Empresas mexicanas pronostican buen 2010

Los negocios mexicanos y extranjeros en el país ven favorable el clima de negocios del próximo año; hay optimismo a pesar de que México es quizá el país más afectado por la recesión de Estados Unidos.
vuelve calma  (Foto: Archivo)
Ulises Hernández y Gisela Vázquez

Muchos directivos de empresas arquearon las cejas y encendieron las luces rojas cuando la Secretaría de Hacienda anunció el primer recorte presupuestal por 35,000 millones de pesos (MDP), a finales de mayo pasado. Percibían que ante la magnitud de la recesión que vive el país, no sería el último recorte y temían que muchos de los negocios que mantienen con el gobierno se vendrían a pique por la falta de recursos.

Varias empresas decidieron poner en stand by sus planes de inversión, pero ése no fue el caso de Empresas ICA, cuyo principal cliente es el gobierno federal. En vez de ello, la compañía constructora decidió recurrir a los mercados financieros para conseguir capital y poder financiar parte de las obras públicas que tiene ya contratadas.

El 10 de julio, hizo una oferta pública de acciones en los mercados de México y Nueva York. ICA colocó poco más de 23% de su capital y obtuvo a cambio 221 millones de dólares (MDD). Dos semanas después, reportó sus resultados del segundo trimestre y sorprendió gratamente al mercado con incrementos de 48% en ventas y de 87% en su flujo operativo (EBITDA), debido en gran medida a su cartera de proyectos en ejecución.

Alonso Quintana, director corporativo de Administración y Finanzas de ICA, dice que 2010 será crucial para que la empresa continúe con su buena marcha y confía en que el gobierno no recortará el gasto de los proyectos que más le interesan, como las licitaciones de Pemex y las concesiones carreteras. ICA estima que en los próximos 12 a 18 meses habrá licitaciones de obras públicas por 12,000 MDD.

Quintana no es el único optimista. En plena recesión y tras concluir el peor primer semestre en materia económica en la historia reciente del país, varias empresas mexicanas y extranjeras han dejado atrás el pesimismo y ven con buen ánimo las perspectivas económicas y de negocios para 2010.

Entrevistas a directores financieros, consultores de empresas y diversos sondeos –entre ellos una encuesta en línea aplicada a tomadores de decisiones y altos directivos de empresas suscritos a Expansión (véase gráficas adjuntas)–, confirman que existe una buena dosis de optimismo entre la comunidad empresarial. El pronóstico es ligeramente soleado después de la tormenta.

El buen ánimo se registra en compañías de diversos sectores de la economía: desde productores de alimentos, bebidas y empresas de productos de consumo, pasando por constructoras de infraestructura y vivienda, hasta bancos, compañías de telefonía y desarrolladoras de software.

Un 40% de los lectores que respondieron a la encuesta de Expansión afirma que ha considerado un escenario optimista en su planeación para 2010, y casi la mitad (47%) pronostica incrementos en sus ventas de entre 5 y 10%, para el año entrante.

Si bien la mayoría adoptó estrategias conservadoras de planeación y presupuesto durante 2009 –sobre todo en materia de costos–, muchas de ellas han proyectado inversiones para 2010. El 75% de los encuestados planea mantener las inversiones en curso –e incluso realizar nuevas– el año próximo, principalmente en capital fijo y capital de trabajo, seguidas de capacitación y mercadotecnia. Su idea es estar preparadas para la recuperación.

Bachoco sigue adelante con la construcción de una planta procesadora de pollo en Hermosillo, cuya producción se destinará a Estados Unidos y requiere una inversión de 51 MDD. La regiomontana Sofftek planea abrir un segundo centro de desarrollo de software en Wuxi, cerca de Shanghai, en China. América Móvil ha presupuestado 3,000 MDD para invertir en sus negocios de México y Brasil, así como en el Caribe y Panamá, donde desarrolla nuevos negocios. Y BBVA-Bancomer invertirá 900 MDD en su nueva torre de oficinas corporativas en el Distrito Federal, y prevé invertir 200 MDD más en tecnología.

“Estamos renovando todo los aspectos puntocom de las oficinas y en proyectos informáticos”, explica Eduardo Ávila Zaragoza, director general de Finanzas y Contraloría de BBVA-Bancomer, quien aclara que si bien el banco no está en fase de expansión de sucursales, a nivel del corporativo se decidió mantener los presupuestos de inversión.

Unilever y Grupo Modelo harán inversiones en capital fijo y mercadotecnia en 2010, mientras que la química Mexichem está a la espera del visto bueno de la Comisión Federal de Competencia para adquirir dos plantas: una de resinas de PVC y otra de tubería.

