Carrera legal

Las firmas de calzado y ropa deportiva en México tienen un cáncer que desean erradicar: el contrab
Oso Oseguera

Un vínculo une los 300,000 pares de tenis que cargaba un contenedor en la frontera norte en agosto de 2002 y la fortuna judicial de Nike, que por un autogol de la Secretaría de Economía podría ahorrarse los aranceles a la importación de China. Las sospechas sobre ese cargamento llevaron a la verificadora Société Générale de Surveillance (SGS) a enviar un representante a la ciudad de Houston, Texas, sede del exportador. En esa dirección sólo encontró la vivienda de un ginecólogo que jamás en su vida se había interesado en el comercio de calzado deportivo con México. SGS concluyó que la mercancía era contrabando. En la operación se confiscaron tres veces los tenis decomisados en todo el sexenio de Ernesto Zedillo.

- No siempre las aduanas tienen éxito. Al menos 25 millones de pares cruzan ilegalmente la frontera cada año, según la Cámara Nacional de la Industria del Calzado (CNIC). El sector se contrajo 10% en 2003 y ha perdido 11,000 empleos en el último lustro. Los elevados aranceles a la importación del calzado de Asia, que pueden llegar a 1,000%, son parte del problema –y explican la estrategia legal de Nike.

- El delito de contrabando tiene lagunas legales. Para consignar a alguien por esta actividad hay que atraparlo in fraganti, “y es casi imposible aprehender a alguien en esa circunstancia”, lamenta Eduardo Misraji, presidente de la CNIC. El contrabando puede ser formal – cuando el importador recurre a documentos falsos– y permitido, gracias a la corrupción, por las aduanas.

- Mal añejo: la piratería
En Estados Unidos el consumo de tenis es de siete pares por cabeza al año. En México hace 12 años el promedio era de tres pares por persona y hoy, según cálculos de la Cámara, no llega a dos –legales–.

- Las empresas también tienen sus cifras. En el país vecino, el consumo per cápita de tenis Nike es de $16 a $18 dólares. En otros mercados no tan desarrollados, como Inglaterra, España e Italia, oscila entre $8 y $9 dólares. La filial de la firma en México ubica el mismo indicador en $2 dólares.

- “Por cada zapato que Nike México vende, otros tres se comercian a través de contrabando o piratería”, denuncia Magdalena Curto, gerente de Relaciones Públicas de la subsidiaria local de la organización, lo que implica, dice, una pérdida $1,500 millones de pesos en recaudación para Hacienda. Reebok de México estima que sus ventas son entre 20 y 30% inferiores debido a la importación ilegal.

- En general las cifras son incuantificables. “Debido a competitividad entre las marcas no se ha formado una estructura para hacer un frente común contra este tipo de situaciones”, lamenta Mario Cuevas, director general de Adidas de México.

- La nao de China
Siete de cada 10 pares de zapatos y tenis vendidos en México se producen en plantas nacionales, el resto se importa. De tal cifra, 70% llega “en forma de contrabando”, según la industria, procedente de China. Allí, la mano de obra cuesta una quinta parte que en México y las materias primas son más baratas. También son menores los precios de la luz, las tasas impositivas y la gasolina. Además, el sector del calzado calcula que la moneda china, el yuan, está subvaluada entre 30 y 40%, mientras que el peso mexicano está sobrevaluado entre 10 y 15%.

- “A los maquiladores o a los mismos fabricantes no tiene por qué interesarles México, porque no hay ningún incentivo para atraerlos –sostiene Misraji, presidente de la CNIC–. Los fabricantes ya mandaron a los técnicos a capacitarse a China desde los 80. ¿Por qué habrían de traerlos acá?”

- Según Curto, de Nike, el hecho de que se fabrique gran parte de su producto en el gigante oriental no se debe a que esté subsidiado, sino a la habilidad de la mano de obra y la capacidad ya invertida e instalada en dicho país.

