Creced y diversificaos...

...o viceversa. El caso es que Sonora, segundo estado mas extenso de la república, crece bajo una l
Valdemar de Icaza / Hermosillo

Hace apenas 10 años, Sonora sólo era conocido por ser el segundo estado más grande de la federación. Sus poco más de 185,000 kilómetros cuadrados (9.2% del territorio mexicano) eran la tierra de agricultores y ganaderos opacados por los prósperos y opulentos empresarios de Monterrey. Pero, en menos de una década, el estado de Nuevo León ha dejado de ser quien marca las pautas del desarrollo industrial del norte de México para compartir el honor con los estados que han experimentado un boom económico tras el toque de suerte de las empresas extranjeras y la industrialización del sector primario.

- De entre ellos, Sonora es el único que se jacta de arrojar cifras positivas de crecimiento aún en los peores momentos de las crisis recientes. Cuando en 1995 el país resintió el derrumbe del sistema financiero y económico sostenido por más de dos lustros y decreció 7%, Sonora logró crecer un pequeño –pero muy significativo– 0.9%.

- Los dos años siguientes dieron fe de que no se trataba de un mero caso aislado, pues el crecimiento de 4.4% en 1996, de 6% el año pasado y los pronósticos de 5% para 1998 son la prueba fehaciente de que algo en la economía de esa parte del país se mueve a ritmos más acelerados que en el resto de México.

- La tríada de problemas que ensombrecieron el panorama económico mexicano a principios de este año (la crisis asiática, la caída de los precios internacionales del petróleo y la depreciación de los metales) afectarán, por supuesto, a parte de la industria sonorense (que aporta el 2.5% del PIB nacional), pero los empresarios de la región están convencidos de que no tanto como para impedir que nuevamente se reporten cifras positivas al final del año.

- ¿Cuál es la receta que emplean los poco más de dos millones de sonorenses?: “Si hay algo que caracteriza a la economía de este estado es su avanzado grado de diversificación y su alto volumen de exportaciones”, explica Germán Lohr, subsecretario de Fomento Económico de Sonora.

- Quien pretenda desmenuzar el contexto que permite a Sonora tener una superavitaria balanza comercial (fue el 6º estado exportador en 1996 con $2,247 millones de dólares contra el 7º lugar de importaciones, que ascendieron a $1,797 millones), encontrará indicadores que apuntalan las felices cifras. Contra una de las más bajas tasas de crecimiento de la población en el país –2.2% anual– se erige con una media educativa de nueve años de formación básica, mientras la media del resto de México está en cuatro años.

- Además, la esperanza de vida asciende a 76 años (seis más que el promedio nacional) y según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), más de 90% de las viviendas habitadas del estado cuentan con agua potable, energía eléctrica y drenaje.

- Ahora, la primera impresión del visitante sobre las ciudades sonorenses está muy lejos de los estereotipos que persiguen a las ciudades norteñas de México y que las asocian con aires de miseria y decandencia. A pesar de que más de la mitad de la población se asienta en cuatro de los 72 municipios (Hermosillo, Guaymas, Cajeme y Navojoa), los habitantes de las ciudades sonorenses desconocen las más populares especies de la “fauna” que puebla el horizonte de muchas ciudades mexicanas: mendigos, niños de la calle y vendedores ambulantes.

- Ello no es gratuito. Como “el chico nuevo de la cuadra” en el exclusivo grupo de los ricos estados fronterizos con Estados Unidos, Sonora también puede presumir de exportar 60% de su producción anual y ofrecer a sus trabajadores un nivel de vida que dobla al del promedio nacional. En los últimos tres años, los trabajadores de esta región han logrado incrementar sus salarios en 50% (el estado es uno de los cinco con mejor estructura de remuneraciones con una media de tres salarios mínimos) y han visto cómo la tasa de desempleo abierto cae de 6.4% en 1995 a 3.3% en el año pasado.

- DE LA CARRETA A FORD
1986 fue para el estado el año del gran salto: “Al emplear directamente a más de 2,000 personas en un lugar no industrializado se vino el auge”, dice Jorge Islas, gerente de la planta ensambladora de automóviles Ford de Hermosillo.

- Un año antes, en el Olimpo de Detroit, sede mundial de Ford Motor Company, se buscaba una ciudad idónea para construir la planta donde se produjeran los autos compactos que vendería en Estados Unidos y Canadá durante la siguiente década. Y Hermosillo logró arrebatarle la inversión de $500 millones de dólares a ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez, Monterrey, Saltillo y Ciudad Victoria.

