El imán del Sur

Slim fortalece su negocio de voz y datos e intenta exportar a Sudamérica el resto de sus negocios:
Gustavo Grimaldi / Buenos Aires

El hermetismo al sur de Latinoamérica es enorme. Pero eso no ha funcionado para ocultar lo que ya se percibe cada vez con mayor fuerza. Tras comprar empresas de telefonía, Carlos Slim ya está concretando su segundo ataque sobre activos de Sudamérica.

- No sólo está consolidando su posición en celulares, donde ya cuenta con 74 millones de usuarios en toda Latinoamérica. El carro de compras de Slim ya ha incluido a otras empresas de telecomunicaciones con las que podría ofrecer imagen, video y voz (triple play) en nuevos mercados y ha puesto el ojo en sectores diferentes como el de energía, el financiero, el minorista, el de infraestructura y el de seguros. En su avanzada sudamericana sólo le falta incluir a Venezuela para completar el mapa, y parece que no pasará mucho tiempo para que eso ocurra. Daniel Hajj, director general de América Móvil, dijo en agosto que analizarían oportunidades de compras en Venezuela, Panamá y Bolivia, además de Chile.

- Slim lleva más de dos años de compras continuas (licencias y empresas), pero las especulaciones de nuevas adquisiciones volvieron a resurgir en junio, cuando se conocieron sus resultados financieros. Con ganancias  que crecieron más del doble, ahora el cuarto millonario del mundo aumentó $600 millones de dólares adicionales a su presupuesto de inversiones 2005 en Latinoamérica ($3,000 millones en total).

- Ahora sí, ingeniero
Carlos Slim Helú quiere sacar a relucir sus habilidades y lanzarse a construir el mayor grupo diversificado de Latinoamérica. Ya anticipó que tiene $2,000 millones para invertir en toda Sudamérica y los primeros sondeos apuntan que apostará a lo grande. Y será a través de Impulsora del Desarrollo de Latinoamérica (ideal), el fondo de inversión especializado en infraestructura que saldría a la bolsa mexicana en agosto próximo. Lo mejor: la nueva empresa podría aprovechar el mayor flujo de recursos públicos que se genera en épocas electorales, un proceso que comenzará en 2005 no sólo en México, también en Brasil, Colombia y Chile.

- En mayo de 2004, cuando Slim visitó Argentina, el ministro de Planificación de ese país, Julio de Vido, le propuso invertir en la represa más emblemática (Yaciretá). El empresario, que ya lleva desembolsados $400 millones desde 2000 en las telecomunicaciones argentinas, se entusiasmó con la idea. Ese mismo año envió a un técnico para que evaluara el proyecto.

- El sentido de oportunidad es lo que caracteriza a Slim. Argentina está atravesando una crisis energética, razón por la que el presidente Néstor Kirchner pretende elevar la cuota de Yaciretá de 76 a 83%. Eso permitiría generar 60% de energía adicional y aquí la billetera del magnate será imprescindible.

- Los “cuellos de botella” en el sector de energía y de infraestructura, como caminos y plantas de tratamiento de aguas, se extienden en todo el continente. Por eso, su última creación, ideal, será una de las nuevas estrellas.

- En ese mapa, Argentina aparece como uno de los mejores bocados: un país de grandes extensiones territoriales con escasas conexiones acondicionadas, fundamentalmente al sur, donde las distancias son mayores y las deficientes rutas dificultan aún más el comercio interprovincial. Hoy se construyen o reparan 22,000 kilómetros de rutas.

- El nuevo fondo de inversión le sirve para favorecer excelentes relaciones con los gobiernos de turno de cada uno de los países, que en el futuro le podrían allanar el camino en potenciales licitaciones estatales. ideal, que cuenta con $770 millones de dólares de capital social, ya incursionó en la floreciente industria de la construcción mexicana y en Centroamérica, no sólo con la construcción de autopistas sino también en plantas de tratamiento de residuos.

- En los primeros meses del año su hijo Carlos Slim Domit, de 38 años, presidente del consejo de administración de Carso, aseguró que “debido a la demanda de infraestructura en los países latinoamericanos, ideal podría ser un área muy grande y estratégica para el grupo”.

