Del éxodo forzoso a la oportunidad de i

El ahorro de quienes se fueron a Estados Unidos en busca de un futuro mejor -cuyo volumen ya es enor
Rita Contreras

Cientos de mexicanos legales e ilegales cruzan diariamente la frontera estadounidense en busca de mejores oportunidades de vida. Las consecuencias de esta “diáspora moderna”, como la denomina Carlos González, asesor de la Oficina de Asuntos Hispanos en la Embajada de México en Washington, no se quedan sólo en la deportación y maltrato de los braceros, que por temporadas ocupan los titulares de diarios y noticieros.

-

La dimensión económica del fenómeno ha cobrado una gran importancia en los últimos años ante el crecimiento del flujo de migrantes que van a trabajar a la Unión Americana. Mexicanos avecindados allí –legal e ilegalmente–, descendientes de ellos y trabajadores zafrales, entre 13 y 18 millones de personas según distintas estimaciones, posibilitan una inyección financiera que hoy es vital para la economía nacional. Ello representa, además, una vía creciente y novedosa para potenciar negocios en las propias comunidades de origen de los trabajadores migrantes.

-

Basta observar la cifra del ingreso al país de $5,910 millones de dólares en 1999 –según el Banco de México–, correspondiente a las remesas enviadas por los migrantes a sus familiares, una cantidad equivalente a la mitad de la inversión extranjera directa. De las exportaciones de bienes y servicios, “sólo las divisas generadas por el petróleo, el turismo y la exportación de autopartes superan los esfuerzos laborales de nuestros compatriotas en territorio estadounidense”, expresa Leonardo French, director del Programa de Comunidades Mexicanas en el Extranjero, organismo dependiente de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

-

Según el Consejo Nacional de Población (Conapo), las remesas –que se multiplicaron por nueve en las últimas dos décadas–, llegan directamente a los hogares de los familiares, donde cumplen un papel determinante en el sostenimiento económico, “mientras que sólo una pequeña proporción se destina al ahorro y a la llamada inversión productiva”. De acuerdo con las proyecciones del organismo, estas transferencias de dinero de Estados Unidos a México ascenderán a $16,000 millones de dólares para el año 2030.

-

Es imparable
Las causas que alientan la migración tienen sus raíces en la pobreza y la falta de empleo que enfrentan principalmente sectores rurales, aunque también algunas zonas urbanas como la Ciudad de México. Entidades como Zacatecas, Jalisco, Guanajuato, Michoacán y el Distrito Federal son las que registran mayor dinámica migratoria, informa Gerardo Albino, coordinador del Programa Paisano, un organismo intersecretarial orientado al apoyo de los mexicanos que viven en Estados Unidos y que en temporadas como semana santa o vacaciones de diciembre, regresan de visita a sus zonas de origen.

-

De otros estados como Oaxaca, Puebla o Guerrero también migran grandes cantidades de trabajadores, para faenas agrícolas y cada vez más para los servicios de la urbes estadounidenses. Ciertamente hay zonas como California o Texas que concentran fuertes cantidades de migrantes, pero “prácticamente hay mexicanos en toda la Unión Americana”, afirma el funcionario.

-

Las condiciones de vida de los migrantes son diversas: hay desde indocumentados hasta prósperos empresarios. Las redes sociales establecidas por ellos en Estados Unidos están cambiando incluso los perfiles culturales y económicos de las propias comunidades de origen, asegura French.

-

“De hecho, el programa de Comunidades Mexicanas en el Extranjero, surge como solicitud de los migrantes mexicanos que necesitaban apoyos educativos, culturales e incluso deportivos para mantener su relación con su país”, precisa el directivo. La interrelación entre las comunidades de migrantes en Estados Unidos y sus localidades de origen también se ha visto acelerada por el avance en la tecnología de comunicaciones, como la telefonía de larga distancia, internet e incluso servicios de videoconferencia. Señala que este escenario es totalmente diferente al que privó en décadas anteriores. 