“Para el resto del año y 2010 el sector privado está optimista. Ninguno de nuestros clientes piensa en decrecer, incluso es común ver que se anuncian nuevas inversiones y, en general, la gente está de mejor ánimo que en crisis como la de 1994”, dice Ernesto Soriano, director de Esama Consulting México, firma especializada en consultoría comercial y que asesora a firmas como Bimbo, Coca-Cola, Banamex y Telmex.

La encuesta de Expansión revela que 52% de los directivos y ejecutivos piensa recurrir al crédito bancario y casi la mitad (48%) ampliará su plantilla de personal en 2010. 

Encuestas sobre el entorno de negocios en México, elaboradas por firmas de consultoría como Deloitte y Boston Consulting, han llegado a conclusiones similares. 

El Barómetro de Empresas, encuesta trimestral de percepción del clima de negocios que aplica Deloitte a altos directivos desde 2007, revela en su última edición (junio de 2009) que las opiniones de los ejecutivos pasaron del franco deterioro de sus previsiones en diciembre pasado, a pronósticos más positivos que hacen suponer un mejor futuro para sus empresas.

“En el Barómetro se muestra un optimismo creciente. Aunque las empresas seguirán precavidas, anticipan que viene la vuelta a la situación mala”, dice Daniel Laniado, socio de consultoría en estrategia y operaciones de Deloitte.

El optimismo, a decir de esta consultora, se explica por la percepción de que la intensidad de la recesión está disminuyendo y que pese a que Estados Unidos, nuestro primer socio comercial, aún no sale del bache, cuando éste se recupere, México será uno de los primeros países latinoamericanos en despuntar para salir adelante de la crisis.

Signos de recuperación

Dados sus estrechos vínculos comerciales, México es quizá el país más afectado por la recesión estadounidense.

Al impacto de la recesión se sumaron las pérdidas que provocó la emergencia sanitaria, derivada de la pandemia de la influenza AH1N1, que inició en el país. El propio Banco de México estima que este año el Producto Interno Bruto (PIB) caerá entre 6.5 y 7.5% y que se perderán entre 635,000 y 735,000 empleos.

El debilitamiento del entorno económico interno y externo provocó una caída en la generación de ingresos del gobierno, tanto por la vía de la recaudación de impuestos como de las exportaciones petroleras. Esta situación llevó a la Secretaría de Hacienda a anunciar un recorte fiscal por 85,000 MDP (35,000 MDP en mayo y 50,000 MDP en julio).

Pero en las últimas semanas han surgido diversas señales que indican que la economía estadounidense estaría cada vez más cerca del fin de la recesión. El pasado 31 de julio, el Departamento de Comercio informó que la economía de EU retrocedió 1% en el segundo trimestre del año, una caída menor a la prevista por los analistas (-1.5%) y un resultado significativamente mejor al del primer trimestre (-6.4%). La caída fue menor a la de los tres trimestres anteriores.

Varios sectores estadounidenses están dando signos de una recuperación inicial, entre ellos, el inmobiliario, que fue donde empezó la crisis global. Las ventas de casas nuevas y usadas aumentaron de manera consecutiva en los últimos tres meses (abril-junio) y los precios de las viviendas (medidos por el Índice Case-Shiller, que computa los precios de casas en 20 zonas metropolitanas) subieron 0.5% en mayo, su primer alza en 34 meses.

En el mercado automotor de EU, que origina 80% de las exportaciones mexicanas de vehículos, tambien se anticipan signos de mejoría. Un sondeo de Bloomberg estima que las ventas de autos en julio –si bien reportarán una caída estimada de 19%– se habrán estabilizado, luego de 21 meses consecutivos a la baja. Y de marzo al primer día hábil de agosto, el Índice Industrial Dow Jones de la Bolsa de Valores de Nueva York, uno de los termómetros de la economía estadounidense, reportó un alza de casi 42%.

En México, los signos de recuperación son más incipientes, pero el gobierno se muestra optimista. “A últimas fechas hemos visto señales que nos indican dos cosas, primero, que la economía ya estabilizó su caída. En segundo lugar, hay señales de recuperación en ciertos sectores, ayer (24 de julio) las exportaciones mostraron un crecimiento muy importante, el dato de empleo para junio tuvo un comportamiento muy favorable, y la producción de automóviles, cuando uno le resta las de GM y Chrysler, que tuvieron paradas sus plantas por el proceso de bancarrota en EU, se ve que el resto de las armadoras empiezan a crecer en el país”, dice Alejandro Werner, subsecretario de Hacienda. 

