De sonrisas y relaciones

-
Héctor Zagal

En enero pasado mi madre se enfermó gravemente y tuve que ingresarla de -emergencia en un exclusivo hospital. Durante los siete días de estancia se -aparecían una o dos atractivas jóvenes ejecutivas para preguntarnos si todo -estaba bien. La mañana en la que daban de alta a mi madre, les pedí una -constancia para tramitar la incapacidad en el trabajo. Con su mejor sonrisa me -explicaron que me darían el documento en el Departamento de Relaciones -Públicas, del cual ellas eran dignas representantes. Ahí, otra muchacha de -excelente presentación, mantenía una importante charla telefónica con el -novio en turno. Cuando terminó de discutir si ese día cenaban pizzas o crepas, -le pedí el certificado de hospitalización. Puso cara de sorpresa, como si le -preguntase si ahí vendían chochos homeopáticos.

- Me ofreció una sonrisa y contestó que lo lamentaba, pero que ahí no daban -esos papeles. Fue mi turno de poner la cara de sorpresa (sin sonrisa) y después -de un rato de explicaciones dijo: “¡Ah!, lo que quiere usted es una -constancia”. La aguda señorita era una purista del lenguaje y distinguía -perfectamente los matices entre constancia y certificado. A continuación vino -la sentencia: “Sí, con mucho gusto, pero ya no es hora del trámite. Sólo se -hacen antes de las 11:00 a.m. y con 24 horas de anticipación”. Quise -ahorcarla. “¿Y por qué no me lo dijeron antes?”, “¡Ah!, pues no lo sé”, -“Oiga, pero me urge, ¿podemos hacer algo?”, “Sí, respetar las políticas -del hospital”.

- Frecuentemente, las ejecutivas de relaciones públicas fungen como meras -edecanes sin gran preparación profesional. La ‘relación pública’ -difícilmente se considera una profesión como tal. Lo más lejos que llegamos -es a una ‘licenciatura ejecutiva’, carrera poco cotizada en algunas -universidades.

- Un departamento de relaciones públicas debe tener la capacidad de amortiguar -choques con personas e instituciones. Esto exige sensibilidad y familiaridad con -el negocio. Curiosamente, me he encontrado con que quienes atienden en las -funerarias tienen más capacidades que algunas personas del sector -restaurantero, hotelero y hospitalario. Quizá porque en el negocio de la -muerte, los clientes se fijan menos en la buena presentación. Detrás de estas -fallas nos topamos con un problema de contratación: no se definen los puestos -adecuadamente. En Estados Unidos este departamento tiene mucha más atención. -Universidades ofrecen la carrera de relaciones públicas y el mercado les -responde. Medicare, la proveedora de servicios médicos, gastó 94 mdd en -relaciones públicas en los últimos cuatro años. No sorprende que en esta -profesión se gane en promedio 66,000 dólares anuales.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

- Quise reportar a esta mujer pero, además, ella también era la encargada de -recibir quejas. Me urgía salir del hospital por aquello del check out. -Furioso, fuera de mí, la amenacé con exponerla en esta revista. Entonces me -respondió que ella no leía revistas de negocios. “Tiene usted razón, se le -nota”.

- Comentarios a: hzagal@yahoo.com.mx

Ahora ve
Un voluntario cuenta lo que pasó por su mente tras el sismo en México
No te pierdas
×