-

David Lindstrom, profesor del departamento de Sociología y Estudios de Población y Centro de Entrenamiento de la Universidad de Brown, en Rhode Island, cree que nadie llega a la frontera sin saber cómo va a pasar, y que se trata de un proceso bien planeado, en donde juegan un papel importante las redes sociales establecidas por los propios migrantes mexicanos en Estados Unidos. En 1999 la patrulla fronteriza atrapó a 1.5 millones de migrantes, cantidad que refleja el número de veces que la gente intentó sin éxito ingresar a territorio estadounidense.

-

Señala que el factor más importante que determina la migración es el demográfico, en proporción a la oferta de empleo. La generación de empleos es muy inferior a la demanda por parte de los trabajadores. “Sin embargo, se prevé que en el 2010 la pea incorpore a 650,000 personas y el ritmo de empleos supere esta cifra. Así disminuirá la principal presión de emigración de mexicanos hacia Estados Unidos”.

-

¿Capitales de inversión?
De acuerdo con estudios de Lindstrom, del dinero que los migrantes  remiten a sus comunidades, en las zonas con peores condiciones económicas, 5% se invierte en actividades productivas. En cambio, en localidades con mejor situación de vida, destinan 20% de las remesas para la apertura de pequeños negocios o a la compra de bienes de capital.

-

González cree que para que los trabajadores migratorios puedan canalizar sus ahorros en proyectos de inversión productiva, es necesaria la maduración de sus organizaciones, como son los clubes de oriundos. “Estos han tenido un boom desde mediados de 1986, cuando se regularizó la situación de 2.3 millones de mexicanos, gracias a la Ley Simpson Rodino”, que propició la generación de organismos donde la solidaridad entre mexicanos de un determinado estado de la república se manifestaba de manera práctica.

-

Se requiere el fortalecimiento de la credibilidad y la confianza en estos “ejercicios de solidaridad”, y transparencia en la participación que tengan en ellos tanto el gobierno como los propios paisanos. Agrega que esto lleva tiempo: “Se dará en la medida en que instituciones del sector privado empiecen a desarrollar esfuerzos; un ejemplo es la Fundación para la Productividad en el Campo”, que alienta proyectos productivos.

-

El asesor de la embajada en Washington cree que el apoyo de las organizaciones no lucrativas del sector privado también contribuiría a la concreción de este tipo de proyectos. Además, están “los organismos multilaterales más orientados al desarrollo de actividades productivas con base a migrantes, como puede ser el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), que puede financiar proyectos promovidos por los clubes de oriundos”.

-

Para González, sin embargo, la posibilidad de que los migrantes se conviertan en inversionistas debe verse con reservas. Aunque las remesas han crecido 12% al año, “sólo una parte relativamente menor es destinada a proyectos comunitarios. En ese sentido, la labor de los clubes de oriundos por alentar inversiones parten de mantener vivo el espíritu de grupo”.

-

Tímidos pasos
Lo cierto es que ya hay organismos estatales y privados que estimulan la canalización productiva de las remesas y la relación de negocios con las comunidades mexicanas en el vecino país. Por ejemplo, en el tercer Foro de Negocios de Acercamiento al Mercado Hispano de Estados Unidos 2000, a efectuarse en agosto próximo, “se invita a pequeños y medianos empresarios en los ramos de regalos, artesanías, alimentos frescos y procesados a ofrecer sus productos a empresarios de origen hispano que radican en la Unión Americana”, explica French. Alrededor de 500 empresarios participarán en este foro, que ya ha redituado beneficios a microempresas mexicanas que hacen negocios con sus similares de origen binacional, asegura.

-

Ejemplos de actividades concretas son los talleres maquiladores de Guanajuato –basados en ahorros de migrantes–, y un club de oriundos de Oaxaca que trabaja con las comunidades que reciben remesas.

-

Se estima que entre 100,000 y 150,000 oaxaqueños migran anualmente a Estados Unidos, y poco más de 500,000 residen allí, dice Enrique Ponce Cortés, jefe de la unidad de concertación, gestión y enlace Institucional de la oficina de atención a oriundos del gobierno del estado de Oaxaca.

