Pagos móviles, nueva jugada de Vergara

El presidente de Grupo Omnilife-Chivas entra al negocio de las tarjetas de prepago y va por remesas; junto con 2 socios invierte 100 mdd para desarrollar productos para la población de bajos recursos.
Jorge Vergara  (Foto: Notimex)
René Valencia
GUADALAJARA -

José Asunción Rodríguez trabaja en una fábrica de aceite de Guadalajara y vende también suplementos alimenticios de Omnilife. Si no tiene efectivo o quiere evitar largas filas en el centro de distribución, puede tomar su celular, hacer sus pedidos por medio de un mensaje de texto y cargar el costo de los productos a una tarjeta de prepago. Después, sólo recoge su pedido. 

También puede utilizar la tarjeta para pagar en cualquier tienda que acepte Visa o retirar efectivo de un cajero automático. Y pronto, con el mismo sistema, podrá mandarle dinero a su hermana que vive en Reynosa sin costo para él. Ella sólo pagaría una comisión de 5 pesos sin importar el monto recibido.

Desde octubre, esta tarjeta, bautizada como ‘La gallina de los huevos de oro’, es la prueba piloto del empresario Jorge Vergara, presidente de Grupo Omnilife-Chivas, para incursionar en el negocio de los medios de pago móviles, a través de MPOWER Ventures, un fondo de capital semilla, en el que participan él, su esposa, Angélica Fuentes, y los hermanos Roy y Bertrand Sosa, pioneros del débito prepagado en EU. Pero es también el preámbulo de un plan más ambicioso: extender el uso de la tarjeta a todo público y entrar al atractivo negocio de las transferencias de dinero y envío de remesas.

El potencial: en México, 70% de la población no tiene servicios bancarios; en el mundo son unos 2,000 millones de personas, según Angélica Fuentes, directora de Omnilife. “Los pagos móviles a nivel mundial crecerán a 22,000 millones de dólares (mdd), en transacciones para 2011, y beneficiarán a 1,400 millones de personas para 2015”, dice.

Hace cinco años, Vergara conoció a los hermanos Roy y Bertrand Sosa, dos jóvenes empresarios mexicanos radicados en Austin, Texas, que alcanzaron el sueño americano proporcionando tarjetas de prepago a sectores de la población que no tienen acceso a la banca.

Roy, de 37 años, y Bertrand, de 33, llegaron a EU desde Monterrey cuando eran adolescentes y en compañía de su madre, quien buscaba ejercer la carrera de medicina.

Al terminar la universidad, en la época del florecimiento de internet, Roy y Bertrand se dieron cuenta de que todos los negocios ofrecían sus productos y servicios en la red mediante el pago con tarjeta y que, al mismo tiempo, mucha gente sólo manejaba efectivo. Detectaron que había un hueco importante en los sistemas de pago para la población no atendida por la banca en EU, como los inmigrantes, los estudiantes y personas de bajos recursos. Un amplio segmento que no contaba con tarjetas de débito o crédito para hacer compras en comercios o en línea.

En 1999, los hermanos Sosa fundaron la empresa Net-Spend, que desarrolló un sistema de venta de tarjetas de débito prepagado, con las cuales se pueden adquirir bienes y servicios en cualquier punto de venta minorista y comprar por internet. Su característica principal es que el saldo no está ligado a una línea de crédito o a una cuenta bancaria, sino que es recargable, similar al de los teléfonos celulares.

“Desarrollamos un producto financiero parecido a una tarjeta de prepago de teléfono, pero basado en los sistemas de Visa y Mastercard”, explica Bertrand. Y establecieron un acuerdo con el Inter National Bank de McAllen, para respaldar la primera emisión de tarjetas.

La idea fue un éxito. Desde entonces, NetSpend ha vendido en Estados Unidos 14 millones de tarjetas de débito prepagadas, a las que se le han inyectado cerca de 6,000 mdd. Hoy, las tarjetas se adquieren y recargan en una red de 15,000 tiendas minoristas.

Contacto en Austin

El primer encuentro Vergara-hermanos Sosa fue fortuito. “Uno de sus directores generales en Estados Unidos leyó un artículo sobre nosotros en una revista de American Airlines y quería que lo conociéramos”, comenta Bertrand.

Interesados en el trabajo que ambas partes habían realizado por su cuenta decidieron asociarse en un proyecto conjunto para desarrollar en el resto del mundo lo que NetSpend ya había logrado en Estados Unidos: dar acceso a los sistemas de pago por tarjeta a la población no bancarizada.

En 2006, los Sosa formalizaron su relación con Jorge Vergara para el nuevo proyecto. Un año después, dejaron sus puestos directivos en NetSpend, tras vender a Capital One la participación mayoritaria de la empresa en 700 mdd (Roy y Bertrand son aún los accionistas individuales más importantes).

Fue así como Vergara y los hermanos Sosa constituyeron el fondo de capital MPOWER Ventures, con el compromiso de invertir de manera conjunta 100 mdd para desarrollar productos y servicios dirigidos a la población de bajos recursos, que tengan un impacto social y a la vez sean rentables. A ellos se sumó Angélica Fuentes, directora general del Grupo Omnilife-Chivas.

Con el poder de su tarjeta

MPOWER Ventures tiene un portafolio de empresas orientadas a cumplir sus objetivos, entre ellas MPOWER Labs, una incubadora y aceleradora de negocios que provee asesoría en administración e infraestructura de sistemas; Rêv Worldwide, una red global de empresas de medios de pago para atender a la población no bancarizada en Europa, AL y Asia-Pacífico; y MPOWER Mobile, proveedor de servicios financieros y medios de pago basados en la telefonía móvil, a nivel internacional.

