¡Ah Chihuahua! Cuánto oro...

Debajo de la Sierra Tarahumara se esconde El Dorado del nuevo siglo.
Feike de Jong

Las 80 familias que viven en el minúsculo pueblo de Dolores, ubicado sobre una cresta casi inaccesible en la sierra de Chihuahua, nunca pensaron que su vida se vería afectada por decisiones tomadas en Londres, Nueva York o Shanghai.

- En estas ciudades, el instinto de los especuladores y el olfato de los banqueros, mueven el precio del oro día con día. En los últimos cuatro años, los financieros han seguido de cerca el crecimiento de 75% en la cotización de este metal, hasta que en diciembre pasado estallaron en júbilo cuando se rompió la barrera de los $450 dólares por onza.

- Entre otros factores, este aumento es producto de la incertidumbre económica global, y aunque en los primeros meses del año el precio ha disminuido, los analistas creen que la onza de oro podría promediar en 2005 un precio de $430 dólares.

- De esto platicaba Mark Bailey, ceo de la empresa estadounidense Minefinders, con siete analistas de bancos y fondos de inversión, en un viaje que hicieron en diciembre pasado a Dolores, el municipio de Chihuahua. Los planes del directivo minero sonaban exagerados: construir un camino, mudar un pueblo, mover una montaña… pero Bailey hablaba en serio.

- Y es que el alto precio del oro hace rentables más proyectos mineros. Y el Estado más grande de México quiere aprovechar el momento.

- El mismo día en que Bailey hablaba con los analistas, a 500 kilómetros al sur de Dolores, cerca del municipio de Batopilas, la mina El Sauzal produjo sus primeras onzas de oro.

- Se calcula que esta mina, que pertenece a la canadiense Glamis Gold, tiene reservas por dos millones de onzas de oro, cada una de las cuales podría costarle $110 dólares producirlas.

- Entre ambos puntos, en el mismo Estado de Chihuahua, se ubica el municipio de Ocampo. En ese lugar se encuentra una mina del mismo nombre que el poblado, y cuyo dueño es otra empresa canadiense: Gammon Lake.

- Ahí, el minero canadiense Fred George juntó las concesiones de 42 pequeñas empresas mexicanas y construyó un túnel de cinco kilómetros para enlazar sus minas. Él cree que en ese lugar hay más de 2.3 millones de onzas de oro.

- Estas tres minas representan el proyecto de extracción de oro más ambicioso en la historia del país.

- La fiebre del oro ha vuelto, en medio de los mejores precios desde finales de la década de los 80, y eligió a la Sierra Madre de Chihuahua como una de sus sedes.

- Remedio de lujo
Cuando a Hernán Cortés, el conquistador del Imperio Mexica, le preguntaban sobre la obsesión que existía en esa época por este metal luminoso, respondía: “tenemos una enfermedad que sólo el oro puede curar”.

- La llamada de El Dorado está reverberando en México y esta enfermedad parece más vigente que nunca, sobre todo en las empresas que poseen las concesiones para explotar las minas de Dolores, de Ocampo y de El Sauzal.

- Que una mina de oro comience a trabajar, no es algo común. En 2004 sólo 20 proyectos de este tipo empezaron a operar en todo el mundo, según Bruce Alway, analista para GFMS, una consultora especializada en metales preciosos. Por eso resulta más raro tener tres minas en una misma región.

- Glamis Gold, la empresa propietaria de El Sauzal, es la productora de oro más grande de las tres. Tiene una capitalización de mercado de $2,250 millones de dólares y cuenta con minas en los Estados Unidos y Honduras.

- Gammon Lake y Minefinders son empresas básicamente de exploración, pero están intentando convertirse en productores de oro, según Andrew French, analista de minería para un fondo suizo especializado en el metal llamado Gold 2000.

- Las tres minas representan reservas de oro por siete millones de onzas –equivalentes a $2,800 millones de dólares, si se considera un precio de $400 dólares por onza–.

- El impacto económico de esta operación en la zona se extiende a empresas de construcción, transporte, reactivos químicos y electricidad. Hay que construir caminos y mover pueblos, electrificar plantas y dinamitar montañas.

