Mujer poderosa saca a flote a Banorte

Aurora Cervantes, directora jurídica del Grupo, hizo frente a la crisis y al alza en la morosidad; la abogada, 17 en el ranking de Expansión, fue clave para mantener la firma en pie.
aurora cervantes  (Foto: Alfredo Pelcastre/Mondaphoto)
José Eseverri

En septiembre de 2008, la caída de Lehman Brothers y el efecto dominó en los mercados financieros golpeó a Grupo Financiero Banorte como a ningún otro banco en México. Durante las primeras dos semanas de octubre, el mercado castigó a Banorte ante la incertidumbre sobre el riesgo que cargaba la institución bancaria, y, en particular, si era contraparte de empresas que anunciaron pérdidas millonarias por sus posiciones en contratos de derivados.

Entre ellas se encontraba Gruma, que, al igual que Banorte, es una empresa propiedad de Roberto González Barrera. El precio de la acción cayó de 38.4 pesos el 25 de septiembre a 17.31 pesos el 27 de octubre.

Los ojos del mercado y de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) estaban sobre Banorte, prácticamente la única institución bancaria que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Aurora Cervantes, como directora jurídica del grupo y el número 17 dentro del ranking de las 50 mujeres más poderosas del 2010 de Expansión, hizo frente a la presión y a una profunda auditoría del regulador.

"La comisión quedó sorprendida por lo que encontró", cuenta Cervantes. Apenas 0.16 % de la cartera del banco estaba en Gruma. Además, el banco no era contraparte de ninguna empresa en contratos de derivados. "El mercado nos castigó injustamente", afirma.

Pero ése fue apenas el inicio de meses de intenso trabajo para el departamento que encabeza en Banorte, ante un aumento en la cartera vencida que a diciembre despuntó 71% en comparación con el año anterior, arrastrando sobre todo un deterioro en el sector de consumo (pero que, tras la crisis, amenazaba con extenderse a empresas).

La cartera vencida del banco llegó a representar un 5% del total.

La estrategia que siguió Banorte fue proactiva: buscar la reestructuración de miles de créditos, desde hipotecarios hasta líneas para pequeñas empresas y grandes corporativos.

El presidente del grupo, Roberto González Barrera, y su director, Alejandro Valenzuela, se reunieron durante semanas con el equipo de directores todos los días para revisar la cartera, caso por caso. "Cuando todavía no se emproblemaban muchas de las grandes empresas comenzamos a revisarlas, para ver cómo hacíamos trajes a la medida y cómo les dábamos oxígeno", recuerda Cervantes.

Hoy, la cartera vencida de Banorte es la menor entre los grandes bancos en el país, con sólo 2.2% del total. Sin embargo, la cartera vencida de empresas al cierre de 2009 era 40% mayor que al finalizar 2008.

Para este año, el banco se plantea una recuperación de cartera de 80% en el crédito a empresas.

A pesar de la recesión en la economía, Banorte tuvo utilidades por 5,854 MDP en 2009 y hoy su acción cotiza cerca de un máximo de 55 pesos (mejor que antes de la crisis).

Saúl Martínez, analista de JPMorgan, señala que los resultados se deben, en buena medida, a fuertes ingresos por recuperación de cartera.

Actualmente, el departamento jurídico que encabeza Aurora Cervantes tiene 33,000 juicios de recuperación de activos. Pero, además de los juicios que inicia, debe ocuparse de demandas en contra del banco, algunas con pretensiones aparentemente absurdas por intereses exorbitantes en inversiones antiguas, como los que recientemente rechazó la Suprema Corte en casos contra Banamex y Bancomer.

"Nunca hemos perdido una, pero no te puedes confiar", señala la directora jurídica.

Cervantes llegó a Banorte en 1996, justo cuando el grupo inició una agresiva expansión con la compra de tres instituciones bancarias intervenidas por el gobierno: Bancentro, Banpaís y Bancrecer.

A lo largo de cinco años, el banco fue el mayor recuperador de cartera para el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), según cifras del organismo.

Cervantes afirma que la experiencia de trabajar en la Procuraduría General de la República (PGR), donde hizo carrera durante ocho años antes, ayudó a forjar su carácter.

Recién graduada como abogada en la Universidad Anáhuac en 1992, su primera responsabilidad en un puesto de mayor jerarquía fue en la Subprocuraduría regional del sur, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Ahí tuvo a su cargo la Policía Judicial durante un año y no pocas veces enfrentó la incredulidad de sus subordinados, confiesa.

No sería la primera ni la última vez.

Dos años más tarde, como Fiscal Especial para delitos cometidos por servidores públicos en la PGR, un ministerio público le dijo "A mí, una vieja no me va a ordenar", narra conteniendo una sonrisa. Le propuso un trato: si trabajaba tanto o más que él, la aceptaría como jefa. "Me senté todo el día tomando las comparecencias, haciendo las diligencias y al final le dije: ‘¿Qué pasó, licenciado?'".

"Es la idiosincrasia del mexicano: trabajar con una mujer es difícil, que una mujer destaque, a lo mejor es incómodo", dice Aurora Cervantes.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Aunque como directora jurídica tiene injerencia en prácticamente todas las operaciones del banco, hoy en día, la parte favorita de su trabajo es litigar.

"Soy una directora jurídica muy de campo, no de escritorio. Voy muy seguido a los juzgados y cuando tengo un asunto delicado litigo personalmente", agrega la abogada del banco mexicano Banorte.

Ahora ve
Las tropas estadounidenses se mantendrán en Afganistán, anuncia Trump
No te pierdas
×