Banxico debe bajar las tasas de interés

Los expertos económicos coinciden en que el banco central debe relajar su política monetaria; actualmente el banco mantiene la tasa en 8.25% y los analistas esperan que llegue a 7% en 2009.
Los precios de alimentos como el maíz, que durante 2008 pres
Gisela Vázquez

Hace seis meses, los energéticos y los alimentos vivían días de gloria.

La mezcla mexicana de petróleo llegó a 132.71 dólares por barril (dpb) y los precios por tonelada de la soya y el maíz rebasaron los 600 y 310 dólares, respectivamente. Estos máximos históricos presionaban al alza el índice inflacionario. Fiel a su mandato, el gobernador del Banco de México (Banxico), Guillermo Ortiz, endurecía la política monetaria. Con el aumento gradual en la tasa de referencia mantenía en cintura la inflación y, de paso, tenía contentos a los mercados.

De repente, todo cambió. Vino la debacle financiera internacional. Llegaron los días negros, los desplomes y los mínimos históricos. El 12 de noviembre el crudo mexicano cotizó en 39.73 dpb , el precio de la soya bajó a la mitad y el maíz reportaba una caída de 32%. Nadie lo podía creer. “Aún a principios de septiembre nadie esperaba un precio del petróleo como el que se observa ahora”, comenta  Arturo Vieyra, economista de Casa de Bolsa Banamex.

Las caídas en los precios de las commodities han disminuido las presiones a la inflación y los analistas creen que ya es hora de que el banco central relaje su política monetaria para alentar el crecimiento en 2009. “Guillermo Ortiz debe aflojarse ya un poco la corbata”, sugiere Alfredo Coutiño, economista senior de Moodys Economic. “Ya no es necesario que Banxico siga  sobre el freno y además el de mano”, refiere.

El propio Agustín Carstens, secretario de Hacienda, se pronunció a principios de octubre por reducir las tasas de interés. El funcionario dijo que Banxico debería tomar en cuenta la ‘buena’ cifra de inflación (5.47% a septiembre) y la baja de precios de muchas mercancías. Ortiz hizo oídos sordos a tales voces y hasta el cierre de esta edición el banco central mantenía su tasa en 8.25%.

A diferencia de Ortiz, Carstens sí se ha aflojado la corbata. Para amortiguar los choques externos, anunció un programa de estímulo fiscal para 2009 equivalente a 0.7% del PIB (unos 90,000 MDP), que se destinará principalmente a infraestructura. Además, la banca de desarrollo, a través de Nacional Financiera (Nafin) ejercerá 50,000 MDP para apoyar la planta productiva.

“Esta política expansiva es inconsistente con la política monetaria restrictiva de Banxico”, puntualiza un análisis del Departamento de Estudios Económicos de Banamex.

Coutiño estima que la tasa de referencia cerrará 2008 con una baja de medio punto porcentual. Otros analistas creen que hacia el primer trimestre de 2009 Banxico empezará a relajar su política monetaria hasta llevarla a 7%, al cierre del próximo año.

Banxico será también precavido debido a la volatilidad que muestra el tipo de cambio y que podría hacer repuntar el índice de inflación, el cual –según economistas encuestados por Banxico– podría cerrar 2008 en 5.84%.

Al margen de las diferencias en porcentajes y tiempos, los analistas coinciden en que la meta para 2009 debería ser que la autoridad fiscal (Hacienda) y la monetaria (Banxico) caminen hacia una misma dirección: el crecimiento económico. En ese caso, la anhelada meta de inflación de 3% que Ortiz persigue desde hace años, tendría que esperar.

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