A oídos sordos, trabajos de mensajería

Personas con deficiencias auditivas trabajan como mensajeros en Bombay, compitiendo con DHL o FedEx; el modelo de trabajo surgió como una solución a los problemas sociales y laborales de esa minoría.
sordos  (Foto: Cortesía Mirakle Couriers)
Ana Gabriela Rojas
BOMBAY, India -

Los sordos son perfectamente capaces de trabajar duro y bien. Para demostrar esto a India, y al mundo entero, Dhruv Lakra, un treintañero indio, estableció hace menos de dos años, en Bombay, Mirakle Couriers. Este servicio de mensajería contrata solamente a repartidores sordos.

Lakra, quien laboró un tiempo en un banco de inversiones, siempre quiso dedicarse a un trabajo social, pero a través de un negocio. La idea se cristalizó cuando al viajar en un autobús se dio cuenta de los problemas que sufría un niño con deficiencias auditivas: las paradas sólo se anunciaban por bocinas, tenía dificultad para comunicarse con el conductor y los otros pasajeros tampoco le entendían.

Fue entonces cuando supo que quería ayudar al desarrollo de este colectivo. En India, un país con cerca de 1,179 millones de habitantes, hay unos ocho millones de sordos, de los cuales 78% no tiene un empleo porque sufre el estigma social.

Y quienes lo tienen es en el sector informal, con trabajos ocasionales, en los que se les paga muy mal por laborar en condiciones inhumanas, cuenta Rohan Mehta, portavoz de Mirakle Couriers.

“Algunos trabajan en jornadas de 24 horas cosiendo etiquetas a las bolsitas de té, pero por ser sordos es el mejor empleo que pueden encontrar”, ejemplifica Mehta.

De acuerdo con la filosofía de Mirakle Couriers, las compañías deberían pensar más en su impacto social, además de en su hambre financiera. “Aunque es importante que aquellas que se fijan en su impacto social, también cuiden su sustentabilidad”, dice Mehta.

A menos de dos años de creación, la empresa empieza a ser sustentable.

“Como cualquier comienzo de empresas de emprendedores, antes de ganar, primero se pierde dinero. Pero este verano empezaremos a tener ganancias, pues nuestro negocio está creciendo exponencialmente”, explica Mehta. Mirakle Courier arrancó con dos empleados. Ahora tienen 40 repartidores más 15 chicas, también sordas, que organizan las rutas y planean los repartos.

Este servicio de mensajería compite en Bombay, el centro financiero de India, con gigantes internacionales, como DHL y FedEx. “Algunas compañías se han dado cuenta de que contribuimos a mejorar la calidad de vida de nuestros trabajadores. Pero también son lo suficientemente astutos para entender que no somos una caridad”, asegura tajantemente Mehta. Mirakle Couriers realiza más de 20,000 entregas mensuales en la ciudad.

Para hacer repartos, los jóvenes no necesitan hablar. Toda la comunicación entre los empleados y la planeación de las operaciones es mediante el lenguaje de signos, el cual maneja de manera fluida Lakra, el fundador, y los pocos administrativos que no son sordos.

La segunda forma de comunicación son los mensajes por celular. “Si hay un problema en el terreno o si queremos llamar al repartidor a la base, es la mejor forma. Los sordos aman los mensajes y saben cómo usarlos perfectamente”, explica Mehta.

Entre los empleados se anima a la ‘sana competencia’: se dan bonos a quienes hacen más repartos y, al final del mes, anuncian públicamente el número de entregas de cada uno.

Una compañía como ésta tiene un doble reto: luchar contra los estigmas de la sordera y, al mismo tiempo, ser una empresa exitosa. “Pero el trabajo llega a tener un sentido muy profundo”, comenta su portavoz.

Bhupesh Bhoir, uno de los repartidores, dice, con ayuda de un intérprete de signos, que trabajar en Mirakle Couriers le ha cambiado la vida, además de tener un trabajo digno, “me ha ayudado a tener amigos sordos como yo”.

El modelo de Mirakle Couriers podría implementarse en México o cualquier otro país, asegura su portavoz.

Ahora ve
Dos aeronaves del Ejército se impactaron en Tecámac
No te pierdas
×