Guía rápida de ecoeficiencia

La demanda del uso inteligente de energía eléctrica es mucho más que una cuestión ética: es par
Gerardo Moncada

Esta estrategia, que alcanza hoy hasta a los mismísimos fabricantes de - maquinaria y equipos eléctricos, incluye propuestas específicas para que los - industriales no generen desechos, para que sus emisiones a la atmósfera y sus - líquidos residuales sean menos tóxicos, para que los productos que fabrican - –por fallas o al concluir su vida útil– contribuyan lo menos posible a - engrosar los basureros. Son una serie de sugerentes ideas y soluciones - compendiadas en la “Guía práctica de ecoeficiencia para la industria de - maquinaria y equipo eléctrico”.

- Publicada por la Unidad de Análisis Económico y Social de la Secretaría - del Medio Ambiente, con el financiamiento del Foro de Cooperación Económica - Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), este pequeño manual busca - convencer hasta a los más reacios de las ventajas que reportan las prácticas - de ecoeficiencia. A fin de demostrar su viabilidad, el texto abre con tres - ejemplos.

- - SÍ SE PUEDE
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Varion Canada Inc, con sede en Georgetown, Ontario, fabrica dispositivos de - microondas para comunicaciones vía satélite y equipos de radar. La empresa - veía en riesgo su permanencia en el mercado estadounidense debido a - restricciones ambientales. Por ello analizó la conveniencia de sustituir su - sistema desengrasante de vapor, con el cual las piezas metálicas de sus - equipos quedaban prácticamente esterilizadas. Luego de un estudio y diversas - pruebas encontró que la solución era instalar un sistema de limpieza - ultrasónica líquida, capaz de limpiar, enjuagar y secar las partes en una - sola fase de producción. Con esta medida pudo eliminar el freón, gas que - usaba para limpiar los tableros de los circuitos luego de ser soldados. Esto - último le permitió librar un etiquetado bochornoso en el mercado - estadounidense: “Este producto contiene sustancias que degradan la capa de - ozono.”

- La empresa logró ahorros anuales de $6,300 dólares por compras de - tricloroetano, sustancia que usaba para desengrasar la piezas metálicas, y - $4,300 dólares por la eliminación de freón. Pero, sobre todo, confirmó su - presencia en el principal mercado de componentes eléctricos.

- Un caso similar es el de Shinkawa Sensors Technology, firma japonesa - productora de sensores electrónicos para generadores de poder, plantas de - procesos químicos, sistemas ferroviarios, equipo aéreo y espacial, entre - otras aplicaciones. Fue una de las primeras empresas –de la categoría - medianas y pequeñas– que obtuvo los certificados ISO 9000 e ISO 14000. El - propósito era ganar ventaja competitiva en los mercados de Europa, Estados - Unidos, Japón y otros países asiáticos.

- Entre las medidas que instrumentó están la supresión de unicel en sus - embalajes (ahora usa trozos de cartón de desecho). Ante las restrictivas - normas japonesas –sobre todo en el sector de equipo eléctrico– para - reducir el uso de sustancias que afectan la capa de ozono o contribuyen al - calentamiento global, Shinkawa disminuyó su uso de clorofluorocarbonos y de - metanol en los procesos de lavado. A nivel administrativo, promovió el - reciclaje de papel en las fotocopiadoras y el uso racional del sistema de aire - acondicionado.

- Si bien estas medidas le obligaron a rentar maquinaria, no ha sido un gasto - superfluo. Por una máquina cortadora de cartón paga $1,100 dólares al año, - pero ahorra casi $6,000 con respecto al viejo sistema de embalaje; el - arrendamiento de un sistema de limpieza mediante microondas y una unidad que - separa el aceite del agua en los líquidos residuales asciende a $470 dólares - (aquí no se ha logrado empatar el gasto con el ahorro, que está en $350 - dólares anuales); por reciclaje de papel para fotocopiado cada año evita - desembolsar $510 dólares, y $1,100 dólares por economizar energía - eléctrica.

- Una planta de Cincinnati, Ohio, que manufactura amplificadores y ensambla - circuitos integrados aplicó medidas de bajo costo que le reportaron ahorros - sustanciales. En diversas áreas le permitieron reducir entre 12 y 66% la - generación de aguas residuales y desechos de acetona e isopropanol. Las - medidas ecoeficientes consistieron en controlar el contenido de agua en los - residuos, instalar medidores y válvulas para regular el uso de este líquido - en las áreas de producción, reemplazar sustancias químicas por limpiadores - inocuos y reusar algunas sustancias como la acetona.

- La inversión efectuada fue de $3,290 dólares, pero el ahorro anual es de - $3,355 dólares.

- - ¡VAMOS MUCHACHOS!
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Por tratarse de un sector altamente globalizado, la posibilidad de - instrumentar en México medidas como las mencionadas es enorme y para muchas - empresas será indispensable. En principio, se puede arrancar con ajustes en - las labores de mantenimiento e inspección, en la medición de materiales y - sustancias, en la calibración de equipos y en el manejo de inventarios. Una - evaluación de la ecoeficiencia de la empresa dará la pauta de acciones que - incluyen cambios en el uso de solventes, reemplazo de algunas sustancias, - revisión del diseño de los productos, modificaciones en diversas fases del - proceso productivo y administración de desperdicios.

- Respecto de los solventes, este es uno de los dolores de cabeza de la - industria de la maquