Adrenalina regia

Compró empresas, redujo deuda y le dijo adiós a la Bolsa de Nueva York. A Imsa le ayudó el precio
Norma Lezcano

Eugenio Clariond Reyes se ha vuelto adicto a la acción. Al mejor estilo de los surfistas profesionales, el empresario regio elige el momento y lugar precisos para subirse a la ola correcta. No por nada está en el sector del acero, una de las industrias más inestables que existen. Logró surfear los ciclos del precio del producto convirtiendo a Grupo Imsa en una de las empresas con mayores crecimientos en ventas durante 2004.

- El secreto de su éxito fue cambiar de ola justo a tiempo. “No somos productores pasivos de tonelaje de acero, vendemos productos con valor agregado”, afirma Clariond Reyes, director general del grupo, desde sus oficinas en Monterrey. En resumen, Grupo Imsa dejó de ser una típica vendedora de acero en bruto (commodities) para apostar por el segmento de los productos especializados (especialities). Este modelo de negocios ya ha cuadruplicado su utilidad neta en 2004, para alcanzar los $2,900 millones de pesos.

- La siderúrgica, con 69 años de vida, logró superar los $37,000 millones de pesos en ventas anuales, 40% mayor al registrado un año atrás, y 556% superior al de 1995. Sin embargo, lo más interesante es que en los últimos 10 años tuvo alzas sostenidas en sus ventas de 23% anual. Un ciclo de negocios totalmente al margen de los vaivenes del precio del acero.

- “Mientras las siderúrgicas de EU y Europa estaban declarándose en quiebra y suspensión de pagos (en los 90), nosotros ganábamos y lográbamos mantener nuestra rentabilidad”, presume Clariond, que lleva 44 años en la compañía.

- Oleaje óptimo
La estrategia del grupo regio no es nueva. Desde hace cinco años está ampliando su portafolio de productos tan específicos como láminas de acero galvanizado y prepintado, el acero tubular y lámina especializada de acero rolado en frío, que son utilizados tanto por las automotrices, los fabricantes de línea blanca, como por las maquiladoras y los constructores. Hoy esta división (IMSA Acero) le aporta más de 60% de sus ingresos.

- “Los productores de acero integrados se benefician más por los altos precios (del insumo), pero hay más valor a largo plazo en un procesador de acero como Imsa”, dice Stefaan Peeters, de Banamex Casa de Bolsa. A diferencia de Hylsamex o AHMSA, que son industrias básicas, los procesadores tienen menor volatilidad de las utilidades y menores requerimientos de capital.

- Para hacer más eficiente su estructura de costos, IMSA Acero concretó el año pasado una operación que fue especialmente reconocida por el mercado. Limitó la dependencia que tenía con la acerera Imexa (propiedad de la india Mittal Steel, líder mundial del sector), hasta entonces su único proveedor de planchón. Para eso acordó con la británica Corus Group comprarle 20% de sus requerimientos de esta materia prima durante los próximos 10 años, la cual absorbe hasta 50% de sus costos y hasta 30% de los costos totales del grupo.

- El dato es clave si se considera que las utilidades de Imsa dependen básicamente del diferencial entre los costos de su insumo básico, el planchón, y el de productos más elaborados, como el acero galvanizado y prepintado. En 2004, sus utilidades crecieron en 200%, entre otras razones, porque “contábamos con un inventario muy importante comprado a precios más bajos” que los que llegó a mostrar el mercado, revela Clariond Reyes.

- Además, con $450 millones de dólares anuales disponibles en caja, tiene resto como para invertir en tecnología y mejorar la productividad. En los últimos cinco años ha invertido $1,300 millones de dólares. De esta forma, armando inventarios a precios competitivos y produciendo especialities, fue que Imsa pudo sortear los ciclos del precio del acero.

- Su operación logra adaptarse a estos vaivenes “porque como procesador de acero, 78% de su estructura de costos es variable”, explica el analista Paolo di Sora, de Ixe Group. Una estructura flexible que a su vez el grupo mejora al mantener a raya sus gastos y aumentar su eficiencia.

- Por ejemplo, la empresa invirtió en equipos magnéticos de alta tecnología para manejar rollos de acero de 20 y 30 toneladas. Con esa maquinaria redujo la operación de 45 a 10 minutos y ahora sólo una persona opera el proceso cuando antes se necesitaban dos o tres para el manejo de montacargas. Su plantilla de personal mermó en 3.5% durante el ultimo año.

- También aplica programas como Seis-Sigma, el método de administración que popularizó General Electric para mejorar el desempeño, aumentar la rentabilidad e incrementar la satisfacción del cliente. En el caso de Grupo Imsa, “con esta metodología logramos bajar gastos, hacer más eficientes todos los procesos y reducir desperdicios”, explica Clariond.

- Sin embargo, la cobertura de los riesgos propios de la industria no se agotó allí. La siderúrgica norteña también completó el año pasado un proceso de desinversión en negocios no estratégicos (vendió Enermex y Paslode, fabricantes de baterías automotrices y de clavos, grapas y herramientas). El monto de esas ventas contribuyó a la reducción de deuda.

- Su endeudamiento total es de $419 millones de dólares, 44.2% menor al de 2003. Además, implica una carga que es $32 millones de dólares menor a su flujo operativo anual. Esto ubica a su deuda como la más baja de su historia si se considera la relación deuda/generación de efectivo.

