Apantallante

La alta definición en televisiones digitales es un sueño caro que requiere banda ancha y estándar
Antonio Puertas

La ‘caja idiota’ será el electrónico de consumo por excelencia de este año. La nueva televisión de alta definición (HDTV) casi triplicará su presencia en los hogares estadounidense: de siete millones en 2004, a 20 millones este año. Y es que dos son sus ventajas fundamentales: mejor imagen y mejor sonido. “Nuestras proyecciones (para Estados Unidos) son que penetrará el mercado velozmente. Su crecimiento es ya muy rápido… aunque, claro, es un producto muy costoso”, considera Gary Shapiro, ceo del Consumer Electronics Association. Precisamente son esos costos y, a veces, la falta de visión lo que mantiene a los mercados más pobres del mundo, América Latina incluida, más lejos de la feria tecnológica; de manera similar a cómo sucedió con el auge de las tecnologías de la información hacia finales de los años 90. Sin contenidos digitales a la mano, es un sinsentido gastar $30,000 pesos o más en equipos como éstos. La señal digital de alta definición sólo puede transmitirse por cable, que mantiene una baja penetración en México (sólo 20% de los telehogares). Es casi seguro que la televisión de alta definición en nuestro país será un servicio caro y limitado a unas cuantas zonas y a unos pocos programas, aunque en Estados Unidos sea una tendencia irreversible.

- Mucho coche, poca carretera
Pareciera que las tecnologías de punta en electrónicos de consumo van de la mano de protocolos y formatos que llegan más lentamente a los mercados locales. Un ejemplo: los dispositivos que enlazan de manera inalámbrica a la televisión con la videocámara, el codificador de TV satelital, el grabador en disco de alta capacidad, el sistema de audio, el de vigilancia y hasta el teléfono celular, requieren de una conexión de banda ancha a internet para su funcionalidad, con la finalidad de monitorear y controlar a una cierta distancia todos los aparatos, ya sea desde una computadora personal o desde un celular.

- El inconveniente es que incluso en Estados Unidos hay tropiezos. Cuando Bill Gates, fundador de Microsoft, presentó en vivo el Windows Media Center, una plataforma de dispositivos portátiles y software para almacenar y reproducir videos, música e imágenes, hubo fallas en los demos: el enlace de banda ancha se caía o el software se congelaba. No obstante, la apuesta del gigante de Redmond es muy clara: ser un jugador de peso en el nuevo mercado digital.

- Un estándar que no llega
La digitalización en formato de alta definición llevará más tiempo. La ausencia de un estándar definitivo para los DVD de alta definición (HD-DVD) vuelve poco probable que éstos lleguen al consumidor en el corto plazo. Por el momento, la delantera la lleva la iniciativa de Blu-Ray, que propone un formato diseñado originalmente para el almacenamiento de datos y contenidos en discos regrabables del tamaño de un DVD actual, con capacidades de 25 y 50 GB, que utiliza un rayo láser azul, mucho más fino que los anteriores.

-  La falta de un estándar podría abrir la puerta a una guerra entre formatos, pero Shapiro ve las cosas de otra manera: “Creo que es bueno que los consumidores tengan opciones para elegir. La tuvieron entre VHS y Betamax, la tienen entre XM y Sirrus (los dos proveedores de radio digital); en Estados Unidos existe la misma disyuntiva en los diferentes formatos de cámaras de video, en computadoras y sistemas operativos, en la ropa y los autos que compran… Creo que, en unos años, los estándares van a converger”.

- Otro de los factores urgentes que deben contemplar los jugadores de este campo de la alta definición son los retos legales que impone la digitalización.

- Según un consultor estadounidense, especializado en administración de derechos de propiedad y que, por discreción hacia sus clientes, pidió no se revelara su nombre, los proveedores de contenido sencillamente no aprenden la lección. “No entienden que la disponibilidad y la comodidad siempre ganan. Si un adolescente encuentra más práctico copiar un CD y, luego, cargarlo a su reproductor mp3 para después compartirlo con su novia, ningún esquema legal, ningún seguro digital se lo va a impedir”.

- Para el consultor con sede en Nueva York y más de 20 años de experiencia en compañías de contenidos, lo que es la mayor ventaja de la digitalización para los consumidores (portabilidad y disponibilidad en cualquier lugar, a cualquier hora) es una de las mayores amenazas para los dueños del contenido. “Las compañías de discos siguen pensando que su mayor activo son objetos y que la distribución física seguirá dejando dinero.

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