Debemos volver a respetar la ley

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RM

Jorge Marín tomó posesión el 14 de junio como presidente del Consejo Coordinador Empresarial. Aquí habla de sus retos para este año.

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Para exigir una transición suave al final de sexenio, deberán dar ejemplo de democracia ¿Cómo lo harán?
Uno de los grandes retos que tenemos es fortalecer cada una de las instituciones que conforman el Consejo. Primero, debemos respetar su autonomía, reconocer que ellos son los que tienen la experiencia y, segundo, hacer que sus propuestas realmente sean escuchadas y aplicadas por la autoridad, de tal manera que los empresarios que conforman cada una de las instituciones las reconozcan como necesarias.

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¿Qué tanto se da esa percepción entre los empresarios?
No está generalizada en 100%, de ahí los problemas económicos y de participación dentro de las instituciones. Pero conforme vayamos logrando esa aplicación de nuestras propuestas lograremos que el empresario se sienta realmente representado.

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¿Quedan satisfechos con la explicación de que no hay condiciones para la reforma fiscal en el resto del sexenio?
No, por supuesto que no, México no se puede paralizar el resto del sexenio. Necesitamos iniciar los cambios estructurales que han estado pendientes, y el tema fiscal no es un tema de este año o del pasado. En el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, del presidente Zedillo, hay un capítulo que habla de la necesidad de una legislación fiscal moderna, que amplíe la base de contribuyentes y simplifique la forma de pagar impuestos.

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¿Cuáles cambios urgentes deben darse estos dos últimos años del sexenio?
Hay cambios estructurales. El fiscal es uno de ellos, otro es el marco laboral. Un campo prioritario es el del factor humano, la educación. México ha logrado ser el octavo exportador a nivel mundial, una clara muestra de lo que los empresarios podemos lograr, pero la desigualdad del factor humano que tenemos nos puede llevar a que, en el futuro, no seamos tan competitivos. Tenemos que invertir más en educación y facilitar la participación del sector privado. Otro de los temas estructurales que debemos tener es el regreso al principio básico del respeto a las normas de convivencia. Requerimos que toda la sociedad reconozca la necesidad de respetar la ley.

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¿Cómo harán cabildeo los empresarios para el próximo presupuesto sin que se confunda con posturas partidistas?
Tendremos la responsabilidad de cabildear con los diferentes partidos para asegurar un presupuesto con un déficit razonable, con recursos para la seguridad social, pero también que permita que los impuestos sean razonables para seguir siendo competitivos.

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¿No se puede esperar un superávit o finanzas públicas equilibradas?
No, porque necesitamos seguir invirtiendo fuertemente para crecer. Tenemos un país con 40 millones de pobres y la seguridad social requiere una mayor atención. Es difícil pensar que vamos a tener un superávit. En ningún país las finanzas públicas deben estar pensadas para tener superávit, y menos en un país con tantas carencias como el nuestro. Pero un déficit controlado, cercano a 1% del PIB, es financiable y debería ser el objetivo para el año que entra.

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¿A quién debe convencer de su poder de negociación?
A la sociedad, a las autoridades, a las organizaciones empresariales. El consejo nació hace 24 años para defender la libre empresa, el modelo económico que hoy tenemos. Podríamos decir que la convergencia entre las propuestas del gobierno y del sector empresarial es ahora muy grande, y eso a veces nos pone una etiqueta de gobiernistas. Mientras nos convengan, seguiremos apoyando las propuestas del gobierno.

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