El mexicano detrás de Google

Hace 30 años salió de México y hoy es uno de los catedráticos más importantes de EU y quien ayu
Luis González y González

Su nombre revela su origen, pero su conocimiento devela historias de grandes compañías relacionadas al mundo de internet y de las tecnologías de información, como el buscador Google y Cisco Systems, una de las principales compañías involucradas en la investigación de redes y telecomunicaciones. Se trata de Héctor García Molina.

- En 1974, una vez graduado en Ingeniería en Electrónica por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, decidió que lo suyo era seguir estudiando, así que se fue a Estados Unidos para cursar la maestría en Ingeniería Eléctrica en Stanford. “Inicialmente me vine a estudiar una maestría, pero ya estando aquí descubrí que había muchas cosas interesantes en donde también podía desarrollarme”.

- Y el tiempo le dio la razón. Entre los tópicos que le interesaron estaba los relacionados con la computación, así que al terminar la maestría decidió aplicar al doctorado en Ciencias Computacionales y continuar en Stanford por cuatro años más.

- Al principio contaba con un apoyo familiar, pero cuando éste terminó García Molina comenzó a trabajar como asistente en el departamento y a colaborar en proyectos de investigación. Ésta fue la pauta que hoy lo mantiene en la casa de estudios, ya que su involucramiento fue tal que, como ayudante, conoció de cerca proyectos de gran importancia para la academia, pero también para algunas de las compañías que recurren a Stanford en busca de análisis.

- Ya concluido el doctorado se convirtió en profesor de la facultad de Ciencias Computacionales en la Universidad de Princeton, en donde permaneció hasta 1991. Pero regresó a casa tres años más tarde, cuando lo nombraron director del Laboratorio de Sistemas Computacionales en Stanford, y desde diciembre del año pasado ocupa el cargo de presidente del Departamento de Ciencias Computacionales en esa casa de estudio.

- Proyectos de laboratorio
A lo largo de tres décadas, García ha visto pasar de todo tipo de estudiantes y también ha estado relacionado con personalidades del mundo de la computación que, como él mismo menciona, están cambiando al mundo. Muchos inician como jóvenes con ilusiones y proyectos… que luego transforman en grandes negocios, como es el caso de Google.

- El catedrático relata que desde siempre sus intereses estuvieron en los sistemas, la manera de clasificarlos y explorarlos.

- De hecho, uno de los proyectos a los que se unió desde hace muchos años giraba en torno a las llamadas Bibliotecas Digitales y a los crawlings, unos programas que trabajan en internet y que se encargan de visitar todas las direcciones electrónicas posibles para recolectar datos relacionados con dichas páginas web para luego indexarlas en una gran base de datos.

- Un día, uno de sus alumnos de doctorado le comentó su interés por crear uno de estos programas. Así que Molina decidió apoyarlo y la Universidad de Stanford le brindó el equipo necesario para la creación de un prototipo.

- El alumno en cuestión era Larry Page y el proyecto que estaban realizando se convirtió en el motor de búsqueda Google. La iniciativa de Page y Sergey Brin justamente coincidió con los intereses que Molina tenía desde tiempo atrás, de ahí su pasión por sacar adelante el programa.

- “Google salió de aquí, así que cuando Larry quiso crear su compañía decidimos separar el proyecto de la universidad, pues Stanford era dueña de la patente. Entonces hicimos los arreglos necesarios para que Larry y su equipo tuvieran una licencia de uso a cambio de que ellos brindaran acciones en la empresa”.

- Actualmente, las investigaciones en Stanford continúan, pero de manera independiente al trabajo que realiza Google. “Hoy en día seguimos con buenas relaciones con Larry Page y Sergey Brin, incluso han contratado a muchos de mis otros alumnos y nos están aportando fondos para las investigaciones que estamos desarrollando en nuestro grupo”, afirma.

- Otra de sus anécdotas es lo que ocurrió con Leonard Bosack y Sandra Lerner (fundadores de Cisco Systems). Los tres trabajaron juntos en Stanford, pero cuando Leonard y Sandra decidieron crear la compañía de redes, le brindaron a García un ‘Endowed Chair’ es decir, una posición académica que se le otorga a un investigador y que incluye una aportación económica. La universidad no tuvo problema en otorgarle a García Molina este atributo, así que los intereses de los fondos pagan su salario.

- El mexicano también se ha dedicado a escribir. Su libro, Database Systems: the Complete Book, es uno de los más solicitados en varias universidades de Estados Unidos y Europa, entre ellas la UCLA y la Universidad de Florida, e incluso se han hecho traducciones al ruso, polaco y chino. “Mi coautor, Jeffrey Ullman, tiene mucha experiencia en escribir libros de texto, así que él me ayudó a que estuviera bien organizado y tuviera el material correcto”, explica García Molina.

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- Además de su trabajo académico, García es consejero técnico de empresas como DoCoMo Labs usa, Kintera, Yahoo! Search & Marketplace y es miembro de la mesa de directiva de Oracle.

- Después de casi 30 años de haber dejado México, Héctor se siente satisfecho de los proyectos que ha realizado, de haber entrenado a muchas personas que laboran en compañías que están cambiando al mundo. Lo mejor es que él ha sido partícipe de la génesis de muchos de ellos, posiblemente por eso confía en que “hay muchos proyectos que están por venir”.

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