Cóctel explosivo

Hechos negativos internos y externos dejaron poco margen para la recuperación del comercio exterior
Marina Delaunay

No había esperanza. Era imposible que los nubarrones mundiales de 2003 produjeran un alza en el comercio exterior mexicano. Pero eso sí, hubo adrenalina.

- El ingreso de China a la OMC, su liderazgo como proveedora de Estados Unidos y la falta de recuperación de la economía del vecino país en el primer semestre dejaron jadeando al sector productivo de México.

- El cóctel incluyó, además, el aumento del precio de los commodities (que ya suma más de 100% en algunos metales en lo que va de 2004), la depreciación del peso mexicano y el bajo crecimiento económico del país.

- Los números siguen la línea de ese escenario. Los ingresos externos (exportaciones y ventas provenientes de las filiales extranjeras) de las 100 empresas del ranking de exportadoras apenas crecieron 17.2% en pesos y 9.9% en dólares con respecto a 2002. A nivel nacional, la moderación de los crecimientos fue más dramática: 2.6%, es decir, la décima parte de lo alcanzado hace tres años.

- Las importaciones, según el ranking, cayeron 11.3% afectando principalmente a la industria manufacturera, que concentra 70% del total de estas compras.

- A su vez, el valor total de las importaciones de las empresas listadas realizadas en 2003 fue de $34,000 millones de dólares y representó apenas 20% de las importaciones totales del país.

- Pese a que la muestra es pequeña la mitad de las empresas participantes supera cada una $1,000 millones de pesos en este renglón.

- El débil desempeño fue resultado del bajo crecimiento de la actividad económica del país (el PIB apenas creció 1.31%). Por eso, las importaciones perdieron impulso con 1.1% de crecimiento respecto de 2002 y las exportaciones alcanzaron un débil 2.6%.

- “Pero ese crecimiento [de las exportaciones] vino en gran medida de las ventas externas petroleras, con un aumento de 2.55%, las no petroleras siguieron muy de cerca la economía nacional con un alza marginal“, explica Raúl Feliz, investigador del Área de Macroeconomía del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE).

- Además del estancamiento económico, las importaciones fueron débiles por la depreciación cambiaria (de $9.65 pesos a $10.78 en los últimos dos años).

- También fueron la contracara de las  exportaciones, pues la depreciación ayudó a mejorar los precios de éstas.  Pero, en definitiva, la depreciación también las perjudicó pues aumentó los costos de las manufacturas que tienen un alto componente de insumos de importación.

- Aluvión de señales
El inicio de 2003 fue la fotografía de lo complicado que sería transitarlo. Las  manifestaciones en las calles y ante el Congreso pedían reconsiderar el capítulo agrícola del TLCAN. “Se iba a vulnerar la columna vertebral de la economía local; pero la anunciada inundación de productos agrícolas de Estados Unidos finalmente no sucedió”, describe Javier Mancera, director de Public Strategies.

- Y pese a que la segunda mitad del año comenzó con la recuperación del consumo estadounidense, eso se neutralizó con el avance de China. El desplazamiento de México como segundo proveedor de Estados Unidos por parte del país asiático fuera el primer golpazo. A su vez, su voracidad exportadora aumentó los precios del cobre, la plata y otros metales.

- Mientras la demanda mundial anual crecía a un ritmo de 4%, China lo hizo a 7% por aumentos de consumo de infraestructura y bienes de capital en general. “En Latinoamérica nadie esperaba alzas de 70% en el precio de la chatarra, por ejemplo; algunos tipos de acero aún siguen creciendo este año a más de 100%”, dice Luis Miranda, analista macroeconómico de Santander Central Hispano.

- Las cifras de exportación no hicieron más que reflejar el derrotero por el que transitaron las empresas con todos esos eventos en el camino, fundamentalmente aquellas como GISSA, Alfa o Vitro que destinan entre 35% y 50% de sus ventas a Estados Unidos y el acero o el petróleo es un insumo básico. “Las industriales reportaron caídas en utilidades de operación y generación de flujo y se les complicó la demanda interna y externa”, agrega Luis Miranda.

- Pese a ello, los efectos de la guerra en Irak, la coyuntura política en Medio Oriente y en Venezuela y la recuperación económica mundial en la segunda mitad del año fueron las columnas de crecimiento exportador. De hecho, los ingresos externos de Pemex aumentaron 42.5% y aportaron casi 45% del crecimiento de los ingresos externos totales.

- Las industrias química y petroquímica aprovecharon el alza de los commodities y la baja en los niveles de inventarios en productos del sector para incrementar el número de embarques y el valor de su facturación. Su aporte al crecimiento en las 100 exportadoras fue de 3% en los ingresos externos. Otros beneficiados fueron el sector minerometalúrgico, la industria del hierro, del acero y de productos metálicos, que aportaron 0.9%, 2.5%, 3.2% y 3.6% respectivamente al crecimiento total.