- Las ventajas competitivas que Ford vio en la ciudad fueron su cercanía con la frontera y con un puerto de altura (Guaymas), la infraestructura moderna de la ciudad (tiene poco más de 200 años de haber sido fundada) y el nivel educativo de la futura mano de obra local.

- Desde su apertura, la planta ha sido modelo de eficiencia y productividad entre las armadoras que Ford tiene en todo el mundo. Y para el estado ni se diga: es la joya de la industrialización sonorense. “Somos doblemente líderes, de Ford en el mundo y de la industria en Sonora”, dice Islas.

- La llegada de la ensambladora, como preámbulo de la puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio (TLC), propició que los ojos del capital voltearan hacia el estado. Derivadas de la operación de apertura, se asentó en torno a Ford una veintena de empresas satélites que fundaron una nueva industria de servicios hasta antes desconocida en la región.

- De igual forma, las grandes firmas confiaron en que la industria automotriz era más que un buen aval y comenzaron a llegar al estado empresas como Daewoo, Domecq, Grupo México, Bimbo, Gamesa, Purina, Printaform y Sabritas. Desde la llegada de Ford, las inversiones anuales en Sonora no descienden de los $50 millones de dólares cada año. Tan sólo en 1997, la armadora invirtió $170 millones en el desarrollo de proyectos para los próximos modelos de vehículos compactos.

- SONORA SA
No obstante el ritmo abrumador que impusieron las compañías llegadas con la apertura comercial, los empresarios locales no se dejaron impresionar y pronto aprendieron los primeros pasitos del nuevo compás: las actividades industriales pasaron a reportar de 3 a 30% del Producto Interno Bruto Estatal ( PIBE ) en una década.

- En la misma tónica, los gobiernos locales sabían que una oportunidad así no se volvería a repetir y, despojándose de tradicionales pudores hacia el capital externo, se abocaron a funcionar más como promotores que como administradores. El objetivo conjunto era contagiar a los habitantes del la filosofía empresarial que dictaban los nuevos tiempos.

- Así, el rostro del estado comenzó a cambiar y hoy existen 36 parques industriales en el estado que alojan un par de centenares de las principales industrias. Los habitantes supieron de las ventajas que reportaba poner alfombra roja a las maquiladoras que llegaban ávidas de ganancias y mano de obra. En los últimos tres meses, el número de maquiladoras ha pasado de 186 a 212 y se han generado 16,000 empleos más.

- Pero si frontera equivale a maquila en el lenguaje de los empresarios, este sector ha demostrado que no necesariamente es así. En Sonora, las maquiladoras observan una tendencia a alejarse de las ciudades fronterizas como Nogales o San Luis Río Colorado para hacer nido en Hermosillo, Ciudad Obregón o Guaymas. El motivo es que ya no existe la inseguridad económica que les obligaba a mantener un pie en Estados Unidos y sí han comenzado a aparecer algunos inconvenientes. El más señalado por los empresarios es el alto porcentaje de rotación de mano de obra que existe en las ciudades fronterizas.

- “La competencia por la mano de obra en la frontera es mucha y las maquiladoras tienen una rotación de personal de 15%”, dice Sergio López, contralor de Chamex Internacional, la principal maquiladora de textiles en el estado. López asegura que los inversionistas han comenzado a buscar ciudades que, sin alejarse demasiado de la frontera, les proporcionen un clima de mayor estabilidad laboral. Pone como ejemplo a su empresa, 100% exportadora, y muestra orgulloso las gráficas que señalan apenas un 4% de rotación de personal. También dice que esa es la causa por la cual han logrado disminuir el ausentismo y elevar sus niveles de productividad.

- Según estudios del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey ( ITESM ), campus Sonora Norte, la disminución de la mano de obra en el campo por la tecnificación de la agricultura tuvo en el estado un buen desenlace: “La gente desplazada del sector primario se volcó en el desarrollo de la industria lo que, sumado a la atracción de inversión, creó un clima muy propicio para un desarrollo que de otra forma no hubiera sido posible”, explica Pablo de la Peña, director del Centro de Estudios Estratégicos de esa casa de estudios.

- De la Peña dice que la reforma agraria, las modificaciones a la Ley Minera y la proximidad con Estados Unidos en momentos de apertura comercial lograron un proceso industrial “quizá no tan acelerado como en otros estados, pero sí menos polarizado y con menores desigualdades sociales”.

