Adiós a los inventarios

El investigador, nominado para el Nobel de Economía en 1999, propone la Tecnología de Flujo de Dem
Gabriela Ruiz/ Denver

Gracias a la globalización, dice John -Costanza, la exigencia de los clientes creció. Por ello, las diferentes -corporaciones que conforman la actividad productiva internacional necesitan un -nivel de respuesta mayor para satisfacer –con los requerimientos de capital -mínimos– las demandas del mercado. El creador del sistema denominado Demand -Flow Technology (Tecnología de Flujo de Demanda, o DFT por sus siglas en -inglés) menciona que el procedimiento propuesto no surgió del escritorio, sino -de analizar diversas plantas en todo el mundo.

- “Lo que funcionaba antes –expresa– resta -competitividad hoy. ¿Por qué no crear un método nuevo de fabricación -sustentado en una respuesta rápida que no consuma grandes sistemas, pero con -una tecnología que sustituya a todas las operaciones, programaciones e -investigaciones que se imparten en las universidades? ¿Por qué no eliminar el -Enterprise Resources Planning (ERP), método tradicional de producción en las -industrias?”

- En su libro Un salto hacia el futuro, -Costanza explica que los sistemas tradicionales de costos y administración -vigentes, además de anacrónicos, incrementan los niveles de inventario y -generan costos elevados de almacenamiento. Incluso, proyectan una visión -engañosa de eficacia laboral. Al otro extremo, la técnica DFT –ajena a la -filosofía de manufactura por emisión y programación que imparten las -instituciones educativas– defiende la política de “tiro por demanda”.

- Es decir, bajo sus lineamientos, las -compañías sólo procesarán el material en las cantidades y formas que su -cliente solicite. Según el investigador, DFT elimina el manejo de inventarios y -permite que las empresas trabajen más rápido respecto de los métodos -acostumbrados. De hecho, genera un rendimiento mayor de manufactura, mejora la -calidad de los productos, reduce desechos y aumenta la efectividad laboral.

- “En el año que Humphrey Systems, de San -Leandro, California, implantó DFT en su línea de manufactura –menciona un -artículo de The Business Journal–, la eficiencia de sus empleados -aumentó 30%. La puntualidad en los tiempos de entrega se disparó de 70 a 95% y -la compañía ha reducido sus inventarios de $21 millones de dólares a menos de -$18 millones, liberando capital y mejorando el flujo de efectivo.”

- No obstante su matiz fabril, Costanza dice que -DFT también encuentra áreas de aplicación en los sectores legal y financiero. -En particular, porque el método facilita tareas administrativas como la -emisión de órdenes de compra, cheques o facturas: todo, para procesar un -volumen mayor de operaciones en el menor tiempo posible.

- Según estadísticas del John Costanza -Institute of Technology (JCIT, cuya matriz está en Denver, Colorado), el -universo de clientes que recibieron asesoría y capacitación sobre la -Tecnología de Flujo de Demanda quedó representado por 2,900 corporaciones y -68,000 estudiantes de 53 países en los últimos años. El resultado, medido en -términos de ahorro estimado, arrojó la cifra de $4,700 millones de dólares.

- Cero inventarios
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John Rutledgein, columnista de la revista Forbes, menciona el caso de -una compañía que invirtió $500,000 dólares –incluidos los honorarios del -JCIT, y gastos en tiempo extra para cubrir el entrenamiento de los empleados– -para implantar el DFT.

- Escribe que los dispendios de operación -anuales disminuyeron en $700,000 dólares, mientras que los inventarios -experimentaron una contracción de $1 millón de dólares.

- A partir de ahí, la empresa ganó el espacio -que tenía dedicado al almacenaje y canceló planes de expansión que exigían -un desembolso de $2 millones. Los ahorros netos impulsaron el valor de la -empresa en $2.4 millones e incrementaron el precio de sus acciones por arriba -del nivel previo a la instrumentación del DFT.

- A pesar de los resultados anteriores, Gerard -Leone, miembro del equipo de Estrategias de Negocios del JCIT, reconoce que los -precios del instituto son elevados, tanto para las pequeñas y medianas empresas -estadounidenses, como sin duda para las mexicanas. Sin embargo, confía en que -varias firmas mexicanas serán la punta de lanza para atacar al mercado de -América Latina. “A pesar de que se ve como una gran inversión al principio, -nuestros clientes ahorran tanto dinero que recuperan su erogación rápidamente.”

- Por ahora, el instituto tiene proyectos de -capacitación y asesoría en Tijuana, Ensenada, Apodaca, Saltillo, Ciudad -Juárez, Monterrey y la Ciudad de México. El grueso de los clientes locales -pertenece al sector manufacturero, aunque evita la mención de sus nombres bajo -el argumento de “discreción industrial”. Eso sí: estima que sus -operaciones crecieron poco más de 100% en el último bienio.

- Por su parte, Costanza asegura que los -beneficios del DFT tendrán que derramarse en los sectores pequeños y medianos -alrededor del mundo: “Entre más pequeño, más importante resulta contar con -flujo de efectivo y poco capital operativo, simplemente porque no se cuenta con -mucho dinero.

- “Los países que pertenecen al tercer mundo -deben aplicar el método porque lo último que quieren es estar ahorcados por un -inventario enorme, por una maquinaria o departamentos ineficientes.”

- El objetivo principal del instituto se centra -en que las empresas trabajen con cero capital operativo para que extiendan sus -operaciones en el mundo. “Hoy es factible hacer todo esto”, dice Costanza.

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