Controlar el enfriamiento

México y el mundo respiran: la desaceleración de la economía de EU existe, y será más suave de
Hernán Iglesias-Illa / Nueva York

En la segunda semana de abril, el mundo se acordó de que tenía una -economía. Una mala racha para Wall Street y el ft500, un informe pesimista del -Fondo Monetario Internacional y una inflación apenas por encima de lo previsto -en Estados Unidos, en marzo, abrieron los micrófonos para que los analistas -empezaran a hablar de “enfriamiento”, de “estanflación” y, los más -arriesgados, de el “fin de una época”.

- ¿Qué época? Ésa es la lección más importante que dejaron las semanas de -nerviosismo: después de dos años mirando a Irak, a George W. Bush y a la lucha -contra el terrorismo, el mundo apenas se dio cuenta de que 2004 había sido el -mejor año para la economía planetaria desde 1988 (y el primero con crecimiento -firme para México desde 2000). O sea que nos enteramos de que estábamos -viviendo una bonanza el mismo día en que los gurúes anunciaban que se había -terminado.

- La buena noticia es que las perspectivas no son finalmente tan preocupantes. -Habrá desaceleración, pero la velocidad continuará, muy probablemente, siendo -plácida. No sólo la de la economía mundial, que continuará creciendo con -fuerza –sólo apenas más despacio que en el extraordinario 2004–, sino -también la de México, para quien las previsiones de crecimiento oscilan entre -3.1% de la OCDE y 3.8% de la Comisión Económica para América Latina y el -Caribe (Cepal). Ambos pronósticos son inferiores a 4.4% obtenido por México el -año pasado, pero de todas maneras mucho mejores que el promedio de 0.6% anual -que creció la economía en la primera mitad del sexenio de Vicente Fox.

- Como siempre, sin embargo, existen riesgos. Los analistas suelen repetir que -la estructura económica de México es ahora más robusta que en 1995 y que -está mejor preparada para soportar shocks y las cíclicas crisis de -confianza en los países emergentes. El riesgo, cada vez más y casi el único, -es Estados Unidos, destino de 87% de las exportaciones mexicanas. Según los -analistas, ni el precio del petróleo ni los problemas de América Latina tienen -ya influencia en la economía de México: los beneficios o perjuicios externos -vendrán, para bien o para mal, de Estados Unidos. ¿Y qué es lo que viene? Por -ahora, señales contradictorias: un crecimiento aún firme (incluso cuando el -aumento de 3.1% del PIB en el primer trimestre decepcionó a los analistas), -pero un déficit tan profundo que podría provocar un aumento acelerado de las -tasas de interés, un enfriamiento de la economía y, horror, el derrumbe del -dólar. “La economía mexicana moderará su tasa de expansión, ante la -perspectiva de un menor crecimiento de Estados Unidos, su principal socio -comercial”, dice el último reporte de la Cepal, publicado el 20 de abril.

- El 17 de abril, después de una de los dos reuniones anuales del organismo, -el director general del FMI, el español Rodrigo Rato, advirtió de que los -mercados globales podrían sufrir una “abrupta corrección” si los gobiernos -de los países ricos continuaban sin solucionar los “serios desequilibrios” -de la economía mundial. La semana anterior, el Dow Jones, el Nasdaq y varias -bolsas europeas habían caído alrededor de 10% –con algunos mini derrumbes, -como los de General Motors e IBM, de fuerte impacto simbólico–, con los -inversionistas anticipando el supuesto enfriamiento futuro. También en esos -días se conoció el dato de inflación (0.8%), sorprendentemente alto, del -primer trimestre en Estados Unidos. La tradicional encuesta de Merrill Lynch -mostraba que la mitad de los empresarios y banqueros consultados eran pesimistas -con respecto a la economía, frente a 33% que había dicho lo mismo en marzo. -“Hace un mes la gente estaba preparada para una sorpresa positiva de -crecimiento. Y lo único que tuvimos en la última semana han sido malas -noticias”, dijo David Bowers, jefe de Estrategias de Inversión de Merrill -Lynch.