- Con una inversión inicial de $101 millones de dólares, en noviembre pasado arrancó la operación de la mina El Sauzal, ubicada en plena Barranca del Cobre. Las minas de Dolores y Ocampo podrían iniciar su operación a fines de 2005 o en el primer semestre de 2006.

- “El Sauzal es una de las operaciones de mayor calidad que conozco a nivel internacional”, dice French. “Exceden los requerimientos de protección ambiental de los Estados Unidos y del Banco Mundial, lo que es muy importante para los inversionistas internacionales”.

- Estos yacimientos representan uno de los florecimientos más importantes de la minería mexicana. Hace tres meses, había más de 130 empresas mineras explorando alguna zona del territorio mexicano. En el año 2000, había sólo 80.

- Entre enero y septiembre del año pasado, las exportaciones mineras de México crecieron 51% si se comparan contra el mismo periodo de 2003. Incluso minas que habían permanecido dormidas durante el largo invierno de precios bajos están resucitando, como la mina de oro y plata La Natividad, ubicada en Oaxaca.

- Cada vez más se escuchan historias extraordinarias de esta nueva fiebre de oro, como la de Linear Gold, que con su proyecto en Ixhuatan, Chiapas, pudo impulsar el precio de su acción de $1.50 dólares canadienses en septiembre hasta $11.50 en diciembre, según la Bolsa de Valores de Toronto.

- “Los inversionistas ven a México como un país del primer mundo cuando se trata de minería”, dice Bob Sangha, de BMO Nesbitt Burns, una financiera que apenas en diciembre pasado concedió un financiamiento de $90 millones de dólares para Gammon Lake. “Ahora todos tienen la mirada puesta en estos proyectos en Chihuahua”.

- El propio Sangha anota que hay muy pocos proyectos de oro a nivel internacional para inversionistas que quieren apostarle a este metal. Calcula que hay menos de 10 al año.

- Varios factores han impulsado a la minería mexicana. Uno de ellos es el alto precio de los metales; sin embargo, el simple hecho de que la población mundial se haya duplicado en los últimos 50 años, crea un escenario de recursos mineros limitados y una escasez creciente de estos bienes.

- Para ilustrarlo, Mark Bailey, de Minefinders, usa la imagen de un cubo de 18 metros por lado que representaría todo el oro que ha extraído la humanidad en toda su historia. A eso se debe que las empresas de exploración minera tengan que buscar su fortuna en lugares todavía más remotos como Mongolia, África y China. Comparado con estos destinos exóticos, México parece un paraíso de buen gobierno, accesibilidad y estabilidad.

- “Se pueden imaginar que en nuestro negocio hay mucha corrupción por todos los permisos que requerimos”, explica Tench Page, vicepresidente de exploración de Minefinders, “(pero) en los 10 años que hemos estado aquí no ha sucedido ni una vez”.

- Esto es parte del motor que impulsa la inversión en el sector minero. Tan sólo entre 2003 y 2004 lo invertido en esta actividad aumentó 35%, según la Secretaría de Economía.

- A pesar de la buena nota general, existen diferencias importantes entre Estados. “Chihuahua y Sonora son Estados relativamente buenos para las empresas mineras”, dice Bailey. “(Pero) no consideraría meter a mi gente en Guerrero o Sinaloa, por la inseguridad que hay en esas zonas.”

- Y es que las minas tardan varios años antes de entrar en operación y tienen una demanda intensiva de capital. Además, están generalmente en regiones remotas.

- Cada una de las tres operaciones en la Sierra Madre tendrán inversiones iniciales de entre $100 y $200 millones de dólares. Por eso, la estabilidad política y la seguridad son sumamente importantes para las empresas del sector.

- Buenos vecinos
Algo que enfatizan los analistas es la importancia de las buenas relaciones entre las mineras y los habitantes de cada lugar en donde se explora y produce el oro.

- Para construir la mina de Dolores, la empresa tendrá que mover el pueblo de 80 familias y, lo que podría ser aún más costoso, trasladar sus dos plantas cementeras. Minefinders les ofrece a los habitantes una nueva casa al lado de la mina o pagarles $80,000 pesos.

