Cuidado con el tren

-

Si viaja a Europa, lo más práctico, económico y excitante es recorrer el continente en tren. Pero tenga cuidado ya que puede acabar "que se lo lleva el tren", particularmente con el transporte italiano.

-

La calidad del servicio y las condiciones de los vagones dejan mucho que desear en comparación con los ferrocarriles alemanes, franceses o suizos, por citar algunos. Aun cuando haya adquirido su Europass, confirme sus asientos en las estaciones italianas uno o dos días antes, porque las reglas son tipo cine: como vayan llegando.

-

Los italianos se las ingenian para transformar un camarote de seis metros cuadrados, en un "cuarto de hotel" destinado a seis personas. Olvídese de la primera clase, porque o el tren no trae vagones de este tipo o están tutti ocupados. Por si fuera poco, el aire acondicionado es bastante frío por las noches. Cuidado con el servicio de bar, pues le enviarán a un ragazzo que va pregonando como "gritón" de lotería "servizzio bar, minerale, capuccino, panini, servizzio bar", hasta las doce de la noche.

-

Si después de haberse adaptado a estas condiciones logra conciliar el sueño, no faltarán los inoportunos inspectores que tocan y abren la puerta como guardias de prisión para pedirle sus boletos y verificar pasaportes.

-

De los baños y la comida a bordo ya mejor ni hablamos, pero no por esto deje de recorrer la bella Italia, sólo tome sus precauciones antes de subir a un tren. Ciao.

Ahora ve
La misión Juno de la NASA dejó al descubierto los secretos de Júpiter
No te pierdas
×