Exportaciones con amor

Ante una caída de alrededor de 25% en el consumo interno, la firma de alimentos invierte en tecnolo
Ivette Estrada

"Hechos con amor" fue el eslogan publicitario con el que Herdez añadió humanismo a sus productos enlatados. Hoy, con más de 80 años en el mercado mexicano, la firma de alimentos se enfrenta a una nueva crisis, que ha reducido al mínimo el consumo, del mercado interno.

- Sin embargo, en vez de empacar los planes, Héctor Hernández Pons, vicepresidente del grupo, habla de la estrategia que ya está en marcha: "Ante la recesión económica hemos desarrollado un programa de inversiones en nuevos centros de distribución y en la modernización de maquinaria y equipo de producción, con el fin de impulsar exportaciones en América, Asia y Europa".

- La meta no es cualquier cosa: duplicar las ventas foráneas para compensar una caída de 25% del mercado interno, además de solventar compromisos en moneda extranjera, que ascienden a $20 millones de dólares. Así quiere salir Herdez de la crisis.

- Hasta ahora, las facturaciones externas de la empresa ascienden a $20 millones de dólares ‑sólo 5% de sus ventas totales‑, que se logran a través de sus redes de distribución en Estados Unidos, Centro y Sudamérica. Por ello, a juicio de Lionel Camps, director comercial de Herdez, la creación de nuevos canales de distribución será lo que duplicará las exportaciones. "Al concluir 1995 lo habremos hecho”, anota.

- El desarrollo de estos canales representan una inversión de $15 millones de dólares, dirigida hacia todos los puntos cardinales: se construirán centros de distribución en Puebla y Monterrey, se modernizará un almacén en Tijuana y se adquirirá otro al sur de la ciudad de México. Asimismo, las siete plantas de producción del grupo recibirán dinero para la compra de equipos con tecnología de vanguardia.

- Con toda confianza
Los pasivos externos con bancos estadounidenses, por $20 millones de dólares, no representan mayor problema. Camps es claro: "Los pagaremos a los plazos y tasas ya fijados".

- Hernández Pons agrega: "Como la compañía siempre ha sido conservadora en sus finanzas, la deuda externa podrá liquidarse fácilmente con ingresos de exportación. Ya lo vivimos el año pasado, cuando las ventas foráneas fueron suficientes para dar un servicio perfecto al endeudamiento". A fin de cuentas, añade, esos créditos se utilizaron para la adquisición de activos fijos ‑maquinaria y terrenos-, que no tienen una depreciación importante por la devaluación de la moneda.

- El plan de inversiones, que busca elevar al máximo la productividad y eficiencia de las plantas, "es un programa que adapta la forma de trabajar a la realidad", dice Hernández Pons. Y subraya, con una frase que debiera ser escuchada por miles de empresarios en este país: "Reduciremos los costos sin afectar el empleo, porque realmente éste no es el principal renglón de gasto en una empresa. Si se quiere abatir la recesión y reactivar la economía, el empleo es el elemento primordial".

- En vez de pasar la guadaña por las cabezas de sus trabajadores, el vicepresidente de Herdez habla de productividad: "Eficientar, evitar mermas y cuellos de botella en las plantas, abatir márgenes, aplicar programas de calidad total en todas las operaciones". Igualmente, en lo relativo a la administración, "cambiar sistemas y eliminar todo tipo de gastos suntuarios". Y reitera: "La fuerza de trabajo es intocable".

- Hay mucho por hacer y en época de crisis la creatividad juega un papel fundamental. Así, más allí del buen posicionamiento de sus marcas actuales ‑Herdez, Búfalo, Carlota, Doña María, McConnick, Jergens, etcétera‑, en un afán de redimensionarse y cubrir nuevos mercados, los capitanes de la firma están abiertos a nuevas ideas de negocios. Los más probables, en el futuro más cercano, serian la producción local de cárnicos, en sociedad con Hormel, y la producción de mermeladas bajo la marea Knotts Berry Farm, de la cual el grupo es representante exclusivo en México.

- Herdez, pues, enfrenta la crisis con soluciones inmediatas. Como lo apunta Campos: "Producir más para vender más, pagar compromisos y tener utilidades. Si la caída del mercado doméstico no permite hacer eso dentro del país, buscamos nuevos nichos de mercado en el extranjero".

- Así, salsas, chiles, mole y nopales ya viajan en camiones, furgones de tren o barcos en busca de consumidores con bolsillos menos dañados. Hernández Pons, confiado en su estrategia, concluye: "Seguro que hasta en Arabia Saudita necesitan nuestros productos". Habrá que verlo.

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