&#34No tengo aspiraciones políticas&#34

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Carlos Marx dijo que el sentimiento de culpa - es el primer sentimiento revolucionario. Tal emoción fue la que invadió a - Marta Lamas (Ciudad de México, 1948) cuando a los 15 años un profesor de - filosofía, refugiado republicano de la Guerra Civil Española, le hizo leer - textos marxistas. Para esa “niña güerita y de clase acomodada en un país - de morenos, nacos y pobres”, tal fue el detonador que le empujó a hacerse de - luchas que no eran las suyas: “Allí comenzó mi activismo político. - Encontré para dónde quería ir.”

- En un principio su lucha fue por los - desprotegidos. Luego, los intereses se personalizaron en las mujeres y el - respeto a la diversidad sexual.

- Ahora es una infatigable luchadora social que - dirige la revista Debate Feminista (que lleva ya nueve años de - reconocimiento mundial), pertenece al grupo Semillas (que financia proyectos de - mujeres con fines a la emancipación económica del género), forma parte del - Consejo del Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM, participa - en la ONG llamada Musa (Mujeres Unidas por la Salud) y es la máxima figura del - Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), tribuna desde la cual - defiende los derechos sexuales y reproductivos de los mexicanos y gracias a la - cual también se ha ganado la enemistad de importantes sectores de la derecha y - la Iglesia católica.

- Ya sin complejos de clase, Lamas acepta que, a - pesar de pertenecer a la “izquierda feliz” (el grupo de reconocidos - intelectuales mexicanos que se sienten fuertemente comprometidos con la - marginación y la desigualdad), “pude vivir mejor de lo que elegí”. A - cambio de ello, ahora puede presumir de una trayectoria congruente como pocas. - Feminista declarada muchos años ha, hoy se suma a un proyecto político para - llevar las demandas femeninas más apremiantes al Congreso.

- - ¿Por qué se interesó en participar en una - asociación política?
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Yo sólo soy una persona más en Diversa, la - agrupación política que aprovecha una nueva figura que creó el Instituto - Federal Electoral. Eso es como mi parte militante, pero no mi trabajo en forma. - No soy parte de la dirección ni de la idea fundamental. Estoy muy cerca, me - gusta mucho el trabajo de estas mujeres y su compromiso con la causa y no con - otro tipo de intereses.

- - Algunos creen que era el paso natural que tendría que - dar Marta Lamas en su trayectoria profesional...
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Mira, en Diversa estoy como una afiliada de - base, pero no tengo aspiraciones políticas en el sentido de la política - entendida como representación. No quiero ser diputada o dirigir el programa de - la mujer. Mi idea de política está más en este ámbito de teoría-práctica. - Me gusta más la política que hago desde Debate Feminista o la que hago - en la práctica con la defensa de los derechos sexuales y reproductivos. Esa - política que tiene que ver con gestoría, con introducir ideas y dar un debate - público es la que me gusta.

- - ¿Por qué el temor a sumergirse en esa política real?
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Una cosa importante que te va dando la edad es - que comienzas a conocer tus límites. Cuando eres joven te comes el mundo. De - joven sí quería ser diputada, pero con el tiempo comienzas a ver qué - aguantas y qué no. El ritmo de la política me cansa mucho.

- - Entonces, dentro de la política, ¿cómo se define?
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Como una intelectual comprometida que hace un - trabajo práctico. Yo sí creo que los intelectuales debemos tener distancia - del poder político, excepto de ese poder popular que ojalá algún día se - extendiera más. Creo que puedo aportar más desde la intelectualidad y desde - cosas concretas donde, además, también se necesita tener cuadros.

- - ¿Hasta cuándo el intelectual mexicano tendrá que ser - un gestor social para dedicarse a tareas más reflexivas?
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No todos lo son. Está Carlos Monsiváis, que - presta su presencia para apoyar movimientos sociales, pero él no está en la - gestoría. Son muy pocos los que están en la gestoría y pienso que, al - contrario, la mayoría está bastante alejada de ella o la realizan para fines - muy personales.

