Dosis de cambio

La centenaria Bayer se prescribe un tratamiento radical para seguir sana.
Gabriela Ruiz / Alemania

Hicieron falta 632 años para concluir la construcción de la catedral de Colonia, que se yergue sobre 157 metros de altura. No muy lejos del sitio está el pueblo Leverkusen, desarrollado alrededor de la enorme planta de Bayer AG, una empresa que nunca ha concluido su construcción.

- Con 140 años de vida, el gigante que factura globalmente $32,300 millones de dólares (2% proviene de México) está revisando su propio andamiaje. Reestructuró la organización en sociedades operativas por segmento de negocio: cuidado de la salud, materiales inteligentes y nutrición. En julio pasado separó su división de químicos del resto del grupo con la creación de la nueva empresa Lanxess. También hará flotar su primera oferta pública inicial en la Bolsa de Francfort, a más tardar a principios de 2005.

- Los cambios no han sido fáciles. En marzo pasado la empresa reportó las primeras pérdidas netas globales desde 1969 ($1,660 millones de dólares) y las más elevadas en su historia, según la agencia EFE. Esto como consecuencia de los costos de la reestructuración, entre otros aspectos. Además, todavía paga los costos del caso Lipobay que se desató en agosto de 2001, su tercer medicamento más vendido, que por las complicaciones que creaba debió retirar del mercado ese año.

- Los nubarrones no parecen asomar en México, el mercado más importante de Latinoamérica y uno de los 10 más fuertes en el mundo. “Hemos hecho estos cambios dentro de la misma estructura legal de Bayer de México. La meta siempre es no afectar a clientes y proveedores con estos procesos internos y lo hemos logrado”, afirma Georg Braunleder, presidente y director general de Bayer de México.

- Braunleder no ve una amenaza para su división farmacéutica por la proliferación de los productos bioequivalentes o genéricos intercambiables, medicamentos sin patente aunque respetan la fórmula. Pero los productos similares, que no garantizan los mismos resultados que los de patente, son una piedra en el zapato. El Congreso estudia una propuesta de modificación de la Ley General de Salud que exigiría las mismas pruebas de bioequivalencia a todos los medicamentos.

- Remedios a males
La presión de las autoridades estadounidenses podría acelerar esa modificación legal para que sus socios comerciales tengan protecciones para sus patentes. Jorge Lanzagorta, director general de la Cámara de la Industria Farmacéutica (Canifarma) también quiere nuevas reglas. “Son para crear un mercado de productos innovadores y de genéricos. Si los similares no cumplen con las mismas pruebas quedarán fuera del mercado”.

- La división de nutrición también tiene un tránsito complicado con las semillas genéticamente modificadas. Es la sociedad operativa que reporta menos ventas por la prohibición de su cultivo, aunque se importan productos elaborados con ellas. Bayer también vive de los agroquímicos como pesticidas y productos fitosanitarios, 21 marcas que le aportan 18% de las ventas a la división.

- Pese a estos nubarrones, que dependen de decisiones legislativas, Bayer de México aumentó 15% sus ventas en 2003, totalizando $648 millones de dólares. Con esa cifra quedó segunda en su ramo dentro de Las 100 multinacionales, después de Pfizer y superando a nueve firmas.

- La empresa reforzará esa posición en 2005 si las autoridades de competencia aprueban la compra de la división de medicamentos sin receta de Roche por $3,000 millones de dólares, y de 50% de participación de un joint venture que comparte con el mismo laboratorio desde 1997.

- México: un buen jarabe
Para Bayer el mercado mexicano es estratégico tanto en ventas como en producción. Tiene tres plantas propias en el DF y en el Estado de México y otra en Monterrey compartida con Imsa para procesar productos para la construcción.

- En Lerma, Estado de México, fabrica medicamentos efervescentes y algunas tabletas. Pero las cifras de fabricación y exportación a Latinoamérica y Estados Unidos no fueron reveladas.

- El enfoque de exportación desde Lerma es reciente. La planta absorbió operaciones de Estados Unidos por los menores costos de operación en México. Se destinaron $40 millones de dólares para ampliar la capacidad a 4,000 toneladas entre productos e insumos, obra que fue terminada el año pasado.

- “México es clave para nosotros”, explica Braunleder. La empresa ha crecido en el país, según el directivo, 420% en moneda local de 1995 a 2003.

- “Nuestro gran y dinámico mercado doméstico es una base sólida”, agrega. El entusiasmo del alemán se ha traducido en el convencimiento de los altos directivos de que México amerita más recursos. Canifarma estima que en 2003 el tamaño del mercado mexicano fue de $9,200 millones de dólares sumando el sector privado y el público. Con ventas totales por casi $648 millones en México, Bayer tiene una tajada apetecible del sector nacional.

