Adiós al cácaro

Asociada con inversionistas nacionales, esta cadena estadounidense planea instalar 500 salas de cine
María Antonieta Barragán

¿Boom de salas de cine? Al parecer sí. Después de 10 años de haberse quedado rezagada por el control de precios y la euforia por el video, la industria de la exhibición cinematográfica en México se apresta a inundar de pantallas, butacas y palomitas a todo el territorio nacional, con millonarias inversiones tanto de cadenas mexicanas como extranjeras.

- Cuando parecía que los cines "piojito", "el cácaro" y las peores condiciones de higiene en las salas de exhibición serían el destino del público mexicano -el cual encontró su mejor trinchera en el video home- las marquesinas del negocio de los cines se ha vuelto a iluminar.

- Si bien es cierto que los grandes proyectos de inversiones de importantes cadenas exhibidoras se planearon antes de la devaluación, también lo es que muchas de ellas no se han amedrentado ante la crisis y continúan con sus planes de expansión. Una de esas empresas que sigue al pie del cañón es Cinemark México, encabezada por los empresarios estadounidenses Lee Roy Mitchell y Paul Broadhead, quienes construyen y operan cines en centros comerciales, y que en este caso se han asociado con un grupo de inversionistas nacionales, encabezado por Roberto Jenkins, que buscará instalar en México 500 pantallas en un lapso de cinco años.

- Cinemark USA, creada en 1984, se hallaba hasta hace unos meses en el sexto lugar de las cadenas, con 1,212 pantallas en Estados Unidos. Sin embargo después de asociarse con la firma Cineplex Odeon, de origen canadiense, que cuenta con 1,627 salas, desplazó a la top de las empresas exhibidoras de ese país, la United Artists Theatre Circuit (que tiene en su haber 2,236 cines), convirtiéndose así en la cadena exhibidora más grande del mundo. La fusión representa 150 millones de espectadores y $850 millones de dólares en ingresos anuales. Y tiene planes de terminar 1996 con 3,600 salas.

- Con la garantía que da ese aval corporativo, los planes de Cinemark México no se han detenido drásticamente. Durante 1994 abrió salas en Aguascalientes, Chihuahua, Monterrey, Hermosillo y en la ciudad de México -en el Centro Nacional de las Artes-, que suman un total de 54 cines, y con planes de extenderse a Irapuato, Villahermosa, Reynosa, Guadalajara, Ciudad Juárez, Puerto Vallarta y Acapulco, por lo pronto; así como a Interlomas y el Pedregal, en el Distrito Federal.

- Con todo y museo. Con una inversión de $7 millones de dólares, los directivos de Cinemark aseguran que el del Centro Nacional de las Artes, inaugurado el 5 de mayo, es el cine más espectacular de América Latina.

- Abrió con 12 salas (que llevan el nombre de ídolos del cine mexicano) distribuidas en dos niveles, además de un museo "Gabriel Figueroa" con colecciones de aparatos técnicos (reflectores, moviolas, cámaras) y otros objetos, como guiones y vestuario. También tiene cafetería y video juegos en los lobbies. En cuanto a la programación, ocho de las salas son para películas estadounidenses, mientras el resto estarán dedicadas a las producciones del cine nacional. El material fílmico de otros países se programaría dentro de lo que han denominado Feria Internacional del Cine (como la Muestra de Cine), en diferentes fechas.

- "El primer jalón son 500 pantallas en cinco años", dice Roberto Jenkins, gerente de Cinemark México, pero la meta es llegar a 1,000 cines en otro lustro más. Por lo pronto, calcula, "si las cosas no se ponen más feas", cerrarán 1995 con más de 150 pantallas.

- Advierte que el producto es bueno porque los desarrolladores quieren este tipo de cines para sus centros comerciales. El asunto a resolver es el financiamiento. El esquema bajo el que trabaja es que el desarrollador construye el complejo de cines y Cinemark lo equipa y renta a plazos de 15 años. "Ahorita estamos trabajando muy duro para tratar de conseguir financiamiento externo", apunta Jenkins.

- Comenta que si algunos proyectos atractivos no pueden concretarse, tendrán que ver la posibilidad de invertir en la construcción, lo que significará verse reducidos en su programa de crecimiento en el plazo planeado. "Eso no quiere decir -advierte- que no lo vayamos a cumplir, sino que se tendrá que prolongar a un tiempo mayor; nosotros ya no nos paramos".

- Aunque reconoce que "si hay miedo por parte de los inversionistas extranjeros", eso no significa paralizarse. De llevarse a buen termino la operación de 500 pantallas, se estaría hablando de una inversión de alrededor de $100 millones de dólares.

- No más cácaro ni piojito. A decir de Jenkins, la cadena que representa "ha venido a cambiar la forma de exhibir el cine en México", en donde el beneficiado es el público. ¿Qué es lo diferente? El inversionista mexicano explica que, por principio, la oferta de tener 12 opciones en un mismo espacio con diferentes horarios, butacas cómodas, pantallas de pared a pared, sonido DTS, iluminación, atención personalizada, estacionamientos, seguridad y, sobre todo, higiene en los sanitarios.

- En cuanto a las ganancias, Jenkins apunta que no se "han sacado cifras" de los ingresos de las salas mexicanas. Sólo alcanza a decir que Hermosillo, "la gran sorpresa", tiene semanas de hasta 25,000 personas por sala. "Y eso que decían que el cine había muerto", expresa.

- Explica que mucho se ha dicho acerca de que el video había llegado para aniquilar la exhibición del cine en la pantalla grande, pero ha ocurrido todo lo contrario: "La gente se ha enviciado todavía más por el cine". Y ¿qué es lo que pide?, se pregunta. "Estar al día con los estrenos, proyecciones de excelente calidad y un lugar cómodo y seguro", responde.

- Pero Cinemark de México no es la única exhibidora empeñada en quitar ese desprestigio que durante años han padecido las salas mexicanas: mal servicio, pésima proyección e incomodidad. Otras competidoras estadounidenses y nacionales han entrado a la batalla de ganar marquesinas, después de que en 10 años la expansión de pantallas en México sufrió una contracción de 20%.

- Entre las que aspiran a lograr un papel protagónico en este boom están United Artists Theatre Circuit, American MultiCinema Inc, Compañía Operadora de Teatros (COTSA), Cinemex, Organización Ramírez, Cadena Real y Televicines Casa. Todavía el año pasado se hablaba de inversiones multimillonarias que irían destinadas tanto a la construcción de nuevos complejos cinematográficos como a la remodelación de salas viejas.

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- En el caso de United Artists de México se proyectaba la puesta en marcha, en los próximos cuatro años, de 30 complejos con una inversión de $7.5 millones de dólares por cada uno, en plazas como el Distrito Federal, Guadalajara y Monterrey. COTSA, por su parte, con 138 pantallas en operación -y 100 fuera de servicio- tiene planes de "maquillar" sus salas para convertirlas en Ecocinemas. Cinemex, a pesar de la crisis, tiene en puerta la inauguración de cuatro complejos cinematográficos y seis auditorios, con una inversión de $20 millones de dólares, y también mantiene expectativas de operar en los siguientes años 500 salas.

- En opinión de Jenkins, de llevarse a cabo esta competencia, será el público el que decida su opción. "Después de todo -concluye-, el cine sigue siendo una fábrica de sueños". Y en estos tiempos, ¿quién no necesita soñar?.

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