- La clave de una feliz industrialización pasa, para De la Peña, por darle un valor agregado a la producción del sector primario. Tal es el caso de Grupo Alpro. De ser una mera asociación de ganaderos y vendedores de cerdos, pasaron a convertirse en la principal comercializadora de carne porcina del país. “Hemos asimilado una cultura más avanzada en cuanto a desarrollo empresarial”, señala Jorge F. Landgrave, director general del grupo que tiene 25 años de vida.

- Los porcicultores que se decidieron a formar Grupo Alpro se convencieron de que no “nada más nos íbamos a dedicar a criar y vender los cerditos juntos, sino a aprovechar la interesante transferencia de recursos del sector primario al industrial que se estaba dando”, dice Landgrave. El resultado fue lograr la transformación de sus materias primas que antes se industrializaban en otra parte.

- Alpro exportó 200 toneladas de productos en 1990. Ya para 1997, la cifra aumentó a 5,000 toneladas. Además, son los primeros del país que han vencido las duras barreras sanitarias y de calidad que imponen países como Japón, Canadá y Estados Unidos, a los que les vende 50% de su producción anual.

- Para otros, el camino del crecimiento requería un esfuerzo un poco mayor. En el caso del sector minero, el impulso dado por la liberalización del sector facilitó la entrada de compañías extranjeras a la exploración y explotación de los recursos estatales. Pero eso no implicaba mejorías reales para los empresarios ya afincados en Sonora.

- Oscar González Rocha, director general de Grupo México, controladora de las empresas Mexicana de Cobre (en Nacozari) y Mexicana de Cananea (en la histórica población homónima), explica que para el sector el nivel de integración es el factor decisivo para sobrevivir a las constantes fluctuaciones en los precios de los metales.

- Grupo México adquirió la veta de Nacozari a finales de los años 60 y la mina de Cananea en 1990. En ambos casos, ha tenido que reestructurar empresas anquilosadas por largos años de régimen paraestatal. Las inversiones en reconversión y adopción de nuevas tecnologías ha ascendido a más de $600 millones de dólares y se tiene previsto que este año sean de un poco más de 100 millones. Mexicana de Cobre figura entre las 10 empresas mineras de costos más bajos en el mundo, pero en la lista no figura Mexicana de Cananea. La causa es que la primera ha logrado un mayor nivel de integración al estar presente en todos los pasos de extracción, tratamiento y refinación de cobre, oro y plata.

- En su conjunto, la minería sigue siendo uno de los rubros más atractivos de la economía sonorense, pues aporta 9.5% al PIBE. Esta actividad involucra a 93 empresas, de las cuales 13 explotan minerales metálicos y 16 no metálicos; 27 se dedican a la exploración y 37 prestan servicios de apoyo al sector.

- Los más de 13,000 empleados en las actividades mineras son la base productiva que ha permitido al sector aumentar las exportaciones de metales en un 13.3% de 1996 a 1997, cuando se exportaron 116,000 toneladas de cobre y 100 de oro y plata.

- Otro de los pilares fundamentales de la economía sonorense que ha tenido que sumarse a la ola industrializadora es la pesca. Con 450,000 toneladas de potencial pesquero, el estado es el primer productor del país con el aporte del 27% del volumen nacional en 1996 y beneficios por $187.5 millones de dólares por concepto de exportaciones ese mismo año.

- Productos Pesqueros de Guaymas (Propeguay) es una compañía que procesa alimentos marinos desde hace una década. En 1996 se animaron a rediseñar los procesos a través de préstamos bancarios por $5 millones de dólares, que piensan utilizar en el lanzamiento de nuevos productos: “Hemos logrado un desarrollo sostenido de nuestra empresa a pesar de que dependemos directamente de los niveles de las capturas. Es por eso que ahora creemos que el paso siguiente es ser más competitivos para lograr mayores niveles de exportación”, dice Rosalío Lizárraga, gerente administrativo de la empresa que exporta una parte del más de un millón y medio de cajas anuales de sardina y atún envasado.

- Ahora, Propeguay se propone entrar con pie derecho en dos mercados difíciles para estos productos: el español y el canadiense. La estrategia será ofrecer las presentaciones de enlatados y los condimentos a que están acostumbrados los consumidores de esos países. Si todo marcha como lo esperan, al final del año elevarán sus ventas en 30% por encima de los $300 millones de pesos obtenidos en 1997.

- MÉXICO CHIQUITO
En el halagüeño panorama económico de Sonora resalta una sui géneris composición política y social que le hace pasar por un México pequeño.

