BMW arranca motores.

Apostando a la pronta solución de la crisis, la automotriz germana ya produce en México. Pero, ¿q
Virginia Alfaro

BMW comienza su vida productiva en México en el carril de alta velocidad. El problema es que el mercado avanza en el sentido contrario.

- En abril pasado, encendió los motores de su flamante planta de Lerma, estado de México, donde fabricará 600 automóviles de lujo durante este complicado año. La pregunta es si habrá igual número de millonarios capaces de adquirirlos.

- Franz Baumgartner, presidente de BMW México, no tiene la menor duda. Y por ello, dice, no se han modificado un ápice sus planes originales. "Es el momento para producir más y mejor, y no para quedarse estancados a esperar mejores tiempos", dice a EXPANSIÓN.

- "Tenemos fe en el país ‑agrega‑, pero pensamos que gobierno y autoridades deben ajustarse a los cambios con mayor velocidad y eliminar la excesiva burocracia para lograr la concreción de negocios de nivel internacional", afirma.

- Por lo pronto, en espera de que los malos tiempos se corrijan rápidamente, el plan de BMW es producir 1,500 vehículos en 1996. Según estimaciones de la propia empresa, el mercado mexicano es capaz de absorber 3,000 unidades anuales justamente la capacidad instalada que tiene la planta mexiquense.

- Según Baumgartner, la compañía se coronará de éxito dentro de un año ‑o incluso antes‑, cuando los resultados certifiquen que sus estudios de mercado fueron correctos, calculando una demanda que cubra la producción de las cuatro series 325 (modelos 1, 3, 7 y 8) durante 1995, con precios que oscilan entre $50,000 y $130,000 dólares.

- Para 1996, la producción ampliará su gama con modelos serie 5 y los deportivos M3 y M5. "Cuanto más exitosos seamos, más habremos de invertir", afirma el ejecutivo.

- El valor del valor. Baumgartner es un firme convencido del valor agregado de los vehículos que produce. Destaca que 90% de las autopartes de cada automóvil serán reciclables y que, después del uso intensivo de la unidad ‑seis a siete años‑, el cliente podrá recuperar 50% del costo original, "en comparación con el 10% que recobraría con cualquier otro vehículo utilitario.

- El directivo germano omite hablar de cifras, porque la inversión no sólo consiste en el terreno y construcción de la planta, sino también en la red de concesionarios y distribuidores de todo el país y en las autopartes que habremos de adquirir a través de negociaciones con empresas nacionales".

- Alrededor de 35% de los componentes serán nacionales. Y según Baumgartner, 80% de las partes importadas serán compensadas, como lo exige la ley; "pero a cambio solicitamos que los precios y la calidad de las autopartes mexicanas que se utilizarán para las plantas de Alemania y Estados Unidos, sean competitivas respecto de las de los países europeos que nos surtían anteriormente".

- Añade: "No podemos hacer más caros nuestros productos a nivel mundial por cumplir con las exigencias reglamentarias mexicanas, y tampoco podemos prescindir del nivel de calidad, es decir, la industria autopartista mexicana debe alcanzar el estándar europeo de excelencia". Por supuesto, la propia empresa pondrá de su parte, al transferir su know-how tecnológico desde Alemania para sus proveedores nacionales.

- Obviamente, BMW no quiere depender exclusivamente de los vaivenes del mercado mexicano, que en este momento se encuentra en la parte más baja del ciclo. La opción es exportar a América Latina. "Los países de la región, la gran mayoría con las fronteras abiertas, tienen facilidades de exportación", señala.

- La planta de Lerma, pues, puede llegar a tener más trabajo que el previsto a mediano plazo.

- Los motivos de Bavaria. Bueno, pero ¿realmente existen compradores de autos tan caros en México? Joaquín Peón Escalante, director general de Grupo Bavaria, no duda en responder: "Los BMW no son para apantallar ni para presumir, sino para brindar comodidad a los dueños. Si bien se han tenido que ajustar las metas, tenemos ya una lista de espera para la compra de los vehículos".

- Bavaria, socio de 45% de la planta mexiquense de la automotriz alemana, es distribuidor exclusivo en el país de estos vehículos. "Los excesivos impuestos son los que convierten al BMW en un auto caro. En ningún país existen tantos impuestos como en México: Impuesto Sobre Autos Nuevos (ISAN), Impuesto al Valor Agregado (IVA), placas y tenencia. Por lo mismo, aquí se eleva hasta 30% más el precio de un auto", apunta Peón, ex director de la Fundación Mexicana para la Calidad Total.

- Sin embargo, Peón confía en que el mercado responderá, por lo que la estabilidad de la empresa no corre peligro. "La inversión es a largo plazo", asevera. Además, añade, "con todo y crisis hay ricos en México.

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- Por lo pronto, Bavaria, que preside Eduardo Henkel, ha invertido más de $7 millones de dólares en la infraestructura para las dos agencias de distribución que ya operan en la ciudad de México.

- ¿Habrá quien pague al contado tanto miles y miles de pesos? Peón informa que, en conjunto, BMW y Bavaria estudian un sistema de financiamiento que facilite la compra de los lujosos modelos. "Entre otras condiciones favorables, el comprador podría pagar alrededor de $1,000 dólares mensuales", indica. ¿Quién le entra?

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