Con los pies por delante

Por $50 dólares, una aseguradora garantiza a los migrantes ser enterrados en su patria.
Sacnicte Bastida

La casa era en realidad un cuarto; el piso, de tierra, y había una mesa. Entre tanta pobreza, menos mal que las familias de Emilio Santiz y Salvador Díaz pudieron recuperar sus cuerpos para poder velarlos. Con 19 y 21 años, los dos tzotziles habían emigrado de Chiapas a Estados Unidos, donde consiguieron trabajo... hasta que tuvieron un accidente mortal en una carretera de California, entre Los Ángeles y San Diego.

- Ambos habrían terminado en una fosa común de no ser por un hombre llamado Gabriel Monterrubio, que dirige Grupo sep, Servicios Especiales Profesionales. Esta empresa ofrece a los inmigrantes latinos, indocumentados o no, un certificado llamado Tu tierra en tus manos. Se trata de una póliza de seguro que cuesta $50 dólares y que cubre todos los gastos de repatriación de los asegurados durante cinco años, si la muerte los sorprende en territorio estadounidense. Se encarga de recuperar los restos y llevarlos a su lugar de origen, sin importar dónde se encuentre.

- Un mercado urgente
Según cálculos recientes, cada año se establecen en Estados Unidos unos 300,000 mexicanos que se suman a los millones que ya viven ahí. Llegan principalmente a California, Texas, Arizona, Illinois y Nueva York. De ellos, una gran mayoría envía dinero a su familia en México y mantiene lazos lo suficientemente estrechos como para querer ser enterrado en su tierra. La Secretaría de Relaciones Exteriores apunta que cada año mueren en EU cerca de 9,500 mexicanos.

- Repatriar los restos puede salir muy caro: hasta $6,000 dólares, según el Consulado de México en Chicago. Por su parte, la aseguradora American International Group (AIG) ofrece un contrato de vida que incluye este servicio y lo cotiza hasta en $25,000 dólares. Otro ejemplo: Expansión consultó cuánto habría costado el traslado por flete de los indígenas chiapanecos con Aeroexpress, compañía filial de Mexicana y Aeroméxico.

- De Los Ángeles al DF, $6,000 pesos, y de ahí a Tuxtla Gutiérrez, $3,500 pesos aproximadamente, más los impuestos que se pagan en Los Ángeles. A esos precios hay que sumarles el féretro de metal, la recolección y el embalsamamiento del connacional. Es imposible que los familiares y amigos de paisanos como Emilio y Salvador, que cruzan ilegalmente la frontera, cuenten con esas sumas.

- Para pagar los traslados, una de las opciones es “botear”, pedir fondos en los lugares más concurridos por los mexicanos. Gabriela Lemus, directora de políticas y legislación de la Liga Unida de Ciudadanos Latinoamericanos (LULAC, por sus siglas en inglés), recuerda que en 1999, cuando ella trabajaba como voluntaria en la asociación, tenían que reunir a como diera lugar $5,000 dólares por cada cuerpo.

- Otra opción es recurrir a la red consular de México en EU, cuyo programa para la repatriación de cadáveres contempla la ayuda a los familiares por el equivalente a 50 ó 100% de los gastos, según su situación socioeconómica.

- En 2004, la red registró más de 4,500 casos de protección que tenían que ver con el traslado de restos a territorio nacional, en los que se realizó algún tipo de apoyo o gestión administrativa. La Cancillería colaboró con más de $2.5 millones de dólares en 1,831 de casos.

- Este año, entre enero y abril, los consulados atendieron poco más de 1,600 incidentes.

- De broker a asegurador
Ante la creciente demanda de ayuda y la insuficiencia de recursos destinados a la repatriación de cadáveres, en 2001 la entonces Oficina Presidencial para Mexicanos en el Exterior propuso a Monterrubio crear el certificado.

- En México, hace 40 años, él fundó Grupo sep, una agencia de coloca seguros de vida en forma masiva para trabajadores de ingresos bajos. Hasta el momento cuenta con 1.3 millones de asegurados de 600 firmas, entre las que se encuentran el Gobierno del DF, el Metro y Volkswagen, en Puebla, entre otras.

- Grupo sep trabaja con aseguradoras como Zurich, Banorte, ING y AIG, y cuenta con la certificación de procesos y alta calidad ISO-9001 en Suiza, Holanda, el Reino Unido, España, Canadá, Italia, Alemania, México y EU .

