Andrés Marcelo Sada Zambrano

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Alba Leal

(1929)
GRUPO CYDSA

- Andrés Marcelo Sada Zambrano será recordado siempre como el líder empresarial que, en la década de los 70, encabezó un movimiento para rescatar y fortalecer la imagen del sector privado ante las campañas de desprestigio promovidas por el gobierno de Luis Echeverría Álvarez, para quien el empresario era "un ente nocivo para la sociedad".

- Fueron los tiempos más difíciles de su trayectoria profesional, pero, también los más satisfactorios, sobre todo durante los años (1976-1978) en que presidió la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex): "Siempre tuve el respaldo de la organización para decir lo que tenia que decir. Quizá en algún momento me sentí impotente, pero jamás solo", recuerda el ex presidente de Grupo Cydsa (1974-1994).

- La ruptura entre la iniciativa privada y Echeverría llego a tal extremo, que el empresario regiomontano fue acusado públicamente de traidor a la patria desde la tribuna de la Cámara de Diputados. Su esposa, Pilar Flores de Sada, recuerda con angustia aquellos años: "Un día nos reunió a toda la familia para explicarnos la situación y prevenirnos contra posibles amenazas de muerte, que afortunadamente nunca llegaron. Creo que lo único que pretendía Echeverría era impresionar y controlar a mi esposo".

- Pero estas experiencias pusieron a prueba el carácter sereno de don Andrés Marcelo, pero también su estilo franco y directo para exponer sus ideas, valores y creencias. "Fueron años de intenso trabajo por el bien social, aunque ello implicó alejarse un poco de la administración de Cydsa", rememora Fernando Sada Malacara, ex director general de la compañía y su más cercano colaborador durante 40 años.

- Un solo jefe
Cydsa nació en 1945, cuando el padre de don Andrés Marcelo -Andrés G. Sada-, junto con Miguel Arce y otros inversionistas, fundaron la primera fábrica de rayón en México. Cuando Sada Zambrano estudiaba ingeniería mecánica en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) jamás imaginaba que dedicaría buena parte de su vida al sector químico.

- Primero de seis hermanos, Sada Zambrano tuvo un contacto mínimo con su padre con respecto al trabajo. "No era frecuente que él y yo habláramos de negocios. Entre los dos se encontraba Miguel Arce, quien fue mi único jefe durante toda la vida", recuerda.

- En 1953 entró a la planta de rayón. Sin embargo, al poco tiempo fue enviado a Inglaterra para aprender todo lo relacionado con el proceso industrial y comercial del celofán, porque Cydsa comenzaría a fabricarlo en México de la mano de British Cellophane. Esto marcó el principio de una acelerada carrera ascendente en un grupo industrial que hoy participa en los ramos químico, del plástico, fibras, empaques y de mejora ambiental.

- A los 23 años, en 1954, don Andrés Marcelo contrajo nupcias con Pilar Flores, al tiempo que echaba a andar la planta de Celorey, la cual progresó con gran rapidez. "Éramos puros jóvenes. Por eso pienso que debemos tener más confianza en la juventud que la que normalmente tenemos", señala. En 1960 inició Fibras Químicas, enfocada al principio a la producción de nylon textil, pero que después se diversificó al poliéster y la cuerda de nylon. En 1973 fue nombrado director general del grupo -a los 44 años- y un año después asumió la presidencia del consejo.

- Ana María Cantú, quien fue su secretaria durante 13 años, dice que la intensa actividad requería en ocasiones largas jornadas, "pero daba gusto apoyarlo". Aclara que el exceso de trabajo y las nuevas responsabilidades no alteraron la filosofía humanista de Sada Zambrano, quien "siempre estaba abierto al diálogo, directo, sin rodeos, porque respetaba a la gente y pedía, al mismo tiempo, respeto para la compañía".

- En 1975, esta revista lo designó el primer Hombre de EXPANSIÓN, por haber sido "el más activo defensor de la aportación de la iniciativa privada al desarrollo económico del país", en un momento en que desde el gobierno se atacaba sistemáticamente al hombre de empresa. Un año después Sada Zambrano ya era presidente de Coparmex.