- Laureles para varios
El escaso crecimiento de las 100 exportadoras se repartió entre 77 empresas de diversos sectores de la industria, un sector que contribuyó con 87.7% del total de los ingresos por exportaciones. Respecto de las empresas de servicios y los holdings listados, las empresas manufactureras siguen conservando el mayor grado de internacionalización del listado, con 49% de sus ingresos totales que provienen del exterior. Y además son de las que más importan, con el 70% de las importaciones totales del ranking correspondiente.

- El perfil exportador de este segmento marca una brecha respecto de las industrias extractivas, de la construcción y de servicios, cuyo coeficiente promedio de exportación es de 36%, 28% y 26%, respectivamente.

- En este último sector, la crema de internacionalización en el sector servicios (formado por 14 empresas) se la llevaron Aeroméxico y Mexicana, con 37% promedio.

- Esas compañías también encabezaron el crecimiento de importaciones en el sector transportes pues se encuentran en etapa de renovación de aeronaves y equipo de vuelo.

- La renta o compra de bienes de capital tiene tal peso que sus importaciones representaron 4.4% y 4.3% de las importaciones totales del ranking en 2002 y 2003 respectivamente. Pero sin duda, en servicios, 2003 fue el año de las empresas de telefonía móvil y fija de Carlos Slim.

- Algunas de las compras y adquisiciones de empresas pactadas por Slim durante 2001 y 2002 y la expansión de sus operaciones en general en algunos países de  Centro y Sudamérica y América del Norte ya dieron resultados.  Las exportaciones de las telefónicas generaron en 2003 un brinco de 11.6% a 18.8% en los ingresos externos de ese sector.

- En tanto, las operaciones de Televisa y la recuperación de los ingresos exteriores de Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), tras la caída económica de Argentina, provocaron un aumento de 15.8% a 20.3% en medios y entretenimiento.

- Por su parte, las industrias automotriz y autopartes de México contribuyeron  con apenas 5.2% y 5.4% del crecimiento exportador, respectivamente. La mayor parte de ese impulso importante dependió sólo de una empresa: la compañía General Motors y su grupo de proveedores.

- El resto de las firmas del sector  (organizaciones tales como Ford, DaimlerChrysler, o Nissan) sigue sin recuperar los niveles obtenidos durante el periodo 2000, aunque podrían obtener mejores cifras en los próximos dos años cuando sus fuertes inversiones actuales (en nuevas plantas y líneas de productos) impulsen sus ventas. La baja también afectó a sus importaciones, que descendieron de 58.7% en 2002 a 54.5% en el último año.

- Benditas manufacturas
No todas fueron malas noticias. Por caso,“[en 2003] vimos detenerse el sangrado de las maquilas tradicionales, textiles y de confección en su mayor parte, y la generación del nuevo tipo de maquilas, las que generan valor agregado”, dice Mancera, ex funcionario en la embajada mexicana en Washington.

- Por otra parte,  los servicios continuaron aumentando su participación en los ingresos externos tanto en la economía nacional como en las cifras de las 100 exportadoras. En 2003, el valor fue de $106,700 millones de pesos, cifra 23% mayor a la registrada en 2002. Su contribución al crecimiento de las exportaciones totales fue de 14.7%.

- La corona del crecimiento exportador se la llevo el sector de manufacturas. Del total de exportaciones que concentraron las 100 compañías listadas ($67,000 millones de dólares), 62% de esos ingresos correspondieron a este sector.   Los casos más relevantes fueron:

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  • Las industrias automotriz y de autopartes contribuyeron con 5.2% y 5.4% de crecimiento exportador respectivamente. Como principal importador del país, este sector contribuyó en los últimos dos años con 58.7% y 54.5% del total de importaciones anuales.
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  • Las 15 empresas de esta cadena incluidas en las 100 exportadoras representan 81% de las exportaciones totales de la industria automotriz y de autopartes a nivel nacional.
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  • Las industrias de alimentos y bebidas, con 11.5% del crecimiento en los ingresos externos. El mayor impulso provino de la absorción y consolidación de los ingresos de Panamerican Beverages por parte de Grupo Femsa.
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  • El proceso expansivo de este sector se debió en mayor medida a la maduración de las inversiones en América Latina y Estados Unidos por empresas como Bimbo, Maseca y Femsa.
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  • Los fabricantes de equipo y sistemas informáticos participaron con 5.6% del incremento. El factor de peso fue el aumento en las exportaciones de Hewlett-Packard, la única representante pura de este sector que se encuentra en el listado. Su desempeño es representativo del comportamiento de esta industria, que es la de mayor crecimiento exportador a nivel nacional.
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