Jorge Vergara puso a disposición de MPOWER Ventures la red de distribución de Omnilife, que abarca 23 países, como plataforma de lanzamiento de los productos del fondo de inversión. De ahí surgió la prueba piloto de ‘La gallina de los huevos de oro’, que opera en México desde el otoño pasado.

Con esta tarjeta de débito prepagado –con un costo de 50 pesos más IVA–, los distribuidores de Omnilife pueden hacer compras en diversos establecimientos y efectuar retiros de efectivo en cajeros automáticos, gracias al respaldo de Visa y Bancomer. También pueden hacer y pagar sus pedidos de Omnilife con cualquier teléfono celular que acepte el envío de mensajes de texto por medio de un sistema llamado YAP.

Sin embargo, el proyecto es más ambicioso. Con la combinación de la telefonía celular, MPOWER Ventures planea extender el servicio de pagos móviles al público en general y también incursionar en el atractivo negocio de transferencias de dinero, dentro y fuera de México.

En comparación con los logros alcanzados por los hermanos Sosa con NetSpend en EU, el proyecto conjunto con Vergara implica un reto enorme: desarrollar una plataforma tecnológica capaz de trabajar con cualquier banco del mundo.

Remesas, gran potencial

La idea de MPOWER Ventures es trasladar el modelo de ‘La gallina de los huevos de oro’ al rubro de las remesas –que envían los mexicanos residentes en EU– y generar una competencia a firmas del ramo, como Western Union y Moneygram, pues el costo del envío de dinero sería menor.

Por ejemplo, un usuario que vive en California y desee enviar dinero a México podrá adquirir una tarjeta prepagada e inscribirse en el sistema de pagos de Rêv Worldwide. Para ello, sólo tendrá que registrar su teléfono celular y notificar del envío al destinatario mediante un mensaje de texto.

Para cobrar el dinero, el receptor sólo deberá acudir a uno de los establecimientos que conformen la red de pagos de Rêv Worldwide, que MPOWER Ventures está armando entre bancos, tiendas de conveniencia y farmacias. Los fondos serán dirigidos a una cuenta bancaria o pagados por el establecimiento.

“Hemos recibido propuestas de empresas detallistas, bancos, microfinancieras y compañías telefónicas para participar”, dice Roy Sosa, el hermano mayor.

Jurgen Wassman, director ejecutivo de Nuevos Productos y Canales de Visa América Latina y el Caribe, señala que el impacto de este modelo en el flujo de remesas sería muy importante debido a la reducción de costos, pues no se requiere un establecimiento dedicado al envío o a la recepción del dinero.

“Hay un gran ahorro considerando que el envío de un cheque o de una transferencia tradicional requiere de un punto físico para la recepción. El Banco Mundial calcula que por medio de la telefonía móvil podemos reducir la comisión en 2%”, afirma.

No obstante, Wassman señala que el modelo de transferencia por telefonía celular enfrenta varios pendientes en materia de legalidad y seguridad: desde proteger la información de los consumidores hasta implementar medidas de detección y control de fraudes.

Uno de los aspectos clave para que el sistema funcione es la correcta identificación de los participantes en las transacciones para evitar agujeros que sean aprovechados por delincuentes. “Debemos saber quién es la persona que envía el dinero”, añade.

Visa, que tiene planes para lanzar su propio programa de pagos móviles, trabaja al respecto. “Una vez que tengamos las regulaciones listas vamos a salir adelante con el programa”, dice Wassman.

Otros expertos ven con escepticismo el desarrollo del mercado de pagos móviles. “La mayor parte de los mexicanos que no están bancarizados, no necesariamente requieren de un crédito prepagado para hacer alguna compra”, opina Fernando Román, gerente senior de la práctica de tecnología de la consultora PricewaterhouseCoopers.

Para Román, el mayor reto es convencer a la población de usar el débito prepagado y despejar las dudas sobre su seguridad. “Los mexicanos prefieren asistir a una oficina o sucursal bancaria para hacer un pago. La confianza en la banca electrónica todavía no es al 100 por ciento”, sostiene. “Me parece que el tema del prepago debe dar muchos pasos para que sea aceptado por la población”, concluye.

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(Con información de Ulises Hernández)

EL JUGUETE NUEVO

‘La gallina de los huevos de oro’ es una prueba piloto para incursionar en el negocio de los pagos móviles. El sistema se basa en una tarjeta de débito recargable y un teléfono celular, y se desarrolló en alianza con los hermanos Roy y Bertrand Sosa, pioneros del débito prepagado en EU.
Pedidos por celular
Los distribuidores de Omnilife hacen pedidos al centro de distribución mediante el envío de mensajes de texto. El cargo se efectúa sobre el saldo de la tarjeta.
Compras y retiros
La tarjeta es aceptada en cualquier comercio en México y el extranjero que reciba Visa. Se puede retirar dinero del saldo en cajeros automáticos.
Recepción de pagos
Omnilife efectúa el pago de comisiones a sus distribuidores en México y el extranjero mediante depósitos a la tarjeta.
Envíos de dinero
Los distribuidores de Omnilife podrán hacer envíos de efectivo de persona a persona vía mensajes de texto. La idea es extender el servicio al público en general.
Envíos de dinero Recargas
El saldo se recarga en los centros de distribución de Omnilife, pero se está armando una red de centros de recarga con distintos comercios.
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