Educación en el aire

En el IPADE, historia, calidad académica e innovación técnica conviven en forma productiva. El fa
Silvia Ansorena

Con 10 antenas y una tarjeta de red inalámbrica por estudiante, el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE) entró al mundo de la conectividad inalámbrica LAN (red de área local, por sus siglas en inglés). Los alumnos, a través de sus computadoras portátiles, pueden navegar por la Red o conectarse entre ellos en el jardín, un comedor o los pasillos. Los responsables del área tecnológica ahora respiran con tranquilidad: ya no tendrán que instalar cables en un edificio que data de la época colonial mexicana, en buena medida un espacio con valor histórico y cultural. El tendido de enlaces implica perforar paredes, colocar estructuras metálicas para resguardar las líneas de conexión, realizar huecos en los muros para fijar nodos de red, etcétera.

-

La institución está satisfecha con la alternativa elegida. En diciembre de 2000, cuando se realizó la comida de fin de año del IPADE (escuela que imparte maestrías para egresados de materias empresariales y ejecutivos en activo), el descontento de la comunidad era generalizado. Ignacio Aguirre, alumno que próximamente concluirá un posgrado, asegura que los discípulos fueron los que exigieron respuesta. "Yo veía que cada vez más universidades contaban con amplias zonas de conexión a la red interna –explica Aguirre–. El IPADE es una academia de primera calidad en enseñanza; en ese sentido, no lograba entender por qué no poseía una solución con las mismas características."

-

Los estudiantes de tiempo completo solicitaban conectividad permanente, con el objetivo de estar siempre habilitados para buscar información, trabajar en grupo o realizar consultas en línea durante las clases. Muchas sesiones de trabajo, con el fin de aligerar el ambiente de las clases, se llevaban a cabo en el patio o en pequeñas habitaciones que, al carecer de cableado, imposibilitaban conectarse a una red.

-

Una dificultad adicional: actualmente en el IPADE hay más alumnos que máquinas en la sala de cómputo, la cual cuenta con 20 PCs conectadas en red y equipadas con acceso a la web. Adicionalmente, la institución posee otros 25 equipos repartidos en distintas áreas de labores.

-

José Escoto, responsable de Soporte Tecnológico del IPADE, cuenta que los directivos del organismo académico tenían que encontrar una solución que resultara benéfica para todas las partes involucradas (escuela, discípulos y maestros).

-

Añadir capacidad de disco duro en las computadoras existentes, construir otro salón de informática, cablear cada rincón de las instalaciones, todas las opciones se analizaron y se fueron descartando. Instalar infraestructura tradicional parecía la alternativa más fácil. Sin embargo, dicho camino resultaba el más descabellado de todos: la integridad de un edificio antiguo podría sufrir daños irreversibles.

-

La construcción que hospeda al IPADE fue conocida, durante el periodo colonial mexicano, como la Hacienda de San Antonio de Clavería y es muy similar al Palacio que Cristóbal Colón edificó en Santo Domingo, República Dominicana –el primero que el imperio español construyó en América–.

-

En esas circunstancias, colocar cableado implicaba derribar paredes y tuberías muy antiguas –lo cual, además de poner en peligro la estructura primigenia, representaba un daño a piezas históricas–, remover acabados arquitectónicos originales, quitar mosaicos y tapices especiales. Remplazar piezas, con el objetivo de respetar el aspecto de las instalaciones, sería un proceso sumamente costoso y no exento de riesgos.

-

Responsabilidad compartida
-
En los planes del IPADE, la tecnología LAN surgió como una posibilidad. El instituto realizó algunas pruebas y posteriormente decidió habilitar la solución: hasta la fecha, 10 antenas y 90 tarjetas de red inalámbrica, las cuales se instalan en las computadoras portátiles (laptops) de cada estudiante. Próximamente, el instituto atenderá a los 160 alumnos de la maestría en administración de negocios y, probablemente, a algunos profesores.

-

Cualquier persona que posea una PC móvil puede solicitar una tarjeta al IPADE. El usuario firma un contrato de comodato, vigente durante el tiempo de la maestría, y la escuela le entrega el dispositivo de conexión. Según Ignacio Aguirre, "es una relación ganar-ganar. El beneficio es general. El instituto no invierte en computadoras –ya que el equipo es propiedad del alumno y éste se encarga de cuidarlo– y está construyendo un sistema que es mejor que una solución cableada."

-

La red inalámbrica del IPADE utiliza tecnología de radio frecuencia, la cual ofrece un ancho de banda de transmisión (cantidad de información que es posible transportar en un segundo) capaz de alcanzar 11mb. En medio año, la capacidad podría aumentar hasta 33mb. En una arquitectura inalámbrica de edificio a edificio, como la que usa el IPADE, el área de alcance de las antenas puede abarcar 15 kilómetros, con un ancho de banda de 1 MB.

-

Escoto reconoce que, en un principio, tal posibilidad no le pareció la más idónea: "Hace seis años la institución vivió experiencias muy desagradables en ese sentido. Se presentaron muchos problemas. Sin embargo, hoy sólo estamos recibiendo beneficios."

-

El precio también fue importante a la hora de elegir la red inalámbrica. Aunque el encargado de Soporte Tecnológico del IPADE afirma que el costo no fue decisivo, tender cableado estructurado y adquirir equipo adicional de conexión –conmutadores y concentradores, por ejemplo– resultaba más caro que recurrir a la red inalámbrica.