- Las principales preocupaciones de Rato son los tremendos déficits mellizos -de Estados Unidos (el comercial, de 6.5% del PIB en 2004, y el de presupuesto, -de 4%), la lentitud de Europa y Japón y la rigidez cambiaria de China. “La -confianza de los mercados puede evaporarse o reducirse por diferentes razones”, -dijo Rato. No es la primera vez que la economía del mundo se cuelga de Estados -Unidos para mantenerse en pie: lo que quiere decir Rato es que esta vez las -espaldas de Estados Unidos quizá no sean tan fuertes. Y si se cae Estados -Unidos, no es improbable que sufra también México.

- Mientras México y Europa viven de Washington, el Gobierno de George W. Bush -mantiene el equilibrio gracias a la confianza de los bancos centrales de Asia, -que en 2004 (comprando los bonos emitidos por el Tesoro estadounidense para -pagar su déficit) financiaron 50% del desajuste federal de Estados Unidos. Esta -situación, dice Rato, no puede durar eternamente: en algún momento Estados -Unidos deberá empezar a gastar menos y a ahorrar más (el método más a mano -será subir la tasa de interés), o deberá dejar caer el dólar. Un dólar -barato sería bueno para Estados Unidos (más exportaciones, menos déficit -comercial), pero malo para México y para casi todo el mundo. “El peso -mexicano será más vulnerable a un colapso del dólar que otras monedas de -mercados emergentes, como Brasil, cuyas exportaciones están menos concentradas -en Estados Unidos”, dice el último informe del Economist Intelligence Unit -(EIU). Según un informe del Grupo Scotiabank-Inverlat, “parte del ajuste -estadounidense se hará en forma de aumento de tasas de interés, lo que pondrá -presión sobre las condiciones para los países emergentes en los mercados -internacionales, haciendo más difícil el acceso al financiamiento”. Ninguno -de los informes publicados recientemente, de todas maneras, prevé una -cotización del dólar por encima de los $12 pesos para fin de año (ésa es la -cifra de UBS Warburg), y la mayoría coloca sus pronósticos alrededor de los -$11.60 pesos. BBVA-Bancomer cree que “el menor ritmo de expansión esperado -para 2005” presionará sobre la paridad, y pronostica un dólar a $11.85 pesos -en Navidad.

- Por otra parte, los dos grandes motores de la economía mexicana en 2004 -fueron las exportaciones (que crecieron 16.4%) y el consumo privado (5.2%). Un -enfriamiento de la economía estadounidense, combinado en cualquier medida con -una depreciación del dólar, perjudicaría a ambos. A las exportaciones porque -los estadounidenses comprarían menos bienes importados, y al consumo privado -porque debilitaría el crédito (por el aumento de tasas) y bajarían las -remesas enviadas por los mexicanos desde Estados Unidos, dos variables que en -2004 tuvieron gran fuerza. “Lo importante para asegurar el crecimiento futuro -de México es concretar las reformas estructurales pendientes, especialmente en -el sector energético. El exterior influye cada vez menos”, dice Jaime -Valdivia, director de Investigación de Emerging Sovereign Group, un fondo con -activos en América Latina basado en Nueva York.

- Petróleo
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La mayoría de los bancos de inversión y analistas internacionales prevé -que el precio del crudo se mantendrá estable en el próximo año. El valor del -energético ya no se mueve sólo por los caprichos de la OPEP, sino que la -insaciable demanda china y las insuficientes inversiones globales en -exploración y producción de los últimos años (incluyendo, claro, a Pemex) -han empujado el precio hacia arriba. Esto, evidentemente, es una buena noticia -para México, pero también tiene su doble filo. Los negocios petrolíferos -supusieron para el gobierno mexicano 25% de sus ingresos el año pasado, -aumentando 14.5% con respecto de 2003. Esto le permitió a Vicente Fox mantener -la inversión pública en infraestructura sin comprometer su objetivo de -déficit fiscal de 0.3%. El problema, de acuerdo con Wall Street y citado en -diversos informes, es que esta bonanza seguramente retrasará las reformas -estructurales en el sector de la energía. “El precio del petróleo influye -cada vez menos. En los 70 las exportaciones de petróleo eran 70% del total, -ahora son apenas 12%. En el neto, el petróleo es positivo, pero muy marginal. -Lo único fundamental es la reforma de la energía, para que el gobierno deje de -debilitar a Pemex y de vivir de ella”, dice Valdivia. EIU publica que “las -exportaciones y la recaudación fiscal se verán beneficiadas por los sólidos -precios del petróleo, pero el apoyo político para las necesitadas reformas -estructurales serán muy difíciles de conseguir por el gobierno”.

