GMAC Mexicana sufre crisis de su matriz

La crisis automotriz y los problemas de General Motors tienen a su brazo financiero contra la pared; en 2008 dio 9% menos créditos que en 2007 y se calcula que este año podrían caer entre 30 y 35%.
Katia Calderon GMAC  (Foto: Selma Fernández)
Zacarías Ramírez Tamayo

A principios de febrero, los patios de Durkin Motors, distribuidor de la marca Chevrolet en la Ciudad de México, estaban repletos de automóviles y camiones. Había cerca de 80 unidades rezagadas como resultado de la caída en las ventas de vehículos en noviembre, diciembre y enero.

Los inventarios de la agencia son una muestra de que el arranque de año ha sido peor de lo que esperaba el sector automotor. En los últimos dos meses de 2008, las ventas de vehículos en México cayeron 20% y se prevé que en el curso de 2009 el mercado se contraiga otro tanto.

Al cierre de 2008, los inventarios en plantas armadoras y distribuidoras en el país equivalían a tres meses de venta –unas 259,000 unidades–, según la consultora Kaso y Asociados.

Éstas son pésimas noticias para empresas especializadas en créditos automotrices como GMAC Mexicana (GMACM), brazo financiero de General Motors (GM) de México que cada mes financia la compra de unidades a sus 233 distribuidores.

“Los vehículos se pagan hasta que han sido vendidos”, dice Jesús García, gerente de ventas de Durkin Motors. Algunos distribuidores de GM se han atrasado en los pagos y para GMACM ahora será más difícil recuperar esos créditos.

En las ventas al público las cosas no pintan mejor. GMACM, que da financiamiento a más de 50% de los clientes individuales de GM y financia 13.8% de las compras a crédito de vehículos en el país, empezó a resentir una disminución en el volumen de clientes.

En 2008, GMACM entregó 9% menos créditos que en 2007, según la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), pero el desafío apenas comienza.

“Las ventas este año podrían caer entre 30 y 35%”, dice Katia Calderón, directora general de GMACM, ante el deterioro del perfil de riesgo de los consumidores. En dos años, GMACM elevó el rechazo de solicitudes de crédito de 18 a 28%, debido a que hay más personas con sobreendeudamiento, explica la ejecutiva.

GMAC Mexicana, la mayor empresa de créditos automotrices en el país, enfrenta una pendiente cuesta arriba. La caída en la venta de autos en el mercado doméstico y la recesión económica internacional no son su única preocupación.

Los problemas financieros que aquejan a su casa matriz en Estados Unidos, General Motors Acceptance Corporation (GMAC), amenazan su capacidad para otorgar créditos. El acceso de GMAC Mexicana al fondeo en los mercados financieros prácticamente se cerró, luego de que las calificaciones crediticias de GMAC, el garante en sus emisiones de deuda y contratos de créditos, fueron rebajadas por las calificadoras de riesgo Moody’s y Standard & Poor’s (S&P), a finales de 2008.

El costo del dinero aumentó, lo cual llevó a GMACM a elevar sus tasas entre 1.5 y 2% en promedio y a disminuir los plazos de pago a los distribuidores. De 360 días, los redujo a 300, 270 y 180, según el perfil de cada distribuidor, dice Calderón. “Lo hicimos con la idea de presionar al distribuidor para que tenga una política más cuidadosa sobre sus inventarios”.

Los problemas de GMAC iniciaron hace cinco años cuando GM comenzó a perder cuota de mercado en EU y empezó a requerir dinero de sus subsidiarias. En 2005, GMAC concentró sus negocios hipotecarios en la firma Residencial Capital (ResCap) y cerró una oferta de bonos por 4,000 millones de dólares (mdd). En 2006, GM vendió 51% de las acciones de GMAC al fondo de capital privado Cerberus Capital en 14,000 mdd. El plan era que una GMAC escindida tendría mayor acceso a fondeo y podría apoyar más a la armadora.

Pero GM no salió adelante y ahora depende del programa de salvamento del gobierno de EU, al igual que GMAC. Para evitar la quiebra y acceder al paquete de rescate financiero, GMAC tuvo que convertirse en banco en diciembre pasado: cumplió requisitos de capitalización y redujo la tenencia accionaria de GM y de Cerberus.

El gobierno de EU compró 5,000 mdd en acciones preferenciales de GMAC. Fue una manera de dar oxígeno a GM y prestarle 1,000 mdd para reorganizarse como banco. Para acceder a los fondos, GMAC tuvo que renegociar con sus acreedores para intercambiar papel y reducir deuda (de 21,200 a 15,700 mdd), lo cual infligió pérdidas a los inversionistas y propició que S&P colocara su calificación en “incumplimiento selectivo”.

Debido al intercambio de deuda de la matriz, S&P y Moody´s rebajaron sus calificaciones a los bonos de corto plazo de GMAC Mexicana. La deuda de GMACM perdió el grado de inversión y adquirió la categoría de bono basura. Esto a pesar de que la salud financiera de la subsidiaria no se ha deteriorado como la de su matriz.

“Cuando hay un garante, las calificadoras no revisan los estados financieros locales, sino que trasladan la calificación al emisor respaldado”, explica Marcos Luna, director de finanzas de GMACM.

Las calificadoras no evalúan el desempeño de la firma en su conjunto, sino sólo sus emisiones.

Pero algunos analistas dicen que el rumbo de GMAC en EU no marcará la suerte de su filial mexicana. “Es un emisor capaz de generar cartera, cobrarla y generar ingreso en forma independiente a la casa matriz”, dice David Olivares, analista de Moody’s de México. Eso puede permitirle refinanciar sus deudas.

Los inversionistas poseen papel de GMACM garantizado por su cartera de créditos, resultado de tres emisiones privadas por 12,000 millones de pesos (mdp) y una pública por 1,500 mdp. Además, hay una deuda bancaria por 1,500 mdp. Ante la baja en ventas y la sequía de fondeo, las financieras y las distribuidoras automotrices solicitaron un programa de salvamento al gobierno federal, en el que depositan sus esperanzas de mejora.

“Nos ayudaría mucho un crédito directo de corto plazo, porque lo que buscamos es liquidez inmediata”, dijo Calderón a Expansión en enero.

En febrero, Nafin anunció un paquete de garantías y créditos con valor de 9,500 mdp para apoyar al sector automotor, de los cuales 4,000 mdp serán para facilitar el fondeo de las financieras de marca.

Aunque el anuncio es positivo, no será suficiente. Desde finales de 2008, GMACM y otras financieras pidieron a Nafin que la ayuda fuera por 30,000 mdp, lo que no pasó. Parece que el invierno será todavía muy largo para GMAC Mexicana.

LIMITADOS
El apoyo gubernamental a firmas como gmac se quedó corto.

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9,500 mdp Ofreció Nafin como ayuda al sector automotor.

35% Podrían caer las ventas de autos en 2009, según GMAC.

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