- En las elecciones del pasado 6 de julio se renovaron el poder ejecutivo, legislativo y municipal del estado. La gubernatura recayó nuevamente en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), a pesar del desastroso final político que tuvo el sexenio del anterior gobernador, Manlio Fabio Beltrones, que fue acusado por diversos medios de comunicación estadounidenses de estar vinculado al narcotráfico y quien demostró que sus tentáculos llegaban hasta la entidad vecina cuando tuvo una misteriosa participación en la captura del asesino confeso del candidato priísta a la presidencia, el también sonorense, Luis Donaldo Colosio, ocurrido en Tijuana en 1995.

- “Colosio fue un detonador político y, aunque la plataforma de Armando López Nogales (actual gobernador del estado) fue la más sólida, el voto estuvo más meditado”, dice Arturo Clamont, hasta el cierre de esta edición líder de la Canacintra en Sonora. Clamont comparte los puntos de vista de De la Peña en cuanto a que el PRI se ganó la gubernatura con su tarea de promoción económica y de mejorar sensiblemente el nivel de vida de los sonorenses. No obstante, el líder de los industriales está convencido de que sus agremiados “están listos para romper con el PRI porque desde hace tiempo en el estado hay una sana distancia entre cámaras y partidos”.

- De igual forma, Landgrave cree que fue la debilidad de su plataforma política lo que obstaculizó el arribo de la oposición a la gubernatura del estado. Sin embargo, advierte “tarde o temprano vamos a probar el cambio... yo miro a la gente dispuesta a probar algo que ya es irreversible”.

- Pero si hasta ahora el poder ejecutivo sonorense se ha salvado del furor oposicionista que contagió desde 1985 a Chihuahua y desde 1991 a Baja California –los estados vecinos– no sucedió lo mismo con el Congreso local, donde el PRI perdió la mayoría. De los 72 municipios que componen el estado, desde los comicios pasados 44 están en poder del PRI, 17 son del Partido Acción Nacional (PAN), nueve del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y uno del Partido del Trabajo (PT). A primera vista, estas cifras parecen no decir mucho, pero la distribución geográfica de las preferencias electorales acentúa las similitudes con la república: el PAN se adjudicó los municipios norteños, el PRI los del centro y el PRD avanzó en el sur del estado.

- Para mayores similitudes con el país, no es ocioso resaltar que las actividades económicas también reproducen la escala general: un norte altamente industrializado, un centro administrador, de servicios y con importante porcentaje de industrias y un sur agrícola y pesquero que desde hace unos tres años ha comenzado a saber qué es la industria maquiladora.

- Por si fuera poco, Sonora tiene su propia composición racial muy semejante a la de México. El norte y el centro habitados por mestizos y blancos y en el sur una importante población perteneciente a grupos étnicos que se resisten a ser asimilados por elementos extraños a sus culturas.

- “Los yaquis y los mayos tienen mayores niveles educativos y de bienestar, esto hace la diferencia con los demás grupos étnicos del país” dice De la Peña. El investigador del ITESM cree que no se puede hablar de “una pequeña Chiapas” dentro de Sonora, porque los grupos étnicos del estado gozan de relativa autonomía política a través de un Consejo Municipal y de también relativa independencia económica.

- Socialmente hablando, Sonora es México en pequeño.

- FACTURAS PENDIENTES
Los empresarios de Sonora saben muy bien lo que es vivir en crisis. Y la mayoría ha aprendido a sortearla.

- Muchos de ellos, los visionarios que sustentaron una parte importante de sus ventas en los mercados extranjeros, supieron lo que era llenarse de júbilo y tranquilidad cuando el resto del país se sumergía en la desesperación por la estrepitosa caída de la economía en diciembre de 1994.

- Ciertamente, los veleidosos movimientos de los mercados internacionales han causado dolores de cabeza a los empresarios sonorenses. Cemex, Alpro y Grupo México son algunos de los principales afectados.

- Para el gigante cementero, la crisis asiática ha representado una fuerte caída de sus ventas, pues 70% de la producción de su planta en Hermosillo estaba destinada a los mercados externos. Para Grupo México, uno de los efectos de la crisis fue la caída de los precios internacionales de los metales. Tan sólo el cobre cayó de $1.03 dólares por libra a 76 centavos. Mexicana de Cobre y Mexicana de Cananea verán una merma de 20% en sus ingresos este año. El 12% de crecimiento de su producción pronosticada para 1998 apenas atenuará los efectos del coletazo del dragón asiático. Y Alpro tuvo que suspender importantes contratos con Corea para esperar que “la situación tomara niveles más tranquilos”.