- El atractivo del contrabando nace de la diferencia entre la tasa de impuesto a la importación de calzado de China vigente en México (35%) y la de Estados Unidos (5%). Una brecha que provoca, por ejemplo, que casi la mitad de la nueva colección de la temporada 2004 de Nike no llegue al mercado nacional. De ahí que esta situación sea aprovechada por el mercado informal, que no sólo trae el producto sin pagar impuestos, sino que se provee de artículos exclusivos y de la más alta tecnología. “No lo puede importar legalmente porque los precios son prohibitivos”, se queja la gerente de Relaciones Públicas.

- Las empresas optaron por ofrecer en el mercado nacional productos elaborados en países que sí mantienen relaciones comerciales con México. “El zapato es un poco más caro, pero cumple con la ley”, dice con acento brasileño André Bruere, de la subsidiaria local de Reebok.

- Ante el problema del contrabando –“no hay nadie en la cárcel por ese delito”, afirma Misraji, contradiciendo las estadísticas de la Dirección General de Aduanas–, las compañías proponen una política que vaya más allá del decomiso, que apenas afecta al negocio del importador ilegal.

- Su petición de que se haga una revisión caso por caso y una nueva ley anticontrabando, capaz de hallar una figura jurídica que permita castigar al responsable, se ampara en dos elementos: la defensa del consumidor, que no puede acceder a determinados productos, y la de Hacienda, que pierde ingresos.

- Para Mario Espinosa, comercializador de la compañía alemana Puma, están muy claras las dos opciones: detener totalmente el contrabando o permitir, mediante cuotas compensatorias, la importación del calzado proveniente de China.

- Mal pero bien
Pese a la situación, el sector ha crecido en los últimos cinco años. “El mercado de tenis es, quizá, de 100 millones de pares, si se incluyen absolutamente todos los rangos de precio”, calcula Curto. Según cifras de la CNIC, que contemplan todo tipo de calzado, zapatos y tenis, en México al año se venden aproximadamente 180 millones de pares.

- De hecho, los números de la empresa de la palomita muestran un crecimiento sostenido y acelerado en el último lustro, cercano a 30%. Sus expectativas para la próxima década son menos optimistas, pero apuntan a incrementos anuales de 15%.

- El desempeño ascendente en Reebok se detuvo de repente. En los últimos dos años la firma ha avanzado a tasas de 5 o 10% anuales, manteniendo números de un millón de pares vendidos por año. “En tanto, el mercado ha crecido entre cinco y seis veces. Es inverosímil lo que pasó con el calzado deportivo en México”, comenta Bruere.

- Por otra parte Gustavo Robles, director general de New Balance de México, indica que su compañía ha mostrado cifras de desarrollo de 10 puntos. Para este año esperan superar la barrera de 25%.

- Adidas, en cambio, realmente retomó el buen rumbo desde 1997. Los nuevos productos y el cambio de canales de distribución masivos a canales más especializados rindieron frutos. Ese mismo año llegaron de nuevo las utilidades. Y, obviamente, el Mundial Francia 98, que ya estaba a la vuelta de la esquina, empujó los números negros a la portería. El año de tal evento, la firma mostró un crecimiento superior a 35% con respecto a 1997. Hasta la fecha, la organización alemana ha mantenido crecimiento de dos dígitos: entre 20 y 25%. “Nuestro desempeño ha sido excelente dada la situación, en la que vemos otras empresas que están lidiando con índices de 6 o 5%”, considera Cuevas.

- Puma, que apenas puso los pies en México, indica que a mediados de los años 90 vendía $600 millones de dólares y hoy más de $1,200 millones de billetes verdes. “Es una compañía cuyas acciones pasaron, en tres años, de $17 a $73 dólares, en plena crisis”, comenta Espinosa con orgullo.

- La difícil situación económica en el mundo y, en México, la mano de obra que se encareció, la falta de inversión en maquiladoras con tecnología de punta y el precio de los insumos, consiguieron que Nike y Adidas cerraran las fábricas donde producían zapatos deportivos para llevárselas a Oriente. Los contendientes restantes de plano ni siquiera consideraron la opción de abrir en el país.

- El mercado vive un boom sin precedente y México únicamente tiene la opción de importar tenis. De esta actividad se podrían recolectar altos montos en impuestos; sin embargo, dado el enorme contrabando de calzado deportivo al país, ni siquiera eso puede recaudar.

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