Western Union aprovecha la crisis

Las remesas caen, pero la mayor empresa de transferencias del mundo apuesta a la recuperación; la empresa busca diversificar servicios para atender a los migrantes que dan prioridad a su fam
Christina Gold, presidenta de Western Union, apuesta al crec
José Manuel Martínez

¿Cómo enfrentar un problema global? Con soluciones globales.

Los más de 200 millones de inmigrantes en el mundo son, en buena parte, los primeros en enfrentar las consecuencias de la crisis mundial y Western Union, la mayor empresa de transferencias del mundo, busca eludir la recesión.

Los trabajadores mexicanos en Estados Unidos, principalmente de los sectores de la construcción y la agricultura, han sufrido los efectos de la crisis subprime y son ellos los que han dejado de enviar dinero a sus familias en México, el segundo mercado de la compañía a nivel mundial.

Tan sólo en agosto pasado, los envíos de remesas registraron su peor desempeño en la última década, al caer más de 12% a tasa anual.

Sin embargo, Christina Gold (59 años), presidenta de Western Union, prevé que las remesas en el mundo detendrán su baja y se estabilizarán, porque los inmigrantes que posiblemente dejen de trabajar, eventualmente recuperarán su empleo.

Y si bien en esta región del mundo hay una caída, las transferencias electrónicas registran un mejor desempeño en Filipinas y países de Oriente Medio.

“En nuestro negocio vemos signos más positivos de lo que se ve y escucha en los mercados”, dice Gold, que preside esa compañía cuyo capital bursátil supera los 11,170 millones de dólares (MDD).

Durante una visita a México, en la que realizó donativos para diversos programas de educación y empleo por 730,000 dólares junto con Elektra, asociaciones de migrantes y los gobiernos de Zacatecas, Veracruz, Guanajuato, Michoacán, y Guerrero, Christina Gold dijo, en entrevista con Expansión, sentirse optimista, pese a que  los datos económicos de Estados Unidos superan hasta los cálculos más pesimistas.

“Nosotros enfrentamos la recesión desde 2006, con la crisis en vivienda, porque nuestros clientes no tienen un gasto discrecional, es dinero que necesitan enviar a sus familias”.

El reto es llegar a más sectores de migrantes a través de la tecnología, por lo que su apuesta más reciente, las remesas por teléfono celular, son una realidad en Filipinas e India. México no se descarta, pero sigue en conversaciones con los operadores.

¿Cuál es su perspectiva sobre remesas, hacia dónde nos llevará la tecnología en un ambiente de recesión?
Lo que estamos trabajando en pruebas para el mercado mundial con transferencias de dinero a través del teléfono celular. Iniciamos pruebas el año pasado, tenemos el servicio en India y lo extendimos en enero a Filipinas y esperamos que, próximamente, se aplique en Oriente Medio y Asia.

En México, platicamos con varios operadores de telefonía y espero que lo acepten en un futuro próximo, porque es una buena oportunidad para ofrecer servicios adicionales a sus clientes.

¿Tiene ventajas en precio para los consumidores?
El costo es muy similar al de las remesas normales, pero las transferencias por celular están dirigidas a otro segmento de los clientes; hemos visto que mientras una transferencia electrónica normal alcanza los 350 dólares, en promedio, la que se realiza a través del celular es de 50 a 55 dólares y es más conveniente para muchos usuarios.

La desaceleración económica en EU es más fuerte de lo esperado y las transferencias a México han caído, ¿cuánto más pueden bajar?
México representa 7% del negocio de Western Union a nivel mundial; el año pasado, las remesas de EU a México crecieron superando los números del Banco de México. Creo que cuando esto se estabilice continuará aumentando el flujo de transferencias.

Los resultados de la empresa al tercer trimestre no cumplieron las expectativas de analistas, ¿cómo prevé el mercado de transferencias de dinero con la desaceleración mundial, el desempleo y la recesión?
Ojala tuviéramos una bola de cristal para saber desde ahora lo que puede pasar.

Para el año que viene, obviamente, mucha gente está nerviosa acerca de lo que le pueda pasar, pero pienso que los trabajadores, en primer lugar, buscan atender a sus familias, proveerlas.

Vemos que muchas personas, por diferentes razones, buscan trabajo en otras partes del mundo; eso sucede todo el tiempo, algunos mexicanos ahora pueden ir a Canadá porque allá hay mucho trabajo, de hecho yo soy canadiense.

¿Cómo es que la empresa registra todavía ganancias en un periodo de recesión?
Western Union está consciente y ve lo que pasa en el mundo, pero la gente siempre busca apoyar a su familia; hay unos 200 millones de inmigrantes en todo el mundo y están constantemente regresando y eso es lo que prevemos que se refleje en los próximos trimestres.

En este año se espera que el monto de las remesas enviadas alcancen los 400,000 MDD en todo el mundo, pero nosotros operamos en 200 países diferentes, y probablemente algunos de esos países enfrenten problemas, pero hay muchos otros como Filipinas o los de Oriente Medio, que están creciendo fuerte.

En América tenemos un retroceso en los últimos 12 meses, pero sigue creciendo y México sigue representando nuestro segundo mercado.

LA SEÑORA DE LAS REMESAS

Christina Gold lleva las riendas de Western Union desde 2006. La presidenta y directora general es responsable del funcionamiento operacional financiero y total de la compañía líder mundial en transferencias de dinero y servicios de pago por adelantado.

A su cargo se encuentran las oficinas centrales en Englewood, Colorado, y una red de aproximadamente 300,000 oficinas en más de 200 países, con una base de empleados de 5,000 personas.

Antes de llegar a Western Union, en mayo de 2002, Gold era presidenta y directora general de Telecomunicaciones y de las Comunicaciones de Excel, firma de servicios de comercio electrónico.

Es egresada de la Carleton University (Ottawa) y fue presidenta de Avon Norteamérica.

La revista Fortune la reconoció en 2003 y 2006 como una de las 50 mujeres de más alcance en los negocios
de Estados Unidos.

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