Estabilidad con el cinturón apretado

Las ventas de las mayores corporaciones avanzaron... Pero un análisis cuidadoso revela más retroce
Alejandro Castillo y Louise Guénette

La mayor parte de las 500 empresas más importantes de México libraron bastante bien 2001, tomando en cuenta que la recesión caracterizó el primer año de gobierno panista. El Banco de México contuvo la inflación en 4.4%. El tipo de cambio bajó de $9.6 pesos por un dólar a $9.16 a finales de año: una fortaleza que les pesó a los exportadores confrontados a una mayor competencia en mercados foráneos. Las ventas al extranjero cayeron casi 5%.

- El balance, sin embargo, es que México se comportó como los grandes, pues la estabilidad ante la dificultad económica es señal de una economía madura, explica Carlos Peyrelongue, director de Análisis en Merrill Lynch México. El país se mantuvo firme incluso cuando se oscureció aún más el panorama debido a los ataques terroristas y las primeras muestras de debilidad en la regulación del sistema financiero estadounidense.

- A pesar de la mayor madurez, el Banco de México no pudo ocuparse por la reactivación además de la inflación, como lo hace la Reserva Federal de Estados Unidos. El margen de maniobra del banco central mexicano es todavía limitado. Lleva apenas seis años construyendo credibilidad y necesita otros 10 para lograrla, explica Fausto Hernández, académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

- El resultado fue un retroceso en el producto interno bruto (PIB) de 0.3%. Las ventas totales de Las 500 de Expansión no se movieron en la misma dirección, ya que aumentaron 4.9%.  El alza se debe a que, entre las firmas que participan por primera vez, algunas son grandes y, con su tamaño, movieron la cifra de ventas totales hacia arriba. Sin embargo, para hacer comparables los datos se elaboró por primera vez el Índice Expansión, en el que se incluyen empresas que reportaron números tanto en 2000 como en 2001. Este documento (con 224 empresas) refleja sobradamente los malos tiempos, con una caída en ventas de 6.6%.

- El año vio poca inversión. La formación de capital fijo bruto cayó 5.7%. La austeridad, no tan drástica como en 1995, reinó sobre las agrupaciones del listado. Tuvieron que reducir costos, con recortes de personal más que todo, y se dedicaron a pagar deuda, aprovechando las tasas de interés bajas.

- Como es común en los tiempos difíciles, las corporaciones de los sectores calificados de defensivos por los analistas bursátiles reportaron mejores resultados que la economía. Es el caso de los dos negocios más importantes de Fomento Económico Mexicano –FEMSA Cerveza y Coca-Cola FEMSA–, de Grupo Modelo y de Grupo Bimbo. Productos Industriales Mabe destaca por haber crecido en ventas un fenomenal 345%, sobre todo gracias a compras en el extranjero. Su liderazgo en el segmento económico de pañales está en sincronía con los tiempos. El consumidor gasta con mayor cuidado. Las compras sin embargo, no bajaron tanto como el PIB.

- Las tiendas departamentales reportaron bien. Los resultados de Wal-Mart de México destacaron gracias a la alta centralización del poder de compra que la cadena utiliza para dar mejores precios, explica Peyrelongue. Algunas adquisiciones, como el aceite de oliva italiano, se hacen a escala mundial. Así ganó mercado a todos sus competidores, salvo Organización Soriana y Grupo Comercial Chedraui, que operan en regiones donde la cadena estadounidense no ha penetrado todavía.

- Varias firmas de telecomunicaciones crecieron de manera importante. El más impresionante salto fue el de Unefon, que vendió 383% más. América Móvil, creada en enero 2001 cuando se realizó la escisión de la telefonía inalámbrica de Telmex, debuta en listado reportando fuertes crecimientos en ventas y resultados operativos, que no se tradujeron en netos.

- El registro incorpora por primera vez 11 Sociedades de Inversión Especializadas en Fondos para el Retiro (Siefore) que son las compañías que invierten los recursos individuales de retiro de los trabajadores, manejados por las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore). Unas y otras registraron fuertes incrementos en ventas en 2001 y seguirán subiendo en la lista de las 500 conforme pasen los años. El inventario también incluye más aseguradoras por un cambio en la medición de ingresos que Expansión elaboró consultando a la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas. Pocas de estas empresas registraron caídas en ventas, pero la gran mayoría tuvo pérdidas operativas debido a los menores rendimientos por tasas de interés y al hecho de que muchas de ellas son nuevas y están todavía en etapa de arranque.

