China se maquilla

Cosméticos, productos de belleza, cirugías... El culto a la imagen estalla entre los chinos.
Marga Z. Gallego / Pekín

Que China sea la locomotora del mercado mundial de commodities como los -granos, el acero o el petróleo, no es ninguna novedad. Sin embargo, que el -gigante asiático se esté transformando en el mayor consumidor global de cremas -faciales, cosméticos y servicios de estética, es una nueva historia. La -tendencia es incipiente, pero ya arroja indicadores tan impresionantes que la -industria internacional de la belleza apuró el paso para tomar posición en ese -mercado.

- Un dato fundamental explica el fenómeno: la belleza dejó de ser un tabú -como lo era en la China maoísta. Actualmente es el cuarto sector de consumo con -mayor crecimiento, por detrás del hogar, el sector automotriz y el turismo. El -auge es tal que en 2004 los cosméticos y productos de belleza ocuparon el -primer lugar en el gasto total de publicidad que se realizó en el país, con -$4,800 millones de dólares, 34% más que el año anterior, de acuerdo con datos -de la empresa de estudios de mercado CRT, citados por la agencia de información -China Internet Information Center.

- Los chinos despertaron al consumo de la estética y están comprando todas -las propuestas generadas por Occidente para el sector: desde la cosmética, -pasando por las cirugías, hasta los concursos de belleza que promueve esta -industria. Se calcula que, en conjunto, estas actividades sumadas a servicios -relacionados implicaron, en 2003, negocios por $20,500 millones de dólares, que -dan trabajo a más de 112 millones de personas, según datos oficiales -publicados por el China Daily.

- Belleza prefabricada
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Como todo péndulo, que busca el opuesto sin puntos medios, el ‘destape’ -chino está dando origen a una serie de iconos culturales (con gran impacto -económico) que no se registraron tan claramente en el mundo occidental. Uno de -ello es el concurso Miss Belleza Artificial, que premia a la mujer más bonita y -retocada estéticamente. La primera ganadora, de nombre Feng Xian, fue una joven -de 22 años y 10 cirugías en su haber.

- Esta galopante pujanza de los certámenes de belleza –reales y artificiales– -ha llegado a escandalizar en las estancias del Legislativo chino, que el pasado -13 de marzo se propuso poner orden en lo que considera está “dañando la -imagen de la mujer china”. Los concursos de belleza estuvieron prohibidos -durante 54 años, calificados por las autoridades como “burgueses” y “decadentes”. -Ahora, más allá de la resistencia que aún pueda plantear cierta elite -política, el negocio es imparable, como el desarrollo de todos los servicios y -productos que lo acompañan, consolidando la industria de la belleza.

- El ejemplo más evidente es el de las cirugías plásticas. Desde que China -las autorizó –hace más de 11 años– el número de intervenciones viene -aumentando a un ritmo de 40% anual. Se estima que hoy generan ingresos anuales -por $240 millones de dólares anuales, reportó el periódico China Daily.

- Entre las preferencias de las mujeres chinas figura la operación de doble -párpado que llaman ‘a la occidental’ y busca el redondeo del contorno de -los ojos. La gran demanda de este tipo de servicio ubicó sus tarifas en precios -muy al alcance del bolsillo: entre $193 y $386 dólares, según las tarifas de -la clínica Ever Care, de Beijing, que cuenta con siete centros en todo el -país. Esta cirugía y el auge de los cosméticos cutáneos blanqueadores dan -cuenta del acelerado proceso de occidentalización de la estética que está -viviendo China. Y ello trae asociado algún tipo de intervenciones que en este -lado del mundo no son usuales, como la que permite agrandar la nariz, y por la -que se cobra $302 dólares.

- Los chinos tampoco le dicen que no a las cirugías de senos, liposucciones e -injertos capilares. Sin embargo, también son afectos a cirugías que alcanzan -zonas cutáneas insospechadas: una reconstrucción del himen para las casaderas -conservadoras se consigue por $725 dólares o menos.

- “Nuestro volumen de negocio aumenta 50% cada año”, afirmó a Expansión, -Ben Lee, presidente de Ever Care. En 2005 abrirán dos nuevas clínicas para dar -cabida a sus más de 3,000 clientes anuales, sólo en Beijing. Más de 5% de los -pacientes son hombres maduros, entusiasmados por injertos capilares y -liposucciones, arquetipos de la emergente clase empresarial china. Un nuevo -concepto estético que también han adoptado los políticos, cambiando las -lentes cuadradas y los homogéneos tintes capilares de la década de los 80 por -una imagen más sofisticada, con la cual lanzarse a la arena internacional.

- Ben Lee señala que la mitad de sus clientes solicitan cirugías y el resto -tratamientos cosméticos. “Quieren cambiar, han cambiado su filosofía, y la -belleza responde a un estándar, por ejemplo: doble párpado, nariz alta, -delgadez, pechos altos… Quieren ser sexys”, asegura. Algunas clientas -persiguen un buen trabajo o un buen marido a través de la cirugía. “La -mayoría ya lo tienen, y lo que quieren es cambiarse a ellas mismas. Sucedió en -otros países avanzados”, recuerda Lee.