- - ¿Cree que las ONGs terminarán por acostumbrar al - gobierno a desatenderse de sus obligaciones sociales?
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Ese es un debate muy importante. Hay una nueva - discusión internacional sobre la relación Estado-sociedad enmarcada en toda - la crítica a lo que fue el Estado de bienestar y que, al mismo tiempo, es una - crítica a la privatización entendida de una manera muy estrecha. Hay un - planteamiento que dice: “Hay que fortalecer al Estado y a la sociedad”. Un - Estado donde la sociedad no participe en la formulación de las políticas - públicas y en la decisión de cómo se va a utilizar el gasto público no es - un Estado democrático. Toda la discusión sobre la reforma del Estado nos - lleva a decir que las ONGs deben tener una serie de requisitos en términos de - su participación. No cualquier grupito de ciudadanos puede formar una ONG. - Primero deben tener legitimidad, representación, seriedad... Y ya teniendo - esto, deben participar de una forma más cualitativa y no solamente hacerle la - chamba al Estado. Y, aunque le hicieran la chamba, el Estado tiene que seguir - siendo responsable. Aunque privatice no se debe olvidar de lo que es socializar - el bienestar.

- - ¿Para qué podría servir la discusión en torno a la - corriente privatizadora que ha arrasado al Tercer Mundo?
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Para que el Estado se responsabilice de - cuestiones de infraestructura básica en las cuales sigue siendo responsable: - salud, educación, comunicaciones y derechos humanos. El Estado puede - subcontratar, pero en términos de la responsabilidad y de la política - pública de salud, educación... eso no se puede dejar en manos de un conjunto - disgregado de empresas o de ONGs para que ellos definan la política de salud - del país. Esa política la tiene que definir el Estado con participación de - la sociedad.

- - ¿Confía en que esa discusión tendrá un final feliz?
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La tendencia que hay ahora es: pasamos del - Estado de bienestar a uno privatizado mediante un adelgazamiento brutal y en - donde esa privatización sirvió, sobre todo en sociedades como la nuestra - donde la sociedad civil es muy débil en un marco corporativista y - antidemocrático, para que no hubiera una socialización real. La - privatización en México fue entre los cuates y no hubo una dirección estatal - que conservara las riendas del proceso.

- - En ese contexto, ¿qué es lo que piden hoy las mujeres - mexicanas?
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Una persona mexicana, no sólo las mujeres, - debería formularse dos cosas. Primero: como ciudadano, “¿cuáles son mis - derechos y mis responsabilidades?” Y, en términos de responsabilidades, “¿qué - estoy haciendo yo?” Porque es muy fácil exigir todo al gobierno. ¿Hasta - cuándo vamos a asumir el compromiso, más allá de un discurso caritativo y - dizque de solidaridad con los más pobres, de cambiar este país? Además hay - cuestiones que ya no se tratan tanto del gobierno. Te pongo un caso: la - ecología. Si dejas correr el agua mientras te lavas los dientes, en realidad - no te puedes llamar una persona comprometida con el cambio en el país.

- - ¿Qué recomendaría a Diversa para que su trabajo no - envicie más el panorama político que vive México y se convierta sólo en un - elemento distractor en tiempos electorales?
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Mira, yo creo que la política mexicana está - viciada no porque haya muchos actores fuertes participando, sino por otro tipo - de cosas. Diversa sí es el resultado de más de 25 años de trabajo de grupos - de mujeres intentando meter en la agenda política de los partidos temas que - todavía no están. Este grupo quiere ser una fuerza capaz de negociar con - algún partido de centro izquierda y decirle: “Representamos tantos votos y - si tú no metes en tu agenda electoral estos puntos no nos vamos contigo”.

- - Lo que es: un paso antes de ser un partido político...
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Sí. Eso quiere decir que puedes estar en un - partido y en Diversa. Tenemos mujeres del PRD, del PRI y 80% sin partido. - Mujeres desencantadas de la política que quieren participar de otra forma. En - México se mueren muchas mujeres de aborto y ningún partido quiere tocar el - tema porque sabe que eso los expone a que la derecha y la Iglesia les armen una - gran campaña de hostigamiento.

- - ¿Qué pasa cuando, como ustedes, ya se tiene el apoyo - de 10,000 personas?
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Ya puedes negociar para plantear demandas de - grandes sectores de la sociedad que no se tocan: el respeto a la diversidad - sexual, a los derechos reproductivos, las diferencias salariales, las pruebas - de gravidez... Cosas que afectan prioritariamente a las mujeres pero que a lo - mejor si ya no sólo somos grupitos de feministas, sino una asociación - política nacional, entonces a lo mejor sí nos van a tomar en serio. Más que - disgregar, Diversa ha unido a muchos grupos de mujeres que de manera aislada - reivindicaban estos derechos sin que se les hiciera caso.