- Por lo pronto, el brazo inversor ya ganó una licitación de $374 millones para la construcción y operación por 30 años de una carretera con peaje en la costa oeste de México. El negocio constructor en México se llama Carso Infraestructura y Construcción (Cicsa) desde el año pasado, fruto de una reestructuración del Grupo Carso. La firma ya está levantando cinco plataformas petroleras para Pemex por $470 millones, tiene proyectos en reserva de carreteras y plantas de tratamiento de agua y podría participar en otros como la planta hidroeléctrica La Parota, en las refinerías de Pemex y de gas natural.

- Ring-ring al sur
La compra de los activos de AT&T en Latinoamérica en 2004 le dio presencia inmediata a Slim en la telefonía fija de cinco mercados sudamericanos (Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú). Luego de eso, compró las compañías argentinas Techtel y Metrored, la participación de la estadounidense mci en la brasileña Embratel y en la chilena Chilesat.

- Pero mientras las líneas fijas e internet le ayudan a consolidar mercados, la telefonía celular continúa siendo el arma de expansión. Según los analistas, Carlos Slim se valdrá de América Móvil para seguir conquistando la región. En los últimos tres años invirtió más de $2,200 millones para la compra de activos. Así logró meterse en Sudamérica, donde Telefónica tiene un casi histórico y cómodo liderazgo.

- Por ahora, su foco es la telefonía fija en Chile, pero la celular le ayudará a crecer. A este país ingresó en 2004 luego de comprar Chilesat por $114 millones de dólares. Con 15% del mercado, el operador de internet y líneas fijas es el tercero en larga distancia, además de poseer una red nacional de transmisión de datos con 4,200 kilómetros de fibra óptica.

- A mediano plazo, pretende consolidarse en el mercado residencial, para lo cual entrará al negocio con el que empezó a globalizar su grupo. Los celulares le ayudarán a crecer debido a que en Chile no hay regulación de tarifas, a diferencia de la telefonía fija. “Slim va por los celulares en los únicos países en donde no está: Chile, Venezuela y Panamá”, confirma Carlos Blanco, analista de la consultora especializada en telecomunicaciones Convergencia Latina.

- De hecho, en mayo pasado el holding registró la marca América Móvil en Chile. Y al cierre de esta edición, en agosto, Slim daba otro golpe al comprar por $472 millones de dólares la tercer operadora de celulares (Smartcom) a la compañía de energía Endesa. La nueva presa competirá con 16% del mercado con su archirrival Movistar, de Telefónica, que tiene 35% y Entel Pcs que detenta 49%.

- De aquí, se dice que su próximo destino para realizar sus compras será Venezuela. Éste es el último país sudamericano que le queda, y en donde se especula que terminará comprando Digitel TIM, el tercer operador de celulares del país, propiedad de Telecom Italia, después de Telefónica y de Verizon.

-  Su expansión celular ya se está concretando en otros puntos de Latinoamérica. Arribó a Paraguay en julio, cuando compró la cuarta operadora móvil Porthable al grupo asiático Hutchison Whampoa. Antes de eso acababa de adquirir una frecuencia de celulares en Perú que comenzaría a explotar a fin de año.

- En Brasil, su subsidiaria celular Claro ya atiende 11.1 millones de clientes, después de Vivo de Telefónica. En el primer trimestre del año, la segunda mayor operadora ganó una licencia para telefonía celular en el tercer estado brasileño más grande, Minas Gerais. Además de Claro, el conglomerado de Slim opera desde marzo pasado el negocio de telefonía fija tras comprar la operadora de larga distancia Embratel.

- Triple play austral
En Argentina es donde mayor diversidad de operaciones ha desarrollado Carlos Slim. Controla la telefónica móvil CTI y, por ahora, en sociedad con Techint es dueño de 85% de la empresa de transmisión de datos, internet y voz Techtel, y tiene la misma participación en la operadora de anillos metropolitanos de fibra óptica Metrored (15% restante está en manos del fondo de inversión Coinvest).

