Burbujas integradas

De la Coca-cola al agua purificada, el consorcio queretano busca diversificarse para mantener su pos
Marina Velasco, María Hope

Nacida en plena Revolución, Embotelladora La Victoria sigue dando la batalla en el mercado refresquero, con ventas que el año pasado ascendieron a N$350 millones de nuevos pesos.

- Queretana de origen, añora forma parte de Servicios del Centro, un consorcio local que maneja nueve empresas de giros distintos y detenta, desde hace casi 50 años, la franquicia de Coca-Cola en la región.

- Roberto Ruiz Obregón, dueño y presidente de la empresa, afirma que no obstante el éxito de la marca de casa", el refresco de cola constituye "su bandera", no sólo porque representa 70% de la producción total de la embotelladora, sino por el flujo de efectivo que inyecta al negocio.

- Con 22 millones de cajas de refrescos vendidas en 1994, de las que aproximadamente 15 millones corresponden a la afamada marca estadounidense, el Grupo Ruiz Obregón ocupa actualmente el noveno lugar entre los franquiciatarios de Coca-Cola.

- Recientemente, la firma pactó una asociación estratégica con Grupo Continental (Contal), que dirige Burton Grossman, de modo que cada cual participa añora con un porcentaje no revelado en la empresa del otro. Valga recordar que Grossman, también franquiciatario de Coca-Cola (sólo que en la zona de Tamaulipas), posee hoy los dos ingenios más productivos del país, gracias a lo cual ha evitado convertirse, como otros correligionarios, en cliente de su competidor, Enrique Molina Sobrino, más conocido como el zar del azúcar, quien es dueño de la franquicia más grande de Pepsi y propietario de siete ingenios.

- Así visto, la asociación entre ambos concesionarios permitirá La Victoria abastecerse del dulce en condiciones más favorables y minimizar el impacto negativo que la situación de este mercado ha tenido sobre los embotelladores.

- El retorno de Araceli
La Victoria, que este año cumple 83 de vida, realiza una serie de transformaciones para expandir y diversificar un negocio que en 1994 experimentó un crecimiento de 5% y que abarca a más de 20,000 clientes (distribuidores de sus marcas) en una región de dos millones de habitantes.

- Parte de estos cambios ha sido la decisión de retornar el camino de la industria lechera, abandonado luego de la crisis que vivió este sector, pero que frente a la posible liberalización del producto ofrece añora buenas perspectivas.

- Desde hace un año, su flamante marca Araceli se vende sobre todo en el mercado regional, aunque todavía en pequeña escala y no representa, para el grupo, más de 2% del valor de su producción total.

- Moisés Morales Padilla, director general de Servicios del Centro, afirma, no obstante, que Araceli "lucha por el liderazgo nacional". Difícil alcanzarlo, y no sólo por la penetración de importaciones, sino por la misma competencia local de una entidad que ha dado fama a marcas como Alpura.

- De cualquier modo, Productos Araceli renace con la ventaja de que no tiene que abrirse brecha en el mercado. Como subsidiaria de Servicios del Centro, ha decidido utilizar los mismos canales de distribución de la división refresquera, entregando su producto en supermercados, tiendas de abarrotes y misceláneas. "A final de cuentas -expone Morales- seguirnos una misma línea.

- ¡Aguas!
Al tanto del boom que experimentaron las aguas purificadas hace cinco años, el grupo Ruiz Obregón se lanzó al combate, entró al mercado con su sello Victoria y conquistó el liderazgo. O al menos, así lo piensan sus directivos, que añora ven en éste uno de sus productos tradicionales.

- Pero no es lo único que han hecho. Junto al agua, la leche, la Coca y los refrescos Victoria, el Grupo Ruiz Obregón es también licenciatario de Refrescos Mundet en el estado de Querétaro, contando a la fecha con tres plantas embotelladoras para cada una de las tres marcas distintas que maneja.

- Controla, además, sendas fábricas de envases y concentrados, cuya producción se destina casi en su totalidad a satisfacer necesidades internas: Concentrados Victoria produce los jarabes que se utilizan en la elaboración de los refrescos, mientras que Industrias Plásticas Victoria fabrica, entre otros productos plásticos, garrafones de 19 litros. Los envases y las tapas son adquiridas de proveedores nacionales, concretamente de Micro Envases y Tapón Corona, y las importaciones de mayor cuantía hechas hasta ahora han sido de equipo, no de insumos.

- Las otras dos firmas que integran el corporativo, Grupo Queretano e Ingeniería y Dirección Aplicada, se dedican, respectivamente, a manejar los bienes raíces del consorcio y a dar servicios de mantenimiento a las plantas.

- La crisis quita el sueño, no la cordura
Empresa familiar desde sus orígenes, La Victoria se ha mantenido dentro de esos limites, sin salir a bolsa, porque a decir de Ruiz Obregón, "no lo hemos necesitado".

- Pero una cosa es apegarse a la tradición familiar en el ámbito financiero y otra muy distinta quedarse anclado en los orígenes. Dormida por años en sus laureles, la industria refresquera (una de las más redituables y boyantes del país, pese a todas las crisis) se enfrentó hace cinco años a la disyuntiva de actualizarse o perder.

- La disputa por los mercados, que las grandes marcas multinacionales llevaron al terreno de las presentaciones, obligó a los refresqueros a modernizar sus plantas. El envase de vidrio comenzó a ceder sitio al de plástico y La Victoria, en su afán por mantenerse en ruta, invirtió fuertes sumas de dinero para desarrollar tecnología de procesos de plástico, y avanzar igualmente en otras áreas. Así, por ejemplo, instrumentó sistemas de información interactivos para lograr un mejor aprovechamiento en el manejo de inventarios, una eficiente administración de flujos y la optimización de los recursos, reduciendo a cero el almacenamiento.

- Servicios del Centro ha invertido en los últimos años $6 millones de dólares en maquinaria y es dueña de una de las seis máquinas Krones de que disponen los embotelladores de Coca-Cola en el país. Esta máquina lava y llena 60,000 botellas por hora, revisa imperfectos y opera con nueve personas, mientras la que procesa la marca Victoria necesita 40 personas para embotellar 36,000 botellas por hora.

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- Sin embargo, esto no basta. La crisis derivada de la devaluación está marcando un hito importante en la historia de muchas empresas que, como en el caso de Victoria, están preocupadas por los efectos que la apertura comercial o la recesión tendrán sobre sus mercados.

- "Esto quita el sueño, pero no es como para desesperarse", comenta Ruiz Obregón, convencido de que su empresa está preparada para enfrentar los cambios y dificultades que se avecinan.

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