Desafío al FMI

El gobierno corre el riesgo de negociar con los acreedores privados y hacer esperar al Fondo.

El presidente argentino, Néstor Kirchner, ha suspendido el acuerdo de -préstamo provisorio a tres años con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y -planea retomarlo hacia finales de este año o a principios de 2005, una vez que -haya concluido las negociaciones con los acreedores privados para reestructurar -alrededor de $100,000 millones de dólares de deuda en suspensión de pagos. Se -esperaba una oferta de renegociación formal este mes que podría concluir a fin -de año o en enero. Sin embargo, dada la complejidad de las negociaciones y la -diferencia entre los términos ofrecidos por el gobierno y lo que los acreedores -están dispuestos a aceptar, la idea resulta un tanto optimista.

- Cuando Argentina y el FMI aceptaron el acuerdo, en septiembre de 2003, se -fijaron objetivos fiscales, que incluían un superávit fiscal primario de 3% -del PIB, sólo para el primer año. La determinación de los objetivos fiscales -para 2005 estaba en la agenda de la tercera revisión del Fondo (la primera y la -segunda revisión se llevaron a cabo a principios de este año, y en ellas -Argentina solicitó ser eximida de ciertos criterios de ejecución). Con la -suspensión del acuerdo el gobierno evitará la presión del FMI por lograr -objetivos fiscales más ambiciosos que favorecerían a los acreedores en las -negociaciones. Mientras más alto sea el superávit fiscal, mayor es la -disponibilidad de recursos para pagar su deuda y menor es el descuento que los -tenedores de bonos tienen que aceptar.

- Kirchner ha cultivado una imagen de firmeza frente al FMI, ante acreedores y -firmas extranjeras, actitud que le ha generado popularidad. El Fondo es -considerado como el representante de los intereses de los acreedores privados y -sus recomendaciones se ven como un medio para maximizar el pago de la deuda en -suspensión. Por ejemplo, algunos funcionarios argentinos aducen que el FMI -preferiría un peso más fuerte para mejorar la capacidad del Estado de servir -su deuda. Pero por otra parte, las autoridades argentinas han seguido la -política de adquirir dólares en el mercado de divisas como una forma de -mantener el peso bajo y así estimular el crecimiento, conservar la -competitividad en las exportaciones y obtener independencia financiera. El país -está logrando un alto superávit comercial y de cuenta corriente, impulsado por -los altos precios de los insumos y la fuerte demanda externa.

- Mientras el acuerdo esté suspendido, Argentina perderá acceso al dinero -fresco del FMI. Desde que se devaluó el peso (enero de 2002) y el gobierno -declaró la suspensión de pagos (fines de 2001), el FMI ha sido la principal -fuente de financiamiento externo. El gobierno intenta permanecer al corriente -disminuyendo sus reservas internacionales, que se habían incrementado en más -de 50% el año pasado hasta alcanzar $18,000 millones de dólares. Esto será -factible a corto plazo pues los vencimientos de deuda durante los meses que -restan del año, contraída con FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano -de Desarrollo, son $2,700 millones de dólares.

- Sin embargo, si Argentina no garantiza la reanudación de un programa del -Fondo, su capacidad de pago en 2005 podría verse restringida, -generando nuevas amenazas de suspensión de pagos. El país tiene una deuda -de $14,600 millones de dólares con el FMI (470% de su cuota) y enfrenta pagos -por $3,540 millones de dólares en 2005 (intereses por $440 millones de dólares -y amortizaciones por $3,100 millones). Resulta incierto saber qué tan dispuesto -estará el Fondo a continuar con el acuerdo y qué nuevas condiciones impondrá, -aunque dado el grado de riesgo que tiene Argentina, sería problemático para el -FMI si la relación entre ambos se rompiera por completo.

- Para poder negociar
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La apuesta argentina de suspender el acuerdo con el FMI fue motivada por el -deseo de mejorar su posición en las negociaciones con sus acreedores; pero -puede haber reducido las posibilidades de una reestructuración exitosa de la -deuda. En junio el gobierno anunció una nueva oferta a los tenedores de bonos -en suspensión de pagos, manteniendo la reducción de 75% sobre el valor de -capital de la deuda, ofreciendo considerar $22,500 millones de dólares en pagos -de intereses vencidos aunque no pagados. A pesar de que los intereses se deben -pagar hasta en 42 años, la oferta de reducción en su valor representa una -mejora respecto a la propuesta original.

- Aun así, la nueva propuesta sigue estando por debajo de las expectativas de -la mayoría de los acreedores. El Comité Global de Tenedores de Bonos de -Argentina ha presentado una propuesta en la cual la deuda a pagar se reduce en -45%. No obstante, esta propuesta se basa en supuestos heroicos acerca del -potencial de crecimiento de Argentina.

- La propuesta del gobierno puede ser aceptada, con algunos ajustes. Pero la -mayoría de los acreedores extranjeros rechazarán la oferta. De esta manera, el -resultado podría ser una fragmentación de la reestructuración de los bonos, -en la cual la menor parte de los acreedores alcance un acuerdo con el gobierno, -pero la mayoría insista en lograr mejores condiciones. La perspectiva es de un -lento proceso en el cual los solicitantes argentinos de préstamos enfrentarán -la exclusión de los mercados internacionales de capital. También existiría un -riesgo en aumento de acciones legales en el exterior para embargar bienes -pertenecientes al Estado argentino.

- El panorama tendría un impacto adverso en el clima empresarial, reduciendo -las inversiones que necesita la economía para financiar su recuperación. A -pesar de que la economía puede crecer 7% este año, hay signos de una -desaceleración. El precio de la soya, el principal bien de exportación del -país y actualmente la fuente de ingresos fiscales más importante, ha -disminuido 40% en los últimos dos meses. La producción industrial está -alcanzando su máxima capacidad y las grandes compañías dudan si hacer -nuevas inversiones por el escaso financiamiento y la falta de confianza en -las perspectivas a largo plazo.

- Difícil acuerdo
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No se pronostica una mejoría en los niveles de riesgo de Argentina. El -gobierno le ha apostado a la suspensión del acuerdo con el FMI e intentar -alcanzar arreglos, por su propia cuenta, con los tenedores de bonos. Pero -dada la distancia entre el gobierno y los acreedores en cuanto al nivel -apropiado de descuento, es probable que la propuesta de reestructuración tenga -poca aceptación. Un acuerdo con unos pocos acreedores podría ser más -pernicioso que la falta total de acuerdo. La tensa relación entre Argentina y -el Fondo podría deteriorase aún más. Existe el riesgo de que el país vuelva -a la experiencia de los años 80, con una serie interminable de -negociaciones con acreedores y de acuerdos y desacuerdos con el FMI. Bajo tales -circunstancias Argentina se quedaría por un tiempo sin acceso a los mercados -internacionales de capital. Esto restringiría la perspectiva de crecimiento y -también disminuiría la capacidad del gobierno de pagar la parte de la deuda -que aún no ha entrado en suspensión de pagos (que incluye al sistema -financiero interno), que totalizó aproximadamente $80,000 millones de dólares -en el primer trimestre del año.

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