Estados Unidos no es el único

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Roberto Morán

La experiencia de la modernización en Francia, a veces “tortuosa”, puede arrojar luz sobre el camino a seguir en México, gracias a las afinidades culturales entre los dos países, ciertamente mayores que las que hay con Estados Unidos. Con esa tesis, el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) realizará el Encuentro franco-mexicano para la modernización de las empresas y la administración. Habla su coordinador, David Arellano, director de la división de administración pública del centro de estudios.

- ¿Hay alguna particularidad de Francia que ayude a entender el proceso de modernización de México?
Totalmente. En México hemos tratado de compararnos con Estados Unidos, cuando en ese país hay una cultura administrativa, política, institucional, absolutamente diferente de la nuestra. En cambio, Francia, por sus instituciones, normas y forma de ver el poder dentro de las organizaciones, es muy similar a lo que tenemos en nuestro país. Es un país latino, donde el liderazgo es importante. El sistema político está basado en la negociación y no sólo en la ley. Son organizaciones donde no sólo los contratos y las leyes importan para tomar decisiones, sino también las relaciones personales.

- ¿Tan diferente es México de Estados Unidos?
Hay varias razones para ello. Por ejemplo, la idea del rule of law, del cumplimiento de la ley, que viene de una tradición protestante, de la necesidad del individuo de obedecer por propio convencimiento. Los padres fundadores estadounidenses dicen que el gobierno es un mal necesario. México y Francia vienen de una tradición donde el estado y el gobierno son fundamentales. El Estado se ve como algo que debe dirigir. La privatización en Francia ha sido un proceso tortuoso, porque consideran que no se debe debilitar tanto al Estado.

- ¿Se analizarán casos concretos de la experiencia francesa?
Sí, tendremos expositores que han estudiado el proceso en Francia. Los investigadores están analizando el hecho de que más allá de la incorporación de nuevas tecnologías e instrumentos de vanguardia, el éxito y el fracaso de muchas empresas depende de sus relaciones, de su capacidad de ser plurales y de modernizar  sus relaciones con su red de conocidos. Y en cuanto a la cultura, los estudiosos han visto que las empresas tienen éxito también en la medida en que logran la sensibilidad cultural para formar parte de un juego, de una familia o una red.

- Pero las empresas francesas no han tenido tantos éxitos en México.
Es una de las cosas a analizar en el encuentro. Después de una gran presencia francesa en México en el siglo XIX, hay quien dice que Francia perdió la brújula. Los estudiosos dicen que Francia perdió muchas décadas de oportunidades en México. Parte de la intención del encuentro es abrir los ojos sobre esta posibilidad de ampliar la vinculación empresarial.

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