El factor&#34Tango&#34

El aparente agotamiento del modelo neoliberal en América Latina debiera derivar en una nueva estrat

En los días posteriores a la devaluación del peso mexicano se observaron ajustes en las economías de los países latinoamericanos, que se atribuyeron al impacto perverso que sobre economías teóricamente sanas tuvo la caída del modelo mexicano, en lo que se calificó como el "efecto tequila". Lo cierto es que esa explicación pretende ocultar que los problemas de esas economías, como los de la mexicana, tienen su razón de ser en el modelo.

- Desafortunadamente, entre más tiempo tarden los países de la región en reconocer esas fallas, más tardarán y serán mis fuertes los ajustes que se deberán realizar para corregir los "errores". Paradoja: Argentina y su particular situación económica se han convertido en un factor, el factor "tango", que da la apariencia de estabilidad, pero lleva al "modelo" a un punto dramático e inhibe la búsqueda de soluciones acordes con la, gravedad de la crisis económica y social de la región.

- Lo más grave es que mientras los países de la zona se afanan absurdamente en aplicar políticas monetaristas que impiden su desarrollo, en los mercados internacionales se hace cada vez más evidente la necesidad de frenar a los especuladores y adecuar los sistemas monetarios a las condiciones de las diferentes regiones. En ese sentido, vale señalar que es falso que el "efecto tequila" está repercutiendo en el dólar. Lo que afecta a la moneda de Estados Unidos es el enorme volumen de divisas verdes que se mueve en los mercados, junto con la pérdida de competitividad de su economía.

- México, laboratorio imperfecto
Aprovechando el amplio margen que le proporcionó el presidencialismo, la administración salinista fue ejemplar en la aplicación del modelo orientado a privilegiar la acción del libre mercado, la estabilización de los indicadores macroeconómicos mediante la privatización, una estricta política monetaria y la apertura comercial. No obstante, para los neoliberales México no se puede considerar como un laboratorio adecuado.

- Para los analistas que coinciden con el neoliberalismo, el modelo no fracasó, lo que falló fueron los operadores y las circunstancias internas, entre las que implícitamente se encuentran el tamaño de su población y las demandas de mayor democracia. Por tanto, su diagnóstico se limita a insistir en la necesidad de aplicar una medicina más fuerte: mayor control monetario para alcanzar la "estabilización" lo más rápido posible, mis privatizaciones y más sacrificios a la población.

- En esas circunstancias, la urgencia de buscar fórmulas que propicien el crecimiento económico de los países latinoamericanos es frenada por la inercia intelectual que continúa girando en torno a la en sólo tres meses ya lejana estabilidad monetaria

- Cualquier pretensión por adecuar ese esquema es calificada de inmediato como estatizante, populista o voluntarista. Por supuesto, para quienes apremian a que se recupere la confianza de los especuladores, la crisis mexicana debió evitarse sólo con voluntad y buenas relaciones.

- Por fortuna, el momento actual permite apreciar los resultados del modelo en otras circunstancias, sin las impurezas políticas que supuestamente afectaron su aplicación en México. En ese sentido, la experiencia Argentina resulta de gran interés para evaluar las verdaderas causas de la crisis. Todo indica que esas causas están inmersas en el propio modelo: continuar aplicándolo puede tener graves repercusiones.

- No llores por mí Argentina
Después de la devaluación del peso, los funcionarios argentinos se apresuraron a destacar que su economía se encontraba fuerte y que ellos ni tenían que enfrentar problemas como el de Chiapas, ni cometerían los errores de los funcionarios mexicanos. Para respaldar su apreciación, se aprestaron a promover un paquete financiero de apoyo a México.

- Lo cierto es que la economía argentina está sufriendo fuertes presiones. Contra la lógica que pregona el libre mercado, los capitales que abandonaron México no adoptaron como destino al país sudamericano y, lo peor, algunos de los invertidos allí encontraron que sus rendimientos no estaban asegurados, por lo que se retiraron. lgual que como ocurrió en México, han descubierto que la "Fortaleza" de las empresas tiene mucho de artificial, pues no desarrollan tecnología, no llevan a cabo procesos productivos complejos y operan en mercados contraídos.

- Así, después de que el gobierno de Carlos Saúl Menem logró bajar la inflación de tasas anuales cercanas a 5,000% en 1989, mediante la captación de recursos con la venta de las "joyas de la corona" -las principales empresas estatales, la fijación del tipo de cambio y la apertura comercial, hoy sé encuentra ante la disyuntiva de devaluar contra el dólar y reconocer que su estrategia estabilizadora falló. O también puede intentar, como lo está haciendo, recargar el costo de la estabilización en una sociedad en la que el desempleo crece aceleradamente, la inflación aprieta el paso, el déficit en cuenta corriente aumenta y las reservas internacionales disminuyen.

- De insistir en el modelo, la perspectiva para Argentina, así como para México, será una mayor destrucción de su planta productiva, un grave deterioro de las condiciones de vida de sus habitantes y la imposibilidad de satisfacer los compromisos con el exterior.

- Necesidad de un nuevo esquema regional
Siguiendo el diagnóstico del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, en el sentido de que habría que apoyar a México para evitar una crisis en cadena, Estados Unidos encabezó un paquete de salvamento. Sin embargo, las condiciones pactadas giran en torno a la profundización de las medidas de ajuste.

- De antemano, esa estrategia tiene pocas posibilidades y los mercados internacionales, con la presión sobre el dólar, han demostrado su opinión. En otras palabras, la devaluación del dólar frente al marco y él y en es un reconocimiento a la pérdida de competitividad de la región frente a Europa y Asía. Tal vez Estados Unidos no comprenda la necesidad de establecer una relación constructiva de largo plazo con los países de la región, basada en la promoción de la eficiencia productiva y el fortalecimiento de los mercados regionales.

- Sin embargo, la eliminación del efecto tango", o la comprobación de que la estabilidad a toda costa no es posible sin mayor productividad, así como la posibilidad de una recaída de la economía mexicana, a pesar de que las autoridades gubernamentales apliquen un drástico programa de ajuste, podrían abrir el camino a una nueva estrategia. Esa estrategia no deberá fomentar la especulación financiera y si deberá considerar, entre otras variables, el tamaño de la población, así como su potencial productivo y de consumo. Aunque no faltará quien califique de populista a esta política.

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