- Remesas
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El dinero enviado por los migrantes a sus familias durante 2004 sumó -$16,612 millones de dólares, casi la misma cifra que el total de inversión -externa directa recibida por México en el mismo periodo. Para este año, el -Banco de México (Banxico) espera remesas de trabajadores en Estados Unidos por -un valor de $20,000 millones de dólares, 25% más que en 2004. ¿Podrían -modificarse estos pronósticos en el caso de un enfriamiento en Estados Unidos? -Los analistas creen en general que, a menos que el ajuste sea muy abrupto, los -cálculos del Banxico son correctos. “Si la desaceleración es aguda, entonces -sí prevemos peores condiciones de empleo para los trabajadores mexicanos en -Estados Unidos, que se verían reflejadas en el flujo de remesas”, dice el -EIU. Sin embargo, las remesas no sufrieron ningún impacto durante la recesión -estadounidense de 2001-2002, y hay una tendencia a pensar que el mecanismo se ha -vuelto relativamente inmune a los vaivenes de la economía.

- Maquiladoras
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El 90% de la producción de las maquiladoras se exporta a Estados Unidos, -por lo que su nivel de producción y empleo, por supuesto, suelen verse -afectados por los cambios en la economía estadounidense. Sin embargo, el output -del sistema ha mostrado un vigoroso crecimiento (8%) en los dos primeros -meses de 2005, bastante por encima de las previsiones, por lo que las -perspectivas son en general optimistas. La exportación neta de la industria -maquiladora (descontadas las importaciones específicas para el sistema) viene -creciendo sostenidamente en los últimos años –llegó a los $1,500 millones -de dólares en 2004, 7% más que el año anterior– y los analistas creen que -en general la situación va a mantenerse en el mediano plazo.

- Manufactura
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Durante algunos años, las recesiones en Estados Unidos tenían un impensado -efecto positivo para la economía mexicana: las empresas que necesitaban -exprimir al máximo su competitividad cerraban plantas en Michigan o en Ohio y -las reemplazaban por fábricas en Durango o Aguascalientes. Hoy, ese proceso ya -no es tan automático. “Todo el traspaso de trabajadores que podía hacerse ya -está hecho, a esta altura son marginales”, sostiene Valdivia, y agrega que -industrias como la automotriz tienen ahora otras opciones además de México a -donde llevar su producción, especialmente Argentina, que hoy cuenta con costos -de mano de obra muy inferiores. El EIU menciona que la ausencia de reformas -estructurales y un estancamiento de la inversión extranjera podrían dificultar -cada vez más la competencia de la industria mexicana con la de China y otros -países emergentes. De todas maneras, la producción industrial, según los -pronósticos, crecerá en 2005 al mismo ritmo que la economía.

- Una desaceleración de la economía mundial y norteamericana afectaría de -distintas maneras, por otra parte, a los diferentes sectores estratégicos de la -economía de México.

- El ánimo de los inversionistas cambian rápido. Después de los nervios de -abril, el presidente de la Fed, Alan Greenspan, fue al Senado estadounidense y -dijo que no considera a la “estanflación” como una amenaza a la economía -de EU. Los mismos inversionistas que una semana antes vendían sus tenencias a -toda velocidad volvieron a comprar, y el jueves 21 de abril el Dow Jones tuvo su -mejor día en dos años.

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