-

Sin exageraciones
Juan Escoto asegura que este sistema no eliminará al cable tradicional. El entrevistado apuesta por un futuro híbrido –combinación de cableado con tecnología wireless– incluso en la propia institución, ya que según dice la red inalámbrica no es una solución integral. En el IPADE, la maestría (de tiempo parcial) para ejecutivos con experiencia no está utilizando la plataforma. "Al curso asisten profesionistas que vienen con una laptop propiedad de su empresa –explica Escoto–. Sería muy complicado quitar la tarjeta de red que ocupan diariamente en la compañía, colocar el dispositivo wireless del IPADE y configurarlo para que sólo funcione durante unas cuantas horas." Este grupo de alumnos utiliza los sistemas de los centros de cómputo.

-

Cuando los especialistas del área técnica decidieron diseñar una red sin cables, la segunda tarea consistió en elegir un proveedor. Gustavo Gallegos, gerente de Sistemas del IPADE, cuenta que después de examinar varios candidatos escogieron a la filial mexicana de Enterasys Networks, una de las cuatro compañías en las que se dividió Cabletron en febrero de 2000 y que está desarrollando, entre otras cosas, tecnología inalámbrica para el sector empresarial.

-

"El IPADE quería utilizar un estándar internacional y homologado. Enterasys era uno de los fabricantes que podía proporcionarlo. Se solicitó un kit de evaluación y, en tres días, quedó instalado. La calidad de los productos –que les era conocida, porque ya trabajaban con algunos de ellos– y el servicio del proveedor fueron los argumentos principales al momento de decidir", apunta Gallegos.

-

Los alumnos y el personal del departamento de sistemas reconocen que la red inalámbrica se instrumentó con gran rapidez: en diciembre de 2000 la comunidad académica discutía el avance y el futuro tecnológico del IPADE; en enero de 2001 los estudiantes ya trabajaban con sus computadoras al aire libre.

-

Presupuesto sin cables
-
Los estudiantes, principales beneficiarios del esfuerzo, aseguran que gracias a la conectividad inalámbrica las actividades académicas mostraron un avance significativo. "En menos de un mes los alumnos ya teníamos conexión a la red, acceso a cuentas de correo electrónico y capacidad para consultar información en la web durante el tiempo de clases. Por ejemplo: si se aborda el caso particular de una organización, el alumno se enlaza a la Red y consigue el valor más actual de la acción. Esto tiene mucha utilidad", explica Ignacio Aguirre.

-

Para el año 2001, el departamento de sistemas del IPADE contaba con un presupuesto que incluía gastos en cableado, equipo activo, construcción de dos áreas de cómputo, mobiliario, etcétera. El capital ya estaba autorizado y empezaría a invertirse en abril o mayo. La red inalámbrica sólo exigió una cuarta parte de la suma asignada, lo que permitirá que el IPADE destine recursos económicos a funciones no consideradas al principio; por ejemplo, la actualización de los sistemas ya existentes en la institución. Incluyendo puesta a punto, antenas y tarjetas, la plataforma de conectividad wireless implicó un desembolso total de $40,000 dólares.

-

Wireless a la mexicana
-
Yamil Jiménez, gerente de cuenta de Enterasys Networks México, asegura que el nicho de las redes inalámbricas es un territorio con gran potencial. El caso del IPADE –en el que la firma Servicios Profesionales para Ambientes Corporativos (Spacnet) actuó como brazo integrador– muestra, según el ejecutivo, que se trata de una alternativa interesante.

-

Esta novedosa forma de conectividad se especializa en el sector de la pequeña empresa, ya que no requiere de muchos nodos y no involucra una inversión en cableado, explica Jiménez. Sin embargo, añade el entrevistado: "hay que insistir en que no es una tecnología disyuntiva, no reemplazará a los sistemas cableados. Una red inalámbrica es un complemento muy atractivo y con un potencial enorme."

-

El método wireless está ganando puntos en calidad y cantidad de información transmitida. Antes, la mejor antena podía brindar hasta 2MB de capacidad. Esa cifra representaba el límite máximo y, aun así, se presentaban múltiples dificultades relacionadas con interferencias. Actualmente la tecnología inalámbrica es más robusta y confiable. Asimismo, los sistemas aumentaron su ancho de banda; no obstante, si las plataformas wireless aspiran a ocupar un espacio en los ámbitos del gran corporativo, éste tendrá que crecer en mayor proporción para atender las necesidades de empresas más grandes y con necesidades de transmisión más potente.

-

Por otro lado, la protección es un factor que ya cuenta con un nivel de desarrollo importante. El IPADE es una muestra de ello: "Entrar a la red no es una tarea sencilla. Nadie puede llegar con una laptop –equipada con una tarjeta wireless–, conectarse a la red y simplemente empezar a descargar información", dice Gustavo Gallegos.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

-

José Escoto resume el éxito de la red inalámbrica: lo más trascendente es que los alumnos trabajan mejor. "No hay que conformarse con los logros tecnológicos, lo importante es el usuario final, la persona", concluye el entrevistado.

Ahora ve
Millones de cangrejos hacen suyo Google Street View
No te pierdas
×