-

Según el diputado Aquiles López Sosa, se estima que Oaxaca recibe entre $300 y $400 millones de dólares al año, producto del trabajo de los oaxaqueños en Estados Unidos.

-

Ponce señala que “el uso principal al cual destinan los migrantes sus remesas es a la realización de obras sociales comunitarias, como por ejemplo apertura y rehabilitación de caminos, sistemas de agua potable, construcción de canchas deportivas, etcétera”.

-

Dice que hay 46 proyectos de este tipo en 12 localidades. “Últimamente se mezclan las aportaciones de los migrantes con recursos públicos para el impulso de proyectos de infraestructura social básica y productiva. Está el caso de la comunidad de Santa María Tindú, municipio de Tezoatlán de Segura, en donde se realizan obras para sistemas de agua tanto para consumo humano como para riego, con aportaciones de los gobiernos federal, estatal y municipal, beneficiarios y migrantes radicados en California y Oregon.”

-

Empresarios binacionales
También hay empresarios mexicanos que han tenido fortuna en el mercado estadounidense y que unen esfuerzos para que el dinero generado por los migrantes tome cauces productivos en los lugares de origen.

-

Son los casos de Jaime Lucero, Félix Sánchez o Luis de la Garza, todos migrantes mexicanos residentes en Nueva York y Dallas, patrocinadores de actividades deportivas, culturales y recreativas dirigidas a sus connacionales, comenta French. “El mexicano es muy generoso. Cuando tiene éxito labrado con su propio esfuerzo empieza a enseñar a otros a seguir por ese camino.”

-

“La experiencia que hemos adquirido en Estados Unidos como empresarios ha sido una oportunidad magnífica para poder demostrar que como migrantes podemos hacer exactamente lo mismo que cualquier persona en este país”, afirma Luis de la Garza, presidente de la Coalición Internacional de Mexicanos en el Exterior y dueño de TeleAmérica, una empresa que desde hace siete años aglutina dos redes de televisoras en español dirigidas a los migrantes y sus familias.

-

Las remesas que entran a México “a través del envío de dinero a diferentes poblaciones que logra en muchas ocasiones aliviar los problemas económicos de muchas familias, son de vital importancia. Por otra parte, los inmigrantes que ya tienen negocios aquí, invierten generosamente en sus estados o poblaciones generando mayores fuentes de empleo”, dice De la Garza.

-

Agrega que “las remesas son un negocio al que se debería prestar más atención, ya que las ganancias que siguen teniendo las empresas (de transferencia de dinero) son enormes y de mucha importancia, por lo tanto México debería tener este negocio en sus manos”.

-

También dice que Estados Unidos es una que vía para que los migrantes canalicen sus ahorros en proyectos empresariales, tal como él lo hizo. “El mercado mexicano es muy grande y muy potente, pero no hay que olvidar a los mercados anglosajón y afroamericano, a los que también hay que saber dirigirse.”

-

El fenómeno proyecta un sinfín de facetas que ponen de manifiesto una fuerte tendencia de las comunidades a la organización y a la autogestión. Casos como los de las comunidades oaxaqueñas que en California cuentan con un número 800 y una página web de orientación en mazateco son claros ejemplos de lo anterior, comenta French, del Programa de Comunidades Mexicanas en el Extranjero.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

-

Hasta ahora, son muy pocos los migrantes mexicanos que han podido transformar sus ahorros en proyectos productivos, porque individualmente son pequeñas cantidades y se destinan a cubrir necesidades básicas de sus familiares en el país. Sin embargo, con orientación y apoyo, unidos en grupos pueden formar capitales suficientes para la inversión, que podrían transformar el esfuerzo de su trabajo en un futuro mejor para ellos y en oportunidades de empleo en sus comunidades de origen.

Ahora ve
Momentos de caos se vivieron en la línea 1 del metro por una falla eléctrica
No te pierdas
×