- - ¿Cuáles son los costos de no tener una política de - salud reproductiva clara?
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Yo creo que tenemos una política de salud - reproductiva clara. Lo que pasa es que esa política no es lo suficientemente - amplia. Todavía la cuestión del aborto no está explicitada. Tenemos buenas - políticas de planificación familiar, de cáncer cérvicouterino y otros - aspectos de salud reproductiva. La gran omisión, para mí, sigue siendo el - aborto. La Secretaría de Salud dice: “Mientras el aborto sea ilegal, no - podemos hacer una política respecto de un delito.” Le toca al Congreso - quitarle el perfil de delito para poder hacer algo. Hay una problemática no - enfrentada porque hay un peso muy importante de la derecha, en especial de la - jerarquía católica. Y ahora la Iglesia tiene la presencia jurídica que le - dio Carlos Salinas de Gortari y comienza a meterse en salud reproductiva. Las - recientes declaraciones, o barbaridades, del obispo Norberto Rivera con - respecto al condón son ejemplo de ello.

- - Él lo fundamenta como una cuestión de libertad de - expresión...
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La Iglesia tiene todo el derecho a decirle a - sus fieles: “No usen condón por dogma. Porque la Iglesia lo prohibe, porque - sólo Dios da la vida y nadie puede intervenir en ese proceso.” Lo que no - puede es decir barbaridades y mentiras como eso de que los condones fallan y - que no son eficaces. Eso no tiene ninguna seriedad. Hay dos cosas: tienen - derecho a argumentar en contra del condón desde sus dogmas. A lo que no tienen - derecho es a usar su posición de fuerza real en la sociedad para dizque - disfrazar de ciencia las cuestiones de los dogmas.

- - ¿Desde qué posición construye su defensa del aborto?
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Es un grave problema de salud pública. Según - datos oficiales, entre 1,000 y 1,500 mujeres mueren al año por abortos mal - practicados. No hay datos precisos, pero es lo estimado. También se cree que - hay un millón de mujeres que se hacen abortos en México cada año. De estos - casos, la gran mayoría tiene complicaciones que se traducen en camas de - hospitales ocupadas y lo que podía haber sido un procedimiento sencillo y de - media hora se convierte en algo muy costoso porque se supone que sigue siendo - un delito.

- - ¿Cómo detener el peso de la jerarquía católica?
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Instaurando un debate público razonado sobre - el tema. Siempre pongo el ejemplo de Italia. País súper católico, que aloja - al Vaticano y que, mediante un debate razonado, legalizó el aborto. La - democracia cristiana pidió el referéndum cuatro años después, en 1982, y - ¿cuál es la sorpresa?: que 84% de la población italiana confirma la - legalización del aborto.

- - ¿Hasta cuándo sucederá algo similar en México?
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Cuando tengamos los mecanismos democráticos - para informar a la sociedad por todos los medios de comunicación y la sociedad - decida si quiere que el aborto sea legal o no. Yo estoy segura de que los - mexicanos van a votar por un cambio en la legislación.

- - Si la Iglesia europea ha logrado acomodarse a los - nuevos tiempos, ¿qué le pasa a la Iglesia mexicana que sigue tan conservadora - en estos temas?
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Las iglesias no cambian motu proprio. La - sociedad las obliga a cambiar. En Europa hay un nivel de desarrollo - democrático que todavía no tenemos nosotros. En Europa se pensó que era una - barbaridad que las mujeres ricas se fueran a otros países a realizarse un - aborto y fueran las mujeres pobres las que murieran por esa causa. Es un - principio de justicia social que la Iglesia no quiere ver. Si nuestra Iglesia - es tan cerrada es porque lo estamos aceptando. Y, evidentemente, los grupos de - poder vinculados a la Iglesia son gente de mucho dinero, que tienen muchísimo - peso en los medios de comunicación. Un señor empresario que, en un momento - dado, puede boicotear un canal de televisión quitando su publicidad si ve a - Lucía Méndez anunciando condones, como pasó en Televisa y como pasó hace - muy poco con Canal 40.

- - ¿Cómo ve la actitud del gobierno frente a este - problema?
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Con sorpresa. Por un lado tenemos un secretario - de Salud mucho más progresista y liberal que el anterior, Jesús Kumate. He - tratado con ambos y nada que ver el uno con el otro. Kumate viene de una - familia muy religiosa con muchísimos hermanos, todos del Opus Dei y eso pesa - en el desempeño público. Juan Ramón de la Fuente es otra cosa: un tipo - abierto y progresista, que ha incorporado a los órganos consultivos a varias - ONGs, entre ellas a gire. Esto, en el contexto internacional de la Conferencia - de El Cairo o la de Pekín, donde el gobierno mexicano se comprometió en - asuntos de salud reproductiva; entonces eso nos permite apreciar una actitud - distinta de la Secretaría de Salud.