- No fue fácil entrar al mercado estadounidense con el certificado de repatriación, que técnicamente es un seguro. Tuvieron que pasar cerca de dos años para que las autoridades de ese país aprobaran su venta. El demócrata Richard Polanco, miembro durante 16 años en la Asamblea y el Senado de California, apoyó la iniciativa de Monterrubio y el gobierno mexicano. Las leyes en cada estado son distintas, no estandarizadas, por lo que era imposible que una empresa mexicana ofreciera pólizas a inmigrantes latinos. Pero Polanco promovió cambios legales que permitieran la colocación del producto en cualquier parte de EU, y Monterrubio lo presentó como un servicio al que llamó certificado de repatriación, un documento que representa la última voluntad del migrante: enterrarlo en su tierra. “El Senado votó por unanimidad. Demócratas y republicanos se unieron”, recuerda.

- En la iglesia
Tu tierra en tus manos se lanzó al mercado el 15 de septiembre de 2004. Para publicitar el producto, Grupo sep utiliza camionetas que se estacionan en puntos clave: 9,000 iglesias cristianas, así como campos de cultivo, hoteles y otros lugares. Los vehículos tienen cupo para 15 personas, a quienes se exhibe un video donde se explica la importancia de adquirir el certificado.

- La póliza, de la que se envía una copia al asegurado y otra a su familiar más cercano en México, cubre incluso causas de muerte como alcoholismo, drogadicción, riñas o accidente. Sin embargo, no aplica a personas mayores de 70 ni tampoco a quienes fallecen en el intento de cruzar la línea fronteriza.

- En cuanto al servicio funerario, el Grupo se apoya en firmas mexicanas como Lomas de Renacimiento, que en el DF y la zona metropolitana vende 4,000 paquetes de previsión al año. En América Latina, Grupo sep tiene alianzas con más de 8,000 funerarias.

- Emilio y Salvador no tenían el certificado. Gabriel Monterrubio, mexicano de unos 60 años, dice que los ayudó por caridad; no les cobró un centavo.

- Esta primera repatriación fue reportada por más de 120 periódicos en EU y más de 40 en México, según un cálculo del propio director. “Hay mucha gente que dice que con la repatriación de los chiapanecos me hice publicidad. A mí me da risa”, comenta Monterrubio.

- ¿Dónde está la rentabilidad?
Monterrubio señala que cada año fallecen en Estados Unidos unos 15,000 latinos (incluidos los mexicanos), que perciben un salario promedio anual de $20,000 dólares. El costo del seguro de repatriación es el resultado de un día de trabajo, aproximadamente. Por tratarse de un mercado masivo, puede ofrecer un precio razonable: “No queremos quitarle dinero al inmigrante”, afirma.

- El negocio está en la probabilidad de que sus asegurados fallezcan. Con los datos hasta ahora mencionados y a solicitud de Expansión, la consultora Hewitt realizó el costo que representa para Grupo sep este  negocio. Si el traslado de un cadáver cuesta 6,000 dólares y en México la tasa de mortalidad es de 1.4 hombres por cada mil (para jóvenes menores de 30 años y la mayoría de los inmigrantes lo son), se debe asumir un costo de riesgo de $9 dólares anuales por cada asegurado, es decir, $45 dólares en cinco años. Por otra parte, la tasa de mortalidad femenina es menor, así que el costo de riesgo es de $2 dólares, o sea de $10 cada cinco años. “En ambos casos está por debajo de $50 dólares. La proporción (del dinero) de la gente que no se muere, la usa la empresa para cubrir a la que sí fallece”, explica Mario Arriaga, director de Actuaría de Hewitt.

- Casi un año después del lanzamiento del certificado, Monterrubio señala que ha hecho cinco repatriaciones además de la de los tzotziles, pero prefiere no revelar cuántas pólizas se han vendido. “Tengo un contrato de confidencialidad con mis clientes”, advierte.

- Su meta en 10 años es que los 40 millones de latinos en la Unión Americana (una cifra que para entonces será mayor) tengan una póliza. “No le temo a la competencia. El sol sale para todos, pero les será muy difícil porque tendrán que invertir muchísimo”, asegura.

- Publicidad rockera
Monterrubio cuenta que cierto día se topó con Alex Lora, el vocalista del Tri, grupo que lleva décadas participando en distintas acciones sociales, como visitar cárceles y patrocinar obras populares.  Fue entonces cuando Monterrubio le contó del certificado:
—¿Cómo me ayudas? —le preguntó.
—Te hago una canción. Por cada certificado que vendas yo regalo un CD.

- Fue así como Lora grabó en julio la canción Tu tierra en tus manos, que él mismo compuso: “Si algún día la muerte te alcanza, vas a querer que te entierren allá. Por eso hay que estar prevenidos, para que nuestras familias no sufran de más. Recuerda que tu tierra está en tus manos. No dejes ir la oportunidad. Piensa en tu familia. Todos dependen de ti”.

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