Explota el agave

Hay sembrado ocho veces más de lo que se necesita, la industria busca terceros mercados.
Guadalupe Rico Tavera / Guadalajara

Los extremos nunca son buenos, dicta la lógica. A pesar de ello, la cadena productiva del tequila volverá a registrar un pico de sobreproducción de agave azul, su principal materia prima. Según proyecciones del Consejo Regulador del Tequila (CRT), para 2006, o tal vez antes, habrá 978,000 toneladas de agave listas para ser cosechadas, cuando la industria sólo podrá consumir 593,000 toneladas.

- Las crisis de agave son recurrentes en esta agroindustria. Tras una etapa de sobreoferta, y la consiguiente caída en el precio, sobreviene un abandono del cultivo que provoca un periodo de escasez y alza en su cotización. Así se ha repetido durante los últimos 40 años, en perjuicio unas veces de los agricultores y otras de los industriales.

- “Los vaivenes cíclicos son consecuencia de una falta de planeación estratégica en la cadena productiva agave-tequila”, dice Santiago Sánchez, jefe del departamento de Desarrollo Sustentable del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Guadalajara (UDG).

- El anterior ciclo de desequilibrio ocurrió en la segunda mitad de los años 90. Por entonces, el sector tequilero iba cuesta arriba. Para 1999, el consumo llegó a ser de 780,000 toneladas y la producción alcanzó un récord de 190 millones de litros del destilado. La crisis tomó a todos por sorpresa. Al agotarse las reservas de materia prima, su precio se disparó desde los $0.80 pesos el kilo, de fines de 1999, hasta $16 pesos en diciembre de 2002.

- Para Tequila Sauza, por citar un caso, la experiencia resultó por demás ingrata. “El desabasto significó un desplome de ventas de 3.2 a 1.5 millones de cajas, de un año a otro”, recuerda Servando Calderón, director Agrícola de la firma. La resaca fue general y, en menos de tres años, el sector perdió 50 millones de litros en el volumen de producción.

- Reversión de la tendencia
A pesar de la experiencia –y las pérdidas– acumuladas, el péndulo no tardó en rozar el otro extremo. La escalada en el precio del agave alentó el incremento descontrolado de las plantaciones, a partir de 2000. De este nuevo ciclo participaron los auténticos agaveros, pero también oportunistas que irrumpieron en el negocio para aprovechar la coyuntura. A la par, los fabricantes buscaron asegurar sus suministros a través de siembras propias o de contratos a largo plazo con los agricultores.

- Así dada la historia, el actual inventario del CRT lleva ya registradas unas 250 millones de plantas en diferentes edades, repartidas en 180 municipios de los cinco Estados que forman la zona de Denominación de Origen Tequila (DOT). En números llanos, hay sembrado ocho veces más agave de lo que anualmente requiere la industria.

- Para agravar el problema, el CRT detectó en 21 entidades fuera del territorio de DOT la presencia de 60 a 80 millones de plantas. “Hubo una agavización del campo mexicano promovida por los gobiernos de otros Estados sin tomar en cuenta que estaba protegida una región”, denuncia Ismael Vicente, gerente Agrícola del organismo regulador.

- La amenaza de una sobreoferta, la presión de ventas de pánico y la jima de plantas jóvenes, volvieron a precipitar el precio del agave. En la actualidad, se paga entre $2 y $4 pesos el kilo. “Si cae de esa banda, tendremos problemas”, advierte Vicente.

- Hora de un Plan A
En la memoria de todos quienes participan de este negocio aún está fresca la “guerra del agave”, movimiento desatado en 1995 por los productores de El Barzón, quienes bloquearon varias fábricas para presionar la compra de sus plantas en extrema madurez. Como resultado, la industria cayó en una semiparálisis.

- A fin de evitar nuevos choques, los principales agentes del sector y autoridades integraron el Comité Mixto Pro Defensa del Tequila. A través de 29 acciones a corto, mediano y largo plazo, su objetivo es dar salida a los excedentes y sentar las bases para una estabilidad de la cadena productiva.

- A diferencia de la “guerra del agave”, ahora la mitad del agave azul es propiedad de los tequileros o está asociada con agricultores. Por sí sola, Tequila Sauza posee más de 17% del inventario (44 millones de plantas) y Tequila Cuervo concentra casi 19%.

- Francisco Javier Flores, delegado en Jalisco de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), supone que los agaveros vinculados no tendrán mayor problema para colocar su producto, salvo ponerse de acuerdo en el precio. “Nuestra primera obligación es comprarle al productor con el que se tiene un contrato”, ratifica Eduardo Orendain, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Tequilera (CNIT).

- En opinión de Ismael Vicente, la presión vendrá por parte de los agaveros libres y de los que entraron al negocio deslumbrados por los altos precios. Para los aventureros que sembraron al azar la consigna es clara: “Que asuman su riesgo.”

- No obstante, tanto la CNIT como la Sagarpa hacen un llamado a los industriales a abrir de forma voluntaria un espacio dentro de sus programas de compras a los auténticos productores independientes. En lo que resta del año, el propósito es dar cupo a 20,000 toneladas de agave maduro.