- Pero la voz del dirigente regiomontano también se dejó escuchar desde otros frentes: fue presidente de la Unión Social de Empresarios de Monterrey y del Instituto de Proposiciones Estratégicas; miembro del Consejo Coordinador Empresarial, del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios y de la Confederación Nacional de Cámaras Industriales de la República Mexicana; consejero del Centro Patronal de Nuevo León, la Cámara Nacional de Comercio de Monterrey y la Fundación Mexicana para el Desarrollo Rural, entre varias más.

- De ingeniero a birdwatcher
Sada Zambrano se considera un hombre seguro que sabe aprovechar las oportunidades y delegar responsabilidades en gente capaz. Esto lo avala Sada Malacara: "Yo era autónomo y me dejó totalmente el manejo de la compañía cuando él era presidente del consejo. Es un hombre hábil para la toma de decisiones y un buen ejemplo es la postura que adoptó ante la crisis desatada por la devaluación de 1982". En ese entonces, Cydsa se encontraba sin flujo suficiente para pagar intereses y responder a sus compromisos, "Así que puso a la compañía a trabajar sobre flujo de operación y salimos adelante con mucho éxito".

- Sin embargo, Sada Zambrano reconoce que la economía no es su fuerte. "No creo que pueda decir que comprendo el mundo de las finanzas como debiera. Creo que ahí nunca llegué al grado de sentirme tan capaz como al juzgar una cuestión de ingeniería."

- Ahora que no tiene la responsabilidad del manejo de Cydsa -quedó como consejero-, podría mantenerse al margen de los temas económicos, pero la incertidumbre que vive México se lo impide. Compara el momento actual con la crisis de 1982: "Éramos mucho más chicos y, consecuentemente, menos preocupantes para el mundo. Había una presidencia todavía fuerte que permitía dirigir la solución sin importar las opiniones discrepantes. Hay mucho más allá del horizonte de la economía y es precisamente lo que se está perdiendo de vista", dice. "Se está buscando la solución al problema económico en ausencia de las consideraciones sociales y políticas. No quiero pensar en lo que podría resultar de ello, porque significaría hablar de algo tan serio como el desmoronamiento del país."

- Pero no pierde la serenidad. Siempre es igual. No hay diferencias entre el empresario y el esposo y padre de familia, dice Pilar de Sada. "Lo que piensa en la empresa es lo que piensa en el hogar, es su hobby... Nunca hay sobresaltos, siempre hay respeto y comprensión."

- Los siete hijos de la pareja se acostumbraron desde pequeños a participar en la toma de decisiones que involucraban a toda la familia. Y en el plano profesional siempre fueron independientes, pues jamás tuvieron inquietud por incorporarse a Cydsa. "Nunca lo hemos visto como un negocio de la familia, inclusive cuando mi suegro y mi cuñado tenían muchas acciones asegura doña Pilar. En esto coincide su esposo, quien no es partidario de incluir a la familia en los negocios, sobre todo porque Cydsa es una empresa pública desde 1973, cuando entró a cotizar a la Bolsa Mexicana de Valores.

- Por tradición familiar Sada Zambrano fue cazador, y este pasatiempo lo llevó a recorrer diversos países. Sin embargo, empezó a disfrutar la naturaleza desde otra perspectiva cuando su hija Marcela sufrió un accidente que le causó fractura de cráneo. En esos momentos ofrecí en oración mi mayor sacrificio: no volver a salir de cacería durante un año, pidiendo su pronta recuperación." Decidió entonces salir con sus amigos de caza sólo para acompañarlos, y empezó a observar todo lo que antes no veía. Poco a poco cambió las armas por su equipo fotográfico hasta que llegó el momento en que las aves lo cautivaron por completo. Ahora la cacería es cosa del pasado.

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- La propia afición por las aves se convirtió en interés por la conservación de la flora y la fauna, actividad que ahora le absorbe la mayor parte de su tiempo, pues es consejero de asociaciones nacionales e internacionales, como Dumac, Pronatura (de la que es fundador), Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza y Fundación para la Conservación de los Recursos Bióticos, entre otras. Además de su preocupación ambiental, Sada Zambrano dedica tiempo y recursos a la educación, como consejero de Enseñanza e Investigación Superior AC -institución rectora del Sistema ITESM- y del Instituto de Fomento Investigación Educativa.

- ¿Sus planes? "Llevar una vida tranquila en familia y viajar en función de mis actividades relacionadas con la conservación y las aves. Me sigue preocupando que la humanidad no sepa todavía cómo vivir compatiblemente con el medio."

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