- Gammon Lake ha construido una escuela, una clínica y una iglesia, según su ceo, Fred George. Para las empresas es un dogma evitar las malas relaciones con la población local, asustados por casos como el del Cerro de San Pedro, en San Luis Potosí, en donde grupos medioambientalistas detuvieron la operación de la canadiense Metallica.

- “Hemos visto que las empresas exitosas contratan gente local”, dice Sangha. “Es muy importante que las comunidades locales se beneficien de la mina. No sólo por los sueldos, también por los impuestos. Si no se beneficia al país y a la población local, tampoco se beneficia el inversionista de largo plazo. Esto es algo que las empresas mineras han aprendido”.

- De ahí surge el interés de los inversionistas por beneficiar a las comunidades locales, pero también del hecho de que traer a trabajadores de Canadá y los Estados Unidos a las minas es más caro que usar mano de obra mexicana.

- Otra de las ventajas de trabajar en México es su tradición minera. Gracias a la presencia de grandes mineras como Peñoles, Grupo México y Luismin hay oferta de trabajadores con experiencia y entendimiento del gobierno de las necesidades de esta actividad. “En México saben qué es la minería”, dice Michael Steeves, vicepresidente de finanzas de Glamis Gold. “Esto nos ayuda mucho”.

- Sin embargo, un factor importante en la explotación de los nuevos yacimientos es un cambio a la Ley Minera que sucedió en 1992 y que abrió este sector a la inversión extranjera. Antes, sólo podían tener una participación de las minas y ahora pueden poseer todo el capital. Ahora mismo hay 26 empresas extranjeras explorando terrenos en Chihuahua.

- “Sin este cambio a la ley habría sido impensable para nosotros explorar en México”, dice Bailey, geólogo de formación. Minefinders empezó sus actividades en el país en 1994.

- Fred George, de Gammon Lake, es ciudadano honorario de México, y el mes pasado se reunió con el presidente Vicente Fox. “Me dieron la ciudadanía porque vieron todo el buen trabajo que se hizo en Ocampo”, dice.

- El gobierno mexicano gana de los actividades de las empresas extranjeras en tres formas: por la renta de las concesiones, por la renta de los derechos de explotación y por impuestos sobre los ingresos que las empresas generan.

- Amargos recuerdos
Los precios del oro pusieron a todos a buscar el remedio de la enfermedad de Hernán Cortés. Parte de esta euforia se debe a los riesgos de inflación en los Estados Unidos y a la debilidad del dólar. Eso ha provocado que se busquen otras alternativas de inversión.

- Sin embargo, los productores de oro también tienen su mérito. Los analistas creen que la cotización fue empujada por la fortaleza de las mineras del sur de África, la principal zona productora de oro, y el cuidado que han tenido para evitar la sobre oferta del metal que en los años 90 deprimió este mercado.

- “Las empresas mineras se han vuelto más prudentes en no producir de más”, dice French. “No creo que la industria minera pueda sobrevivir a otro periodo de precios tan bajos como los que vio antes”.

- French calcula que estas minas necesitan precios de $350 dólares por onza para hacer rentable su inversión.

- Hace tres años, Mark Bailey, el CEO de Minefinders, dijo a la revista Richmond Club que el costo promedio de la industria al producir una onza de oro era de $186 dólares, pero que en su empresa este costo era de $150 dólares.

- Para obtener el oro, los mineros tienen que conseguir que se filtre desde el fondo de la tierra, disuelto en agua. Cuando el líquido se enfría, el metal se precipita en conjuntos minerales. La plata se precipita a temperaturas similares, por eso los dos metales muchas veces se producen juntos, como es el caso de Dolores y Ocampo.

- El mismo plano de la falla Norte-Sur, que atormenta a México con sus terremotos, también ha dado al país gran riqueza de metales. Esto explica la cercanía de las tres minas.

- “Ve estos cerros”, dice Bailey indicando el vasto paisaje alrededor de Dolores. “Los hemos checado y ni uno contiene oro”.

- La fortuna ha vuelto la cara hacia México en 2005.

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