- Tequila Sauza ya se apuntó. Tras el desplome de sus ventas por la escasez de agave, la empresa puso en marcha un programa de planeación agrícola y de investigación. Gracias a su reacción, está a punto de recuperar su nivel de producción de 1999 y tiene asegurado su abasto para los próximos seis años. Aun así, “estamos dispuestos a apoyar al agricultor por solidaridad social”, afirma Calderón.

- Candados preventivos
Más allá de las previsiones que se están adoptando, sobreviven focos rojos que preocupan al sector. La mayor alerta es el agave sembrado fuera de la zona de DOT. Aunque la Norma Oficial Mexicana del Tequila establece que esta bebida sólo puede producirse con agave tequila weber, variedad azul, cultivado en el territorio protegido en la denominación de origen, hay temor que las plantas de afuera de esta demarcación entren de “contrabando” y originen un mercado negro.

- A efectos de evitar estas irregularidades, la actualización de la Norma –próxima a publicarse– prohibe utilizar azúcares provenientes de mezcales cosechados fuera de la DOT, en la producción del tequila 51-49. Otro candado que incorpora la nueva norma es el registro obligatorio ante el CRT de las plantaciones de agave dentro de la zona de denominación en el año de sembradas. En la parte científica, se trabaja en el desarrollo de pruebas de ADN de la planta que permitan comprobar su autenticidad.

- Como no se puede prohibir por decreto la siembra de agave más allá de los límites que marca el territorio de DOT, los integrantes del Comité Mixto Pro Defensa del Tequila han recurrido al cabildeo para evitar que se siga alentando su cultivo. En lo que no cederán es en permitir la ampliación de la zona, como algunas entidades lo solicitan. “Más bien, habría que depurarla”, plantea Eduardo Orendain.

- Abrir nuevos mercados
A juicio del presidente de la cámara tequilera, la sobreoferta de agave es una oportunidad para recuperar mercados perdidos, consolidar los existentes y penetrar en otros nuevos. “El potencial del tequila es enorme porque en México no llega ni a 30% de participación en el mercado de bebidas alcohólicas y en Estados Unidos apenas es de 5%”, dice Orendain.

- De hecho, impulsada por la baja en el precio de la materia prima, la industria registró un avance en el primer semestre del año de 41.42% en relación al mismo periodo de 2003. Además, en lo que resta del año y el próximo, el CRT prevé la reactivación de fábricas que estaban paradas y la apertura de nuevas empresas, algunas de ellas de agaveros.

- Por otro lado, el Fondo de Riesgo Compartido para el Fomento de Agronegocios (Fomagro), de la Sagarpa, contempla apoyos para los agricultores que quieran dar el brinco a industriales.

- Enrique Fonseca, el mayor productor individual de agave (con un inventario de 6.7 millones de plantas) y también dueño de la destilería Tequilera, advierte que el riesgo no está en abrir una fábrica sino en comercializar el producto. “Son inversiones cuantiosas sin que garanticen un éxito en el mercado”, dice.

- Aparte de la producción de bebidas alcohólicas, el CRT apunta a impulsar nuevos usos del agave. La planta puede aprovecharse para elaborar productos de consumo intermedio o final como la inulina, los fructanos o la miel de agave, que tienen una demanda actual y potencial en la industria alimenticia.

- La propuesta no es un tiro al aire. Industrializadora Integral del Agave –firma surgida en la pasada crisis de sobreproducción– actualmente exporta jarabe de agave orgánico a Norteamérica y Europa, así como a algunos países de Asia y Sudamérica.

- Para este tipo de proyectos que agregan valor al producto primario, la Sagarpa, a través del Fideicomiso de Riesgo Compartido, ofrece créditos hasta por $5 millones de pesos a tasa cero.

- Ganar-ganar
La apuesta final es llegar a un modelo de la cadena agave-tequila que resuelva los ciclos de crestas y valles, garantice mercados de futuro y reduzca las desavenencias entre productores e industriales. La plataforma de esta planeación estratégica es la información.

- El CRT ha diseñado un sistema de información geográfica (con imágenes de satélite, fotografía aérea y cartografía) que permite tener un inventario del agave azul. Es un padrón que responde a seis preguntas: cuánto agave hay, de quién es, dónde se ubica, qué edad tiene, cuál es su estado fitosanitario y cuál es su vínculo con la industria. El inventario se mantiene actualizado con una tarjeta, un medio de identificación de los productores registrados. Esta tarjeta electrónica sirve para llevar un saldo real de las plantas, tanto en los predios como en las fábricas.

- La otra parte de la ecuación la aporta la industria al estimar sus consumos futuros con base en la demanda de la bebida en el mercado. Amarrada oferta y demanda, se tiene la fórmula para determinar el número de plantas a sembrar cada año. La idea es que todo lo que se cultive sea por contrato. A fin de año se iniciará con 20 empresas que representan 86% del consumo y entre las que se licitarán las hectáreas que se plantarán en 2005.

- Por ahora, 60% de las 29 acciones propuestas por el Comité Pro Defensa del Tequila están caminando. ¿Tendrá éxito su plan? La respuesta de Orendain es afirmativa, siempre y cuando “se dejen a un lado intereses particulares y se vea el interés de la agroindustria en su conjunto”, advierte.

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