El funcionario afirma que en 2010 habrá un escenario de recuperación económica, impulsada por la reactivación del consumo en EU; sin embargo, aclara que muchas familias y empresas seguirán sintiendo un ambiente difícil, “pues una situación tan crítica no se revierte de la noche a la mañana” (véase entrevista pág. 52).

Capotear la crisis
De la serie de entrevistas que hizo Expansión con los CFO y los consultores, se desprenden varios rasgos comunes entre las empresas que se muestran optimistas. 

La mayoría navega las aguas turbulentas de 2009 con planeaciones y presupuestos conservadores. Varias de ellas concentran sus esfuerzos en la generación de flujo de efectivo y en el control de gastos; incluso han desarrollado métricas para tal fin. Los acuerdos con proveedores y el énfasis en el valor al cliente, también son parte de sus prioridades.

“Tenemos una estructura de capital conservadora y una posición de liquidez adecuada, con pocos vencimientos de deuda de corto plazo”, dice Carlos García Moreno, director de Finanzas de América Móvil. La telefónica no espera una baja en sus ventas; los nuevos ingresos provenientes de productos y servicios vinculados a su nueva plataforma 3G le ayudan a compensar el impacto de la recesión. 

“Implementamos una estrategia conservadora, enfocada a fortalecer la generación de flujo y lo seguiremos haciendo durante 2010”, indica Carlos López Moctezuma, director financiero de Homex. La desarrolladora de vivienda confía en que sus ventas crecerán, gracias a la oferta de créditos del Infonavit y el Fovissste.

Para enfrentar la crisis, ArcelorMittal armó una estrategia basada en tres aspectos clave: efectivo, costos y clientes, conocida tambien como las tres C (cash, costs & customers). “En la medida en que aseguremos el flujo de efectivo, que mejoremos nuestros costos de producción y operación, y demos un mejor servicio a los clientes, superaremos esta crisis y saldremos fortalecidos”, dice Bill Chisholm, director ejecutivo (CEO) de ArcelorMittal México.

Pfizer México aplicó métricas para monitorear los gastos, sobre todo de producción, para analizar si valieron la pena. “La medición fina nos permite evaluar lo que estamos gastando y buscar un mayor impacto por cada peso que invertimos”, dice Guy Chevaleau, gerente de Planeación Financiera de la farmacéutica.

Consultores de empresas recomiendan varias opciones para aquellas compañías que no hayan adoptado todavía una respuesta a la crisis. PricewaterhouseCoopers (PWC) aconseja generar nuevas estructuras de costos a partir del outsourcing, optar por asociaciones estratégicas, evaluar contínuamente la estrategia de negocios y concentrarse en la actividad principal de la compañía. “Lo que no sea tu core business extráelo y véndelo a quien se dedica a ello”, dice Juan Manuel Ferrón, socio de asesoría de negocios de PWC.

KPMG recomienda enfocarse en la innovación y el desarrollo de nuevos productos. “Cuando venga la recuperación, si no innovaste, podrías salir más lento de la crisis”, añade Roberto Cabrera, socio de asesoría de riesgos de KPMG.

Nuevo congreso

Las empresas no cifran esperanzas en la nueva conformación de fuerzas políticas en el Congreso, pese a que miembros de la nueva Legislatura aseguran que su prioridad será la agenda económica.

Luis Videgaray, diputado electo y miembro del equipo económico del PRI –la nueva mayoría política en San Lázaro–, señala que la agenda priista buscará reactivar rápidamente la economía, elevar la competitividad y reducir la desigualdad, en un marco fiscal “sustentable”.

Videgaray esboza que el PRI no permitirá que suban los impuestos, ni los precios de bienes y servicios públicos: “Esas dos cosas no deben suceder”. Y afirma que el PRI velará porque se ejecuten las obras públicas.

El 32% de los encuestados por Expansión opina que el clima de negocios no sufrirá ningún cambio en 2010 por parte del nuevo Congreso; por el contrario, 20% opina que éste empeorará ligeramente.

La encuesta de Banxico sobre expectativas de negocio al mes de julio marca una creciente preocupación por el tema fiscal y la falta de cambios estructurales.

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Para los encuestados por Expansión, su mayor preocupación es el clima de inseguridad y violencia. El 67% afirma que éste es un factor importante para su planeación. Es uno de los rubros donde el pronóstico sigue siendo de tormenta.

(Con información de Bárbara Anderson, Juliana Fregoso, Ana Lilia Martínez, Roberto Morán, Adolfo Ortega, Alejandra Xanic, Gerardo Galarza, Jennifer Coronel y Fernando Briseño.)

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