- Además de los vaivenes económicos, los entrevistados coinciden en que hay facturas pendientes que, de no resolverse, podrían frenar el ritmo de desarrollo del estado.

- Lo más apremiante es modernizar la infraestructura de comunicaciones del estado. Según el INEGI, sólo 9.5% de los caminos son autopistas, 76% son caminos rurales y 15.5% alimentadoras estatales.

- El puerto de Guaymas se encuentra subutilizado por falta de capacidad de su infraestructura. Hoy, el que es uno de los principales puertos mexicanos atiende casi exclusivamente las necesidades de Ford y Pemex.

- La falta de caminos adecuados y la inoperatividad del puerto de Guaymas provoca situaciones como la que vive Alpro. Para satisfacer sus ventas en Asia, en lugar de utilizar el puerto de Guaymas (a sólo una hora de Hermosillo), tiene que transportar sus productos por tierra hasta Long Beach (California), donde le espera un barco que las distribuirá por varios puertos asiáticos.

- El ruinoso estado de los ferrocarriles mexicanos y la incertidumbre del proceso de privatización de los mismos son un problema por resolver no sólo en Sonora, pero el mayor perjudicado en el estado podría ser Ford, cuya producción podría paralizarse por falta de locomotoras.

- Desde que fue anunciada la privatización de las líneas ferroviarias del norte la desorganización ha cundido a todo tren por la zona. El grupo que se adjudicó la privatización (entre los cuales se encuentran Grupo México y TMM) no ha sido capaz de controlar el desorden en la empresa y los efectos de las discrepancias entre el sindicato y la nueva empresa ya se dejan sentir.

- El director de planta de Ford ha manifestado las primeras protestas al decir que “no estamos en contra de la privatización de los ferrocarriles, sino que la transición ha tenido contingencias que afectan la operación de la planta y de Sonora en general”. Islas dijo esto a mediados de febrero pasado cuando la empresa tenía más de 2,000 autos en espera de ser transportados hacia Estados Unidos. También Cemex se ha visto afectada, pues las dos máquinas con que cuenta la estación de ferrocarril local para mover todos los furgones del Parque Industrial Hermosillo son insuficientes para transportar las mercancías de sólo estos dos colosos. Así, cerca de 6,000 toneladas de cemento aguardan salir de las bodegas.

- El tema de los proveedores locales también preocupa a los empresarios. La mayoría de ellos considera que sus gastos podrían ser menores si contaran con el abastecimiento en puntos cercanos a sus localidades. En promedio, y dependiendo de la actividad económica, las empresas sonorenses realizan 60% de sus compras en el extranjero y 80% fuera del estado.

- Para algunos, la cultura empresarial del estado debe terminar por consolidarse: “Existen dos clases de empresarios en Sonora. Los casados con el tradicional sistema del PRI, acostumbrados a tener empresas rentables sin ser productivas porque tenían una clientela superior: el gobierno. Y, los otros, que son distintos. Se han olvidado de que hay padrinazgos o ayudas gubernamentales y se han centrado en hacer rentables, productivas y competitivas a sus empresas”, señala López.

- Por lo pronto, una de las primeras iniciativas conjuntas de la sociedad sonorense ha sido la formación del Consejo Estatal de Promoción Económica ( CEPE ). Empresarios, gobierno, académicos y sociedad civil quieren sacudirse el centralismo del poder central y detectar las potencialidades económicas de cada una de las cinco regiones en que han dividido al estado para detectar los motores de desarrollo para las próximas décadas. De parte del gobierno sólo exigen mayores subsidios a la actividad industrial y la reducción de tarifas en servicios como agua y electricidad.

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- “Ojalá Sonora se convierta en la nueva tierra prometida”, confía De la Peña. La base de su optimismo está en que el cosmopolitismo de los sonorenses no teme a la migración de trabajadores de los estados del sur que comenzó con los años de bonanza.

- Para el académico del ITESM, la industria local requirió de muchos cuidados cuando nació pero, “no se puede seguir cuidando de la misma forma a un bebé que tiene ya 12 años”. Ahora que la industria sonorense está a punto de entrar a su pubertad, para De la Peña hay huecos por cubrir: “Debemos mirar a las alianzas estratégicas, con otros estados de la federación y con Estados Unidos, y a los programas de desarrollo como las bases que nos permitirán llevar a los habitantes a buen puerto el próximo siglo”. Esa es la meta.

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