- En este afán por mejorar su apariencia, los chinos también están siendo -víctimas del oportunismo que facilita el hecho de que las operaciones pueden -ser realizadas en centros sin certificación. Cualquier médico con licencia -nacional puede practicarlas sin estar especializado. El gobierno lleva -registradas 200,000 denuncias por mala praxis.

- Buscadores de belleza
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Para acompañar el rediseño integral de imagen al que se volcó buena parte -de la clase media y alta china, los cosméticos son la otra parte importante de -la inversión que realizan.

- El sector creció 260 veces desde la apertura económica de 1978, según -cifras de la consultora InterChina. Las ventas de los cosméticos acabados en -2003 fueron de $6,300 millones de dólares, una cifra que llegará a los $ -12,000 millones de dólares en 2010, según previsiones de la Unión de -Industria y Comercio de China.

- El margen de beneficio de estos productos se sitúa entre 6% y 10%. La oferta -está integrada por 4,000 productores de los que 80% son compañías de capital -extranjero. El grupo francés L’Oréal, con 14 marcas, vendió por $361 -millones de dólares en 2004, casi el doble que en 2003. A través de su marca Maybelline -domina 24.16% del mercado del maquillaje, y va por más. Inició un plan de -expansión en nuevos segmentos de mercado, que están ensayando otras líderes -francesas.

- Los estadounidenses lideran el rubro de cuidado cutáneo, con Olay, la marca -de Procter & Gamble, que tiene 17.29% de la industria. Y la empresa china -Youngrace es fuerte en el segmentado mercado de los productos capilares, con -9.83% de participación.

- Las tarifas de importación de estos productos, que pasan rigurosos controles -del Ministerio de Salud y de la Administración Estatal de Inspección y -Cuarentena, se reducirán hasta casi 9% en 2008.

- Aunque el negocio ya florece y promete hacerlo por largo tiempo, en estos -segmentos clásicos de la industria de la belleza quedan importantes sectores -inexplorados. Según InterChina, esos nichos son “los productos para la -población rural –todavía en pleno subdesarrollo–, los antienvejecimiento -para 132 millones de ancianos (que serán 400 millones en 2050), y los -cosméticos masculinos”. El peligro está en que “algunas empresas locales -aprenden rápido e incluso copian a sus socios extranjeros. La competencia va a -ser feroz”, señala la consultora.

- El sector está liberalizado, aunque la importación de productos cosméticos -extranjeros se tiene que realizar a través de joint ventures. Las normas -de etiquetado obligan a incluir el nombre del producto, la empresa y dirección, -el volumen del contenedor, fechas de producción y de caducidad, licencia y -número de serie, medidas de seguridad, efectos secundarios e instrucciones de -uso.

- A pesar de tantas exigencias, en los últimos 10 años se registraron 300,000 -víctimas de la cosmética. El mayor motivo de queja se produjo por la mala -calidad de los productos y una administración desordenada de la cosmetología -médica, seguidos por la publicidad engañosa. Las demandas han salpicado -incluso el buen nombre de Procter & Gamble. Una consumidora de 41 años, Lu -Ping, levantó una acusación contra la empresa en los tribunales de la -provincia de Jiangxi (este) por no haber especificado el uso de ingredientes -corrosivos como sosa cáustica, ácido benzoico y politetrafluoretileno en su -crema antiarrugas SK-II que le causaron quemaduras, de acuerdo con el rotativo -independiente South China Morning Post.

- Apertura contradictoria
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China es un país que ostenta un ritmo de crecimiento de su productividad a -una tasa de 4% anual, donde los factores trabajo y capacitación están cobrando -cada vez mayor importancia. Sin embargo, este proceso parece no darse en un -esquema de absoluta coherencia ideológica. Y en ello tiene que ver la -impresionante revolución estética que está sufriendo el país.

- Un 54.2% de los jóvenes que alcanzan una licenciatura cree que una buena -imagen es más prominente en el currículo que unos brillantes resultados -académicos de cara a asegurarse un buen futuro, señaló Li Yaping, diputada de -la Asamblea Nacional Popular (ANP, legislativo chino) y presidenta de la -Federación de Mujeres de la provincia de Henan (centro) al rotativo oficial China -Daily. Li cree que “esto va a apartar a los jóvenes (chinos) de valores -como el trabajo duro y la honestidad”.

- Los casos que avalan los porcentajes de esa encuesta se multiplican en los -medios de comunicación locales. “Mis oportunidades para encontrar un buen -trabajo y un marido después de mi graduación aumentarán”, pronostica Li -Fei, una estudiante de 20 años, a la revista That’s Shanghai, mientras -espera en una clínica para practicarse una operación de doble párpado, con el -apoyo incondicional de sus padres.

- “Esto se debe a la mala situación laboral, ya que es muy difícil -encontrar trabajo. Muchas chicas quieren hacerse famosas, hacer crecer su caché -y aumentar sus oportunidades laborales”, declaró a Expansión Xia -Xueluan, catedrático de Sociología de la prestigiosa Universidad de Pekín.

- Como ocurrió en Occidente, el culto a la imagen, reemplazando otros valores, -alimenta esa idiosincrasia que pretende un rápido proceso de escalamiento -social y reproducción de los ingresos.

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