Detrás de las siglas

Mida la utilidad de su empresa. Revise su EBIT, EBITDA, NOPAT...
Alberto Calva Mercado

¿Sabe realmente cuánto gana su compañía? ¿Está seguro de que la información financiera que recibe representa realmente la realidad de su situación de negocio? ¿Qué tan cercano a la verdad, a la exacta creación de riqueza, estará ese dato de utilidad sobre el que ha basado muchas de sus decisiones? ¿Ha oído hablar del EBIT, EBITDA, NOPAT y GOPAT?

-

El objetivo final que se busca en cualquier entidad es la generación de riqueza y, específicamente en una empresa privada, la creación de bienestar económico. La información financiera ha sido desarrollada por la humanidad con el propósito de medir la situación y el desempeño del negocio. Si resulta difícil imaginar la toma de decisiones sin el respectivo examen del entorno, ¿se puede pensar una acción de tales dimensiones sin datos sobre la empresa?

-

Es importante entender a fondo la esencia de las cifras financieras, pues, al igual que cualquier sistema de información, tiene limitaciones en cuanto al esquema que nos puede ofrecer para apoyar nuestra toma de decisiones.

-

Como siempre lo hemos dicho, los estados financieros tienen restricciones muy grandes, en general pueden tener grandes errores con respecto a la realidad de los negocios, pero, definitivamente, son el mejor sistema de medición y de información que la humanidad ha podido desarrollar hasta el momento.

-

Por lo tanto, esto implica que no son un tema agotado. De hecho, se continúa –y se continuará– con la investigación y el desarrollo de nuevas medidas para evaluar, en forma precisa, el desempeño y la situación de la empresa. El estado de resultados busca darnos información de la riqueza económica que genera la empresa. Pero hay muchas formas alternativas de apreciar esta creación de riqueza. Veamos algunas de ellas.

-

El método tradicional
Legendariamente, un estado de resultados tiene una presentación bien definida. Se parte del concepto de ventas netas y, a éste, se le resta el costo de ventas para llegar a la utilidad bruta. El costo de ventas es el precio de producir todo aquello que se vendió, es decir, el dinero que sacrificamos para tener la posibilidad de realizar una venta.

-

El costo de ventas incluye, normalmente, todo lo relacionado con el consumo de materiales, la mano de obra y los gastos propios de la operación productiva. En este último grupo se incluye la depreciación de los bienes relacionados con la producción. Así pues, la utilidad bruta nos muestra el excedente que se tiene de restar a las ventas lo requerido en la producción del bien o servicio a entregar.

-

Luego, a la utilidad bruta se restan los gastos de operación (desembolsos relacionados con el periodo y con operaciones de apoyo a la empresa: dispendios de administración, venta y gastos generales. También se incluye la depreciación de activos relacionados con estas actividades). Así se obtiene la utilidad de operación que, en principio, es el nivel de ganancia generada por las actividades propias de la compañía.

-

A la utilidad de operación se resta el costo integral de financiamiento (intereses, tanto a cargo como a favor; la ganancia y pérdida cambiaria y lo relativo al resultado por posición monetaria). Los intereses son consecuencia del costo de oportunidad del dinero por los recursos que utiliza la empresa o que tiene en exceso. La ganancia y pérdida cambiaria es producto de operaciones con divisas extranjeras y de la fluctuación cambiaria de nuestra moneda. El dato por posición monetaria es resultado de la situación inflacionaria que vive el país. Así, una vez restado el costo integral de financiamiento a la utilidad de operación, se obtiene la utilidad antes de impuestos.

-

Por último, a esta utilidad antes de impuestos se le resta lo correspondiente a las distintas contribuciones corporativas para llegar a la utilidad neta, dato final de un estado de resultados tradicional. En la jerga de los negocios, esta parte es conocida como el “bottom line”. Pero, ¿acaso nos dice todo?

-

EBIT y EBITDA
Actualmente, algunas medidas que se utilizan para evaluar los resultados de la compañía son el EBIT y el EBITDA. Ninguna de ellas, realmente, tiene nada fuera de lo común, pero resulta interesante analizarlas para saber qué se busca conocer con esta información.

-

El EBIT significa earnings before interests and taxes. Su nombre correcto en español, aunque es poco usado, sería utilidad antes de financiamiento e impuesto sobre la renta (UAFIR). Para fines prácticos esto se define, normalmente, como un sinónimo de la utilidad de operación.

-

En muchos análisis financieros, por falta de más información o de detalle, el EBIT se convierte en lo mismo que la utilidad de operación. Sin embargo, si vamos al sentido estricto de lo que pretende mostrar este concepto, a diferencia de la utilidad de operación, el EBIT no debería incluir ningún ingreso o gasto que no esté relacionado directamente con la operación natural de la empresa; es decir, todo lo relacionado con partidas extraordinarias o actividades no operativas debería ser eliminado.

-

El EBIT sirve de base para llegar al EBITDA que significa earnings before interests, taxes, depreciation and amortization. Su nombre correcto en español, también poco usado, sería utilidad antes de financiamiento, impuesto sobre la renta, depreciación y amortizaciones (UAFIRDA).

-

Lo que el EBITDA pretende mostrar es un valor más cercano a un flujo de efectivo, donde se están eliminando partidas virtuales que no implicarán movimiento de dinero, como son la depreciación y las amortizaciones. Una vez más, para fines prácticos, el EBITDA en general se define como el EBIT (o la utilidad de operación) más la depreciación correspondiente. En estricto sentido, el EBITDA sólo debería considerar lo relativo a las operaciones normales y propias del negocio.

-

Con frecuencia hemos observado en análisis financieros que el flujo de efectivo se define así: EBITDA, menos los intereses netos, menos los impuestos. Recomendamos ser prudentes con esta definición debido a que, si bien es una acepción más cercana al flujo que la utilidad neta, dista mucho aún de mostrar el verdadero flujo de efectivo de la empresa.

-

NOPAT y GOPAT
El NOPAT –su nombre viene del inglés net operating profit after taxes– tendría su equivalente en español con el UNODI: utilidad neta operativa después de impuestos. Comúnmente, una vez más por facilidad, esta razón financiera se define como la utilidad de operación menos los impuestos corporativos totales de la empresa. En estricto sentido, debería ser el EBIT, con las eliminaciones mencionadas anteriormente, menos los impuestos que correspondan sólo a dicha razón financiera.

-

Por su parte, el GOPAT (gross operating profit after taxes), tendría su equivalente en español como el UBODI (utilidad bruta operativa después de impuestos). El GOPAT se define antes de depreciación, es decir, al resultado del NOPAT se le suma lo relativo a la depreciación que se tenga en el estado de resultados. De cierta forma sería equivalente al EBITDA menos los impuestos correspondientes.

-

Tanto el EBIT, como el EBITDA, el NOPAT, y el GOPAT nos dan mediciones de la creación de riqueza; de la generación de utilidad en otros niveles. A partir de estas razones se pueden obtener varias cosas. Por un lado, al dividir estas medidas con sus contrapartes de inversión en el activo, se obtienen datos de rentabilidad de la empresa, muy útiles en su evaluación. Por el otro, al restar al NOPAT el costo de los recursos invertidos en la operación de la empresa, se obtiene la utilidad económica o economic profit (EP), concepto también conocido en forma amplia como valor económico agregado.

-

El autor es director general de Acus Consultores

Newsletter
Ahora ve
Así fue el ataque cerca del Parlamento británico
No te pierdas