuelas de 2009', de acuerdo con el ranking del IFIE, es pública.

No está en Morelia, la capital y centro económico y político de la entidad. Se encuentra en Zinapécuaro, una población con no más de 50,000 habitantes ubicada en el noroeste del estado.

Esta primaria pública de Zinapécuaro aparece en la posición 11 del ranking 2009, lo cual la convirtió, ese año, en la primaria pública mejor evaluada del país en la prueba Enlace.

A Ituarte le inquieta que el Instituto Ausubel no esté entre las Top 100 en la medición, pero insiste en que la educación que reciben sus hijas en su colegio es de mejor calidad que la que obtendrían en escuelas públicas, especialmente tratándose de Michoacán, el peor estado del país en calidad educativa, según un estudio que presentó el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) el año pasado.

Optar por la educación privada para sus hijas ha significado a Ituarte un esfuerzo mayor.

Destina poco más de 30% de sus ingresos al pago de colegiaturas.

"He sacrificado muchas cosas, salidas a comer en domingo, regalos, ropa, casi todos los lujos, pero no importa, la educación de mis hijas es prioridad para mí", dice.

En ese esfuerzo que tiene que hacer, Ituarte encuentra el mejor estímulo posible para que sus hijas aprovechen la escuela.

"Creo que se dan cuenta del trabajo que me cuesta y por eso le echan más ganas. Quizá ese compromiso no lo tendrían si estuvieran en una escuela pública", comenta.

Alfredo García Ceceña, director de Apoyo Administrativo del Tec de Monterrey, campus Ciudad de México, cree que la posibilidad de deducir un porcentaje de las colegiaturas es un reconocimiento a ese esfuerzo y "un acto de justicia".

"Miles de padres de familia están dedicando recursos a un rubro (la educación) que el Estado debería cubrir... es justo que se les devuelvan recursos que le están ahorrando al Estado", dice García.

Reconoce que la suma que los padres podrían recuperar si deducen las colegiaturas es muy pequeña si se compara con los montos totales que pueden llegar a pagar a las escuelas de sus hijos. Sin embargo, cree que es suficiente para aliviar, en alguna medida, las finanzas de esas familias.

"Es un buen primer paso", asegura García Ceceña, a quien le resulta obvio que hace falta más para elevar el nivel educativo en el país.

Para Francisco Mendoza, el presidente del IFIE, está claro que ni el esfuerzo del estado ni el de las escuelas privadas ha sido suficiente hasta ahora para que los mexicanos reciban la educación que merecen.

Analizar los rankings o las evaluaciones que realizan el IFIE o, incluso, las dependencias estatales es fundamental para que los padres de familia y los maestros tomen conciencia de la calidad de la educación que ofrecen las escuelas en México.

"Sólo si hacen ese seguimiento podrán exigir mejores resultados... si no lo hacen, la educación podría seguir como está por mucho tiempo, no importa si tus hijos estudian en una escuela pública o en un colegio privado", advierte Mendoza.

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¿Quieres conocer el ranking del ifie? www.ifie.edu.mx

¿Deseas saber qué calificación obtuvo en la prueba Enlace la escuela de tu hijo? www.enlace.sep.gob.mx/gr

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