Choque de civilizaciones

-
Sergio Sarmiento

La incertidumbre es veneno para la inversión. Aun más que la guerra. Por eso vimos tanta turbulencia en los mercados bursátiles y cambiarios del mundo en las primeras semanas de 2003. No hay peor consejera para un inversionista que la duda sobre lo que va a suceder.

-

En 1990-1991, durante la primera guerra del golfo Pérsico, vimos una situación similar. A lo largo de los meses en que no se sabía si la alianza encabezada por los Estados Unidos atacaría o no a las fuerzas iraquíes que habían tomado Kuwait, los mercados del mundo se mostraron nerviosos y pesimistas. Pero en el momento en que se inició la operación tormenta del desierto, el optimismo regresó a los mercados. No es la guerra lo que inquieta a los inversionistas, sino la falta de certezas.

-

La idea de que una guerra permitiría reanimar la economía estadounidense es equivocada. Si bien es cierto que este tipo de acciones genera un mayor gasto del gobierno, lo cual puede reanimar a ciertas industrias, es un gasto que no resulta productivo, que no construye infraestructura, que no reanima el consumo privado. Por eso el dólar ha perdido terreno frente al euro. Una guerra no sería positiva para la unión americana, que es el país que cargaría con la mayor parte de los gastos.

-

Nadie espera que Irak pueda ganar en un enfrentamiento abierto contra Estados Unidos y los aliados que este país pudiera tener, entre los que destaca sin duda el Reino Unido. Pero la incertidumbre no surge de la posibilidad de una victoria iraquí sino de un ataque terrorista en represalia que haga palidecer incluso a los que tuvieron lugar el 11 de septiembre de 2001.

-

La idea de que Estados Unidos puede convencer al mundo árabe de que una guerra contra Irak no es una cruzada contra los árabes o los musulmanes es ya claramente vana. Si bien Washington logró un considerable respaldo musulmán en el primer conflicto del golfo Pérsico, por el hecho de que Irak había invadido a otro país árabe, Kuwait, ahora la cosas son distintas. La guerra contra Bagdad se ha contaminado con el conflicto de Palestina, y eso ha construido cada vez más el escenario de un verdadero choque de civilizaciones, como el que previó hace años el profesor Samuel Huntington, de Harvard.

-

Esta es la perspectiva que aterra a los inversionistas. Porque una cosa es derrotar a Saddam Hussein, y otra muy distinta triunfar en una cruzada contra una civilización compuesta de casi 1,000 millones de personas en todo el mundo.

-

*El autor es columnista del periódico Reforma y conductor del programa de televisión La entrevista con Sarmiento.
Comentarios a:
editores@expansion.com.mx

Ahora ve
No te pierdas