- Después de estas compras realizadas el año pasado, fibra óptica es lo que le sobra: tiene los activos que pertenecían a AT&T Latinoamérica (lo que le da presencia en los tres estados principales), una red de Techtel mayor a 4,000 kilómetros para servicio metropolitano y de larga distancia y otra de Metrored de 300 kilómetros en Buenos Aires. En la compra de esta última empresa incluyó además un centro de datos (o data center) y servicio de banda ancha, lo cual le servirá para apuntar al segmento pyme.

- Al cierre de esta edición se decía que pretende entrar al mercado de la televisión por cable. Sus hombres de confianza en Buenos Aires hacen una mueca ante esa consulta, en el mercado es un secreto a voces que Carlos Slim ha estado averiguando las condiciones de la mayor operadora del sector, que hoy atiende a 1.2 millones de clientes. Se trata de Cablevisión, controlada por la estadounidense Liberty Media, y en la que también participan la firma Vistone y el fondo Fintech con 25% de las acciones cada una.

- Las especulaciones sobre la compra de la empresa, que también vende internet por banda ancha, se acrecentaron luego de conocerse la estrecha relación que existe entre David Martínez, dueño de Fintech, y Carlos Slim. Al mexicano también se le adjudican vínculos con el poderoso grupo multimedia Clarín, dueño del diario líder en circulación del país, de un canal masivo, radios, revistas y canales de cable.

- Además, Cablevisión reúne las condiciones que tientan al magnate: $800 millones de deuda que puede ser reestructurada con un formato similar al que ya realizó en CTI.

- La compañía celular tenía un pasivo de $1,040 millones, del que América Móvil e Inbursa adquirieron 80% en el mercado secundario. Pagaron un total de $220 millones. Ahora, con el caso de Cablevisión, se dice que Slim podría recomprar toda la deuda por la mitad de su valor, unos $400 millones.

- En Brasil ya intentó una jugada similar. Controla la telefónica móvil BCP (que compró en 2003) y la operación de fibra óptica de AT&T Latinoamérica. Por $370 millones de dólares compró 34% de la empresa de internet y televisión por cable Net que tenía una deuda de $450 millones.

- Por su parte, en Chile, la empresa Telmex (con ventas por $90 millones de dólares anuales), ya vende internet y larga distancia nacional e internacional y tiene 25% del mercado. Allí en telefonía local compiten con Telefónica CTC, que tiene 70% del mercado, y los operadores Metrópoli y VTR, propiedad de Liberty Media, con 12%. “Estaremos atentos a las oportunidades de adquisiciones” en ese país, afirmó Eduardo Díaz Corona, gerente general de Telmex en Chile.

- Se compra imagen
Por estos días, uno de los grandes retos de directivos de Telmex Argentina es posicionar su marca al mismo nivel de Telefónica y Telecom. “Somos conscientes que no somos conocidos”, admite Gustavo Muñoz, que desde hace pocos meses es director general. Eso no ocurre en Chile ni en Brasil, donde la empresa ya tiene reconocimiento público.

- El posicionamiento se basará en tres pilares: mucha publicidad masiva, ventas dirigidas al mercado corporativo y un nivel relevante de inversión en infraestructura. Desde México llegó la orden de redoblar la apuesta para incrementar los $61 millones de dólares anuales que factura la filial argentina, apenas 0.50% de la facturación global de Telmex. Para los directivos de Telmex, en dos años las ventas deberían superar los $250 millones y la participación de mercado debería duplicar la cifra actual (20%).

- La subsidiaria argentina lleva invertidos $200 millones en Argentina, pero ahora, para alcanzar esa meta, Muñoz ya anunció inversiones por $67 millones para desarrollar nueva tecnología sobre IP y construir una red de fibra óptica en asociación con su empresa celular CTI entre dos ciudades del principal estado, Buenos Aires. “Comenzaremos a vender un paquete a nuestros clientes, que incluirán tanto las líneas fijas como las móviles”, explica Muñoz. La sinergia que logren Telmex Argentina y CTI será fundamental para reducir la brecha con sus competidores. Ambas filiales vendieron un total de $550 millones el año pasado (90% aportado por la telefónica móvil), la mitad de la facturación individual de las líderes Telefónica y Telecom.

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