- “Algunos inversionistas nos dicen que debemos muy poco, que necesitamos incrementar la deuda”, señala Clariond. “Pero lo importante es encontrar negocios rentables en qué invertir para poder aprovechar nuestra capacidad financiera”.
 
Vista al frente
Ciertos nichos hoy valen oro para el grupo. Sus fábricas de procesados de aluminio y de productos de acero y plástico para la construcción (IMSATEC e IMSALUM) sólo aportan 34% a las ventas totales. Pero son la avanzada del grupo en el exterior y en el desarrollo de modelos de negocios de vanguardia.

- “Si alguien quiere instalar una bodega, un hangar, un edificio para un centro comercial o cualquier tipo de edificio metálico, puede hacer una rápida cotización mediante un software especialmente diseñado”, explica Clariond. El interesado puede acceder al sitio web de VP Building, subsidiaria de IMSATEC que opera en EU junto a una red de 1,000 constructores independientes autorizados.

- Mientras IMSA Acero exporta 34% de su producción, IMSATEC vende 81% en el exterior e IMSALUM 54%. La fortaleza de estas dos últimas es una red de 21 subsidiarias, de las que el grupo es propietario a 100% en algunos casos e integra asociaciones estratégicas en otros.

- De esta forma, sus tres divisiones están presentes en Estados Unidos, Canadá, España, Brasil, Chile y cuatro países de Centroamérica. Una diversificación geográfica que la convierte en una mexicana camino a ser global. Para concretar esa transición, el grupo seguirá invirtiendo. En Brasil, por caso, tiene 30% de Medabil VP, una sociedad con sede en Puerto Alegre, donde fabrica estructuras metálicas para edificios y materiales para la construcción.

- “Queremos incrementar nuestra participación hasta 50% y explorar otros negocios en Brasil en la misma actividad”, anticipa Clariond. En el Mercosur, también avanzó a través de Imsa Chile, que ahora además de atender a la industria chilena de la construcción asiste a la de Argentina.

- Año de trofeos
En 2004, Eugenio Clariond se dedicó a comprar. Su idea era asegurarse mercados en Norteamérica. Por $29 millones de dólares adquirió en Alabama los activos de Polymer Coil Coaters. Luego integró esta línea industrial continua de pintado de acero a su filial Steelscape para atacar la industria de la construcción del sureste estadounidense.

- También se hizo de 100% de Louisville Ladder para aumentar su participación en el segmento de escaleras de aluminio en México y EU. Y para mediados de este año iniciará la operación de una planta de paneles de lámina y plástico en los suburbios de Las Vegas, donde invirtió $8 millones de dólares para quedarse con 60% del mercado.

- La tabla de surf de Clariond también cruzó el Atlántico. Mediante su filial Stabilit Europa, con sede en Barcelona, intentará ampliar la presencia del grupo en el continente. En el segmento de piezas plásticas para techos, por ahora domina 80% del mercado español y 12% del mercado europeo. En mayo pasado le inyectó más de $7.4 millones de dólares a esta planta, con lo cual la filial prevé un alza de 30% en sus ventas de 2005 (en 2004 vendió 20 millones de euros).

- En su bolsa de compras también figuraba Hylsamex que finalmente quedó en manos del grupo argentino Techint, de la familia Rocca. Pagaron $2,253 millones de dólares por una compañía que el mercado valuaba en $1,800 millones. “No tendremos las sinergias que hubiésemos logrado si comprábamos Hylsamex, pero tampoco la enorme deuda financiera que implicaba su compra”, afirma Clariond.

- Techint tendrá ahora una capacidad conjunta de producción de 12 millones de toneladas de acero anuales y ventas por $5,000 millones de dólares por año. Según había advertido el analista Jorge Beristain, de Ixe Group, antes de concretarse la venta, si Hylsamex quedaba en manos de un jugador internacional, Imsa (que ya tiene infraestructura de nivel mundial) podría ser objetivo potencial de fusión o adquisición. Eso parece consistente con la tendencia mundial que señala un reporte de Merrill Lynch. “Aumentó el apetito por activos siderúrgicos, particularmente los que tienen sus propias minas de hierro como Hylsamex”, dice el analista Carlos Peyrelongue en un informe.

- Ante ello, Imsa está en alerta, monitoreando la tendencia. “La industria siderúrgica a nivel mundial ha sido una de las últimas en consolidarse, continúa muy pulverizada, se van a seguir dando las consolidaciones”, admite Clariond Reyes. Y agrega: “Grupo Imsa continuará explorando alternativas y está muy atento de este proceso”.

- Tras un excelente 2004 que le aportó $450 millones de dólares en caja, el grupo regiomontano dispone de recursos para invertir, pero no los gastará de cualquier modo.  “Nuestra capacidad de endeudamiento es muy grande, pero sólo la aprovecharíamos con proyectos de inversión que se justifiquen y que no nos ubique en un grave riesgo”, advierte Clariond.

- El directivo ha sido siempre conservador al elegir la ola correcta. Pero ha tenido audacia en la expansión geográfica del grupo y la creación de productos. Si continúa con el oleaje adecuado el Grupo será el próximo corporativo mexicano en formar parte del selecto club de empresas globales.

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