- Lanzamientos, con sudor
El plan mexicano de inversiones de 2002 a 2005 incluye $120 millones de dólares, que considera $40 millones para la ampliación de la planta en Lerma, para la renovación de equipos y mantenimiento. La álgida competencia entre farmacéuticas las obliga a la creación permanente de productos y a subirse a las tendencias de moda.

- Por ejemplo, en 2003 lanzó Levitra para la disfunción eréctil y a mediados de este año introdujo a México la Cafiaspirina Forte para dolores fuertes de cabeza y migraña.

- Hoy desarrolla en sus laboratorios el producto para cáncer de riñón Rafkinase, que a principios de año las autoridades estadounidenses aprobaron su tramitación por la vía rápida. También desarrolla un tratamiento para la hemofilia e investiga sustancias para combatir el herpes.

- Pero no ha podido subirse nuevamente al podio de los productos para el colesterol. Bayer ha perdido ese mercado desde mediados de 2001 por un golpe casi mortal. Pese a que advirtió que el medicamento Lipobay no podía combinarse con otras sustancias, la Corte de Minnesota reportó la relación entre su ingesta y 100 muertes. La alemana retiró el producto del mercado en agosto de 2001, pero eso no le restó las demandas. Su acción perdió la mitad de su valor.

-  Bayer tenía 7,900 demandas pendientes a finales de 2003, y ya ha pagado $1,328 millones de dólares en indemnizaciones por efectos secundarios de Lipobay. En 2003, a falta de competencia, el producto estrella de Pfizer fue Lipitor, el rival de Lipobay.

- “Los inversionistas urgían a Bayer a enfocarse más en su nicho”, según Christian Wenk, analista de Standard & Poor’s. “Lo bueno es que son proactivos aunque tienen más de un siglo y los cambios pueden tomar más tiempo que en otras firmas más jóvenes”.

- A pesar del golpe de Lipobay, el analista aclara que “las modificaciones fueron provocadas por dinámicas como la consolidación de las industrias en las que participa”. La reestructura y un mayor enfoque podría sostener mejor las sociedades operativas que le quedan. Algunos resultados positivos parecen fruto de ello: a fines de julio pasado, el precio de la acción se había recuperado 244% desde el primer caso de Baycol.

- No siempre hay un paralelo entre la acción y la salud financiera de la firma. Una de las distorsiones de los mercados de capital “es la entrega obligatoria de reportes trimestrales, que no reflejan los proyectos a largo plazo de las empresas”, advierte Ellen Masterson, ejecutiva de PricewaterhouseCoopers.

- Más que aspirinas
Como muchas multinacionales, Bayer quiere materia prima local más barata para reducir costos. Una esperanza es el complejo para producción de químicos Plan Fénix, que prevé la coinversión de Pemex y el sector privado y, de aprobarse, podría finalizar en 2009. “Esto se traduciría en mejor disponibilidad de insumos químicos a precios competitivos y de toda una cadena de industrias y productos; y empleo e ingresos adicionales para el gobierno”, augura.

- Braunleder puede esperar. En los últimos años Bayer ha creado nuevas materias primas y productos que le permiten mantener el crecimiento: desde barnices de poliuretano, materiales para el sector electrónico y de comunicaciones hasta polímeros conductores de electricidad.

- La división que vende estos materiales inteligentes tiene el segundo lugar en ventas mexicanas, después de los fármacos. Atiende tanto a automotrices, telcos, fabricantes de muebles como a desarrolladores de IT y constructores. Uno de sus productos estrella, el Makrolon, es la materia prima con que se fabrican discos compactos, DVDs, cajas de computadora y faros de automóvil.

- El atractivo complemento de este negocio, especialmente en términos geográficos, así como el mayor margen de ganancias que provendrán de la división salud, es uno de los motivos por los que Moody’s le subió el pulgar.

- Pero si bien la calificadora celebró los cambios instrumentados, recomienda ver la recuperación con cautela. La compra de Roche se realizó con deuda en una época en que la generación subyacente de efectivo todavía es moderada. Bayer ha servido su deuda global que hasta fines de 2003 era de $7,467 millones de dólares.

- Con todas las piedras en el camino, la empresa sigue teniendo similitudes con la catedral de Colonia, la única edificación sobreviviente en el pueblo después de la Segunda Guerra Mundial. Tras las guerras modernas y en medio de adversidades económicas y políticas, la firma todavía sigue en pie y se adapta al nuevo siglo.

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