- - Pero no es la primera vez que el gobierno mexicano se - olvida de compromisos que asume en foros internacionales...
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Sí, pero antes firmaba compromisos sin tener - una sociedad organizada que le pidiera cuentas. Fiscalizar al gobierno será - nuestra tarea y eso está haciendo que se pongan las pilas. Allí es donde - tenemos que preguntarnos: ¿Hasta dónde no hemos sido capaces de dar - seguimiento a esos convenios y estar friegue y friegue a las autoridades para - que se cumplan?

- - ¿Qué se siente estar sentada en la misma mesa con - Provida y la Iglesia?
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...que qué difícil es respetar el pluralismo. - Tanto derecho tiene el señor de Provida como yo de vivir en este país. Él no - me va a convencer a mí, ni yo a él porque tenemos paradigmas distintos. - Pienso que él debe sufrir porque cree que lo que planteamos sí son - asesinatos. Y él ha de estar preocupadísimo y padeciendo. Me da ternura, de - veras. Lo que me enoja es que pelean con trampas. Es válida la pelea con las - creencias, pero cuando muestran su video de “El grito silencioso” (que fue - prohibido en Estados Unidos por estar considerado como trucado) es cuando me - entra el coraje. Por eso siento algo ambivalente por ellos.

- - Esos sectores la ven a usted como la misma - representación del diablo, pero de un demonio muy inteligente...
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Probablemente así me ven. Hay personas - creyentes que actúan conforme a lo que honestamente creen que es el bien. No - dudo de que Provida piense que su lucha es una cruzada por la salvación de - almas inocentes. Me preocupan la desinformación y la ignorancia. Cuando ellos - dicen: “El aborto es un asesinato”, yo les digo: “Señores: ninguna - legislación penal, en ningún país del mundo, equipara aborto con asesinato.” - Como que he intentado entender sus razones y siento que ellos no tienen la - capacidad de entender las nuestras.

- - Su vida estaba destinada a la comodidad de los - privilegios. ¿En qué momento optó por otra de activismo y sobresaltos?
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Creo que no hubo elección. Soy hija de - extranjeros. Me eduqué entre México y Argentina, viajé mucho... Me - impactaban mucho la pobreza y la desigualdad en México. Siempre me sentí la - diferente, la güerita, rica… en un país de morenos, nacos y pobres. Iba a - Europa o Argentina y ni quien me pelara. Eso me obligó a confrontar que había - nacido en un país de mucho racismo y pobreza. No pude evadirme de eso.

- - Si le ofrecieran un cargo público, ¿cuál se le - antojaría?
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Ya me los han ofrecido y créeme que no lo - aceptaría.

- - Bueno, entonces, ¿en cuál se ve usted más útil?
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En el que me podría sentir útil sería como - presidenta municipal de un pueblito. En un lugar pequeño sí podría conjuntar - los sectores para propiciar un cambio. Yo funciono mejor en entornos pequeños, - por eso prefiero estar en cuatro ONGs chiquitas que en un entorno más amplio.

- - Usted que es feminista, ¿hay algo que critique del - feminismo?
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El modelo corporativista del feminismo. El “feminismo” - no es “mujerismo”. Feminismo es una política que señala qué pasa con la - diferencia sexual y eso les afecta también a los hombres. Por eso no me gusta - hablar de mujeres. Hablo de personas.

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- - ¿Cómo llegó al feminismo?
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Cuando me di cuenta de que con todo y ser - güerita, mujer privilegiada y educada, vivía el sexismo en este país. Allí - gané autenticidad. Porque eso de estar luchando por los demás... ni que uno - fuera tan bueno ¿no? Cuando luchas por ti y modificas las cosas en tu entorno, - desde ese momento hay cambio. Veo a mis compañeros de escuela, mujeres ricas y - empresarios boyantes, y digo: “Pude vivir más cómodamente de lo que elegí…”

- - ¿Es un asunto de bondad?
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Ni siquiera es un problema de bondad, mi propia - historia no me lo permitió. Sinceramente te digo que esas cosas no se eligen. - Traes algo interno que no te permite hacerte pendejo...

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