Días de radio

-
Andrés Piedragil Gálvez

Hace 24 años, en el artículo de portada de su edición número 293 (junio 25 de 1980), Expansión celebraba un aniversario más de la radiodifusión comercial mexicana. Beneficiada por los adelantos tecnológicos de la época y profundamente arraigada en el gusto de las audiencias nacionales, la radio llegaba a la década de los 80 gozando de buena salud. El avance de la televisión y la irrupción del video, aseguraban las fuentes consultadas (como Adrián Aguirre, en ese momento director administrativo de Grupo Radio Centro), no representaban una amenaza letal para el sector en el país.

- En todo caso, los nuevos medios planteaban un escenario de competencia diferente. ¿Qué tendría que hacer la radio mexicana para conservar su posición en el mercado? Alejandro Quintero, en aquel entonces vicepresidente de Planeación y Desarrollo en Televisa, aseguraba que “lo que hará la radio de ahora en adelante será volver a aprovechar el talento de la gente que tiene algo que comunicar, ya sea como locutor, programador o productor. Al cumplir 50 años, la radiodifusión debe empezar a caminar como un adulto con experiencia; es decir, aprovechar esos años para seguir dando un servicio.”

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

- A poco más de dos décadas de distancia, las proyecciones de Quintero resultaron en buena medida certeras. En muchos casos, el éxito de una radiodifusora, apoyo de anunciantes y público, encuentra su columna vertebral en el estilo y talento de un comunicador.

- Sin embargo, dicha fórmula para el triunfo no está exenta de riesgos. Una radiodifusora poco podrá hacer para defender los trofeos, si el comunicador estrella decide llevarse, además de talento y personalidad, el formato concebido por él y principal responsable del rating.

Ahora ve
La disrupción llega a los negocios en México #DiálogosExpansión
No te pierdas
×