- Los grupos financieros BBVA-Bancomer, Santander y Scotiabank saltaron hacia adelante, con resultados fuertes. Peyrelongue atribuye el buen desempeño del sector a la consolidación y al hecho de que el proceso de reestructuración está muy avanzado. Los balances más limpios, la fuerza laboral reducida y la eficiencia de los procesos para dar crédito contribuirán a hacer a los bancos más rentables. Aun así, varios de ellos se vieron afectados por la fuerte caída en tasas de interés que redujo su margen financiero. El rendimiento de los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) llegó en diciembre de 2001 a su nivel histórico más bajo, al ubicarse en 6.03%.

- Unas 183 empresas del listado vendieron menos en 2001 que durante el año anterior. Las perdedoras incluyen organizaciones de gran tamaño, como Volkswagen de México y Ford Motor Company, que no pudieron sortear la recesión en Estados Unidos con el mismo éxito que General Motors.

- Grupo Industrial Durango sufrió profundamente la caída en exportaciones por ser proveedor de empaques de la industria maquiladora. Las firmas que dependen de los precios de la material prima, y que en consecuencia están muy expuestas a los ciclos económicos, como Grupo México (cobre) e Hylsamex (acero) reportaron números rojos. Los altos niveles de deuda de estas dos compañías exacerbaron la situación. Los excedentes de productos petroquímicos en el mercado y los bajos precios perjudicaron también a Desc.

- Aunque la recesión no pegó a México como en 1995, las verdades descubiertas durante la última gran crisis operaron el año pasado. Primero, los corporativos menos endeudados –Grupo Bimbo, Consorcio Ara, FEMSA, Grupo Modelo, Wal-Mart de México, Grupo Soriana, Grupo Televisa y Telmex– estuvieron en mejores circunstancias para aguantar el bajón, según Peyrelongue. Segundo, los fabricantes de productos de consumo no debían dejar de gastar en promociones, dice Alonso Ríos, director de Análisis en Accival. Tercero, la mercadotecnia tenía que adecuar la oferta al bolsillo y a la expectativa del consumidor –según Hernández, del CIDE– como Sigma Alimentos, que vendió más jamón Fud y menos San Rafael.

- A diferencia de 1995, muchas agrupaciones se quedaron indefensas en 2001 frente a los competidores de otros países, especialmente en el mercado estadounidense. Las condiciones del año revelaron la dependencia de los exportadores de un tipo de cambio débil y la poca importancia que dan al incremento de productividad por capacitación, investigación y desarrollo e inversión en capital.

- De una manera u otra había que reaccionar al juego que se había vuelto más duro. El fabricante de toallas de Jalisco, Hilasal, perdió mercado en el vecino país del norte. “Con una paridad más favorable podría haber recuperado este mercado, pero tuvo que adecuarse a las circunstancias, tratando de vender más localmente y reduciendo costos”, explica Ríos. Aunque sus ventas crecieron 44%, sus resultados operativos cayeron 30% y los netos, de $29.3 millones de pesos, son 43.5% menores que en 2000.

- Los malos resultados operativos fueron comunes en 2001. Las cifras globales del listado indican una caída de 6.9% en este rubro y las del Índice Expansión revelan una baja de 9.3%. De las 404 empresas del registro total que reportaron este dato, casi la mitad presentaron menores resultados que el año pasado y 83 tuvieron pérdidas operativas. Se desempeñaban en un ambiente de precios muy difícil, comenta el entrevistado. Sólo algunos conglomerados, como Bimbo en ciertas presentaciones, lograron aumentarlos, dice. La participación de mercado se preservó o se ganó a cambio de un sacrificio en el margen de ganancia.

- El costo integral de financiamiento, que está asociado con el tipo de cambio, la inflación y el interés, menos oneroso en 2001, amortiguó la pérdida. Unas 70 compañías registraron incluso ganancias financieras. Pero esto no les permitió compensar mucho los menores resultados operativos. Los netos del total de las 500 decrecieron 19.3%.

- Dominó el esfuerzo de reducir costos, sobre todo con los recortes de personal. Mientras que el país perdió 382,631 empleos, según los datos del INEGI, las empresas del listado que aportaron información acerca de su nómina adelgazaron al omitir 51,419 plazas.

- El año pasado dominó también la venta de activos y reducción de pasivos. Gruma, por ejemplo, vendió su división de pan a Bimbo y Empresas ICA llevó a cabo un plan ambicioso de ventas. La tendencia apenas se ve reflejada en las cifras globales de las 500 porque se incorporaron las Siefore, bien dotadas de activos por naturaleza. El Índice Expansión muestra una reducción de 12% en este rubro.

- El afán de las firmas por concentrarse en su negocio principal se conjuntó con él de aprovechar las bajas tasas de interés, tanto en Estados Unidos como en México, para reestructurar deuda. Incluso aprovecharon los instrumentos de deuda nacionales con el fin de pagar parte de sus obligaciones en el extranjero. Esta orientación se refleja en las cifras totales del conjunto de las 500 empresas; los pasivos en moneda nacional bajaron 1.7%, menos que los pasivos en moneda extranjera que decrecieron 4.6%.

- Cifras ocultas
Por desgracia, el informe muestra no sólo el desempeño general de la economía sino el hermetismo que caracteriza a muchas de sus protagonistas, un mutismo que según Hernández perjudica la regulación y planeación industrial del país.

- La lista surge gracias a unas 500 compañías que llenaron cuestionarios, a los datos públicos de 120 emisoras en la Bolsa Mexicana de Valores y a 293 agrupaciones financieras que informan por ley a sus organismos reguladores.

- Muchas no dieron toda la información requerida. Más bien se limitan a reportar sus ventas, lo que les permite tener presencia en el registro. Hasta Petróleos Mexicanos aportó menos información que en años anteriores. Entre los que faltaron por completo se encuentran grandes corporativos nacionales, como Pegaso, Kosa, Grupo Uribe, La Costeña, Comex y Home Mart, y estadounidenses como Colgate, Johnson & Johnson, Kellogg’s y Oracle. Otras multinacionales ausentes son Bombardier y Nortel (Canadá) Honda (Japón) y L’Oréal, Mercedes Benz, Carrefour, Volvo, Nokia y Basf (europeas). Las firmas ausentes que lograron mejorar su posición en el mercado son, entre otras, Peugeot y Renault, y entre las que resintieron una mayor competencia y presumiblemente registraron menores ventas está Ispat.

- Las cifras aparecidas en el renglón de ventas de IBM, Cruz Azul y Nissan son estimados de su participación de mercado hechos por Expansión. Se obtuvieron los datos de Grupo Financiero Banamex Accival sumando los resultados de las filiales.

- Los argumentos para no revelar cifras fueron varios. Entre ellos, los representantes de las compañías se refieren a la competencia, al hecho de que están cerrando una operación, a la inseguridad en el país y a la vigilancia de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, demasiado asidua aun para los que pagan sus impuestos. La joya de los pretextos fue: “Como cotizamos en Nueva York, tenemos prohibido por la SEC [Securities Exchange Commision, que regula el mercado bursátil estadounidense] revelar nuestros números.”

A pesar de las reticencias en informe, el piso mínimo de ventas para entrar en el listado subió de $200 a $250 millones de pesos en 2001. Incluso de ese modo, 20% del informe representa a compañías que son calificadas de tamaño mediano según las definiciones del INEGI, que se basan en el número de personal que emplean. Es decir, las grandes empresas del país, dispuestas a reportar sus cifras, no llegan a 500.

Ojalá sean más numerosas en la investigación de 2002, en la cual se espera que dominarán los temas de la recuperación. En un año el desempeño se medirá según la capacidad de las organizaciones para evaluar cuándo la economía da vuelta y con base en esto reaccionar con el fin de alcanzar la producción necesaria, según dice Peyrelongue. Deseamos que para entonces se habrán logrado concretar algunas reformas estructurales en México, que permitan a la economía consolidar sus logros y a las firmas mejorar su productividad.

- Ética y transparencia
En este año, además de preguntar a las empresas acerca de su desempeño, Expansión les pidió una evaluación de sus comportamiento frente a sus trabajadores y la sociedad, para conocer otros aspectos de los negocios.

- En general, los resultados fueron muy positivos. A reserva de que se publiquen con más amplitud en el próximo número, se puede adelantar que los resultados permitieron comprobar que hay un creciente interés por parte de un gran número de empresarios en contribuir a mejorar las condiciones internas en sus firmas y en el entorno, y sobre todo guiarse con una conducta basada en valores éticos.

- Más que un propósito altruista, se debe reconocer que la globalización establece la necesidad de cumplir con parámetros más estrictos de transparencia. Y es muy probable que después de los escándalos de Enron, WorldCom y otras, esa sea una condición para los negocios.

Ahora ve
No te pierdas