El guía de la e-conomy

Craig Barret es el nuevo CEO de Intel. Sucedió a uno de los fundadores Andy Grove, y su misión es
Juan Antonio Oseguera

La anécdota: En noviembre pasado, cuando Intel nombró un nuevo director para sus operaciones en Costa Rica, el presidente Miguel Ángel Rodríguez dijo, en broma, que la tarea del nuevo ejecutivo era más importante que la suya.

- Tal vez tuviera razón. Desde que Intel abrió una planta en las afueras de la capital, San José, en marzo de 1998, la economía costarricense se transformó. Al menos así lo sugieren las estadísticas. Los funcionarios calculan que el producto interno bruto (PBI) creció casi 8% en 1999, y que el aumento en las exportaciones de chips (que alcanzó $2,000 millones de dólares) proporcionó al país un superávit comercial por primera vez desde 1986. Para tener una idea del peso de la nueva planta en la economía del país basta el siguiente dato: mientras el año pasado el valor de la producción de la fábrica de Intel llegó casi a triplicarse, el resto de la economía creció a un ritmo más modesto, alrededor de 3%.

- “Todos deberían poder conectarse (a internet), no sólo los más ricos y no sólo el gobierno”, asegura Craig Barret, CEO de Intel en entrevista exclusiva con Expansión. Barret señala que la posibilidad de que todos accedan a los beneficios de la tecnología es responsabilidad del gobierno tanto como del sector privado. “Cuando hay grandes avances, como por ejemplo los antibióticos o las vacunas, al principio sólo están disponibles para unos pocos. Algo similar pasa con las computadoras. Pero tenemos que pensar de qué manera podemos brindar acceso (a internet) a un gran número de personas. Es importante que el gobierno incentive a los ciudadanos a conectarse en forma digital, igual que las empresas apoyen a sus empleados para que tengan sus propias PC en casa”, dice.

- En la era de lo que él llama “la economía del tiempo real”, la lentitud para cambiar puede ser dramática para las empresas: “La tecnología ha transformado el contexto de todo lo que hacemos. Y el tiempo real marca el lapso más breve posible entre la idea y la acción, entre la iniciación y el resultado. El ambiente competitivo ya no tolera una respuesta lenta o la demora en la toma de decisiones”.

- ¿Por qué es tan difícil hacer el cambio en las grandes empresas?
Es muy simple: son grandes. Y tienen mucha más gente a la que comunicar el cambio. Además, suelen estar muy organizadas, porque necesitan organigramas, esquemas y jerarquías para funcionar con cierta consistencia. En las pequeñas empresas, con 20 o 200 personas, no se necesitan tanto esos estándares y la comunicación interna es más rápida. En una firma pequeña se puede arrastrar a todo el mundo a una habitación y decirles, bueno, desde hoy las cosas van a ser de este otro modo. No se puede hacer eso en las compañías de 1,000, 10,000 o 100,000 empleados.

- ¿Cómo es una empresa de tiempo real?
Wal-Mart es un ejemplo. Ellos hacen un uso importante de la información que surge de las transacciones con sus clientes, y la trasladan a sus proveedores. Otro ejemplo es Dell Computer, que le vende a uno la computadora que uno quiere, con la configuración que a uno más le guste. Las empresas que envían pizzas a domicilio también son empresas en tiempo real. Cada vez que se encarga una pizza por teléfono, desde el otro lado le preguntan a uno cómo le va y si quiere la misma pizza que compró la última vez; conocen exactamente mi dirección y mis gustos.

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- ¿Están listas las empresas para la economía del tiempo real?
Todavía queda mucho por delante. En Estados Unidos, por ejemplo, en los últimos cinco años las empresas se dedicaron a ajustarse y a achicar sus excesos de personal, y ésa es la razón por la que les está yendo bien. Pero hay muchas que aún tienen que hacer lo mismo. Japón tendrá que pasar por su propio ajuste.

- ¿La eliminación de los excesos es la única fuente del éxito?
No, porque las empresas que hicieron su ajuste en Estados Unidos se han focalizado además en la aplicación de tecnologías de información a toda su organización. Sin eso no se puede cambiar. Si se puede despachar la información rápidamente, también se puede educar a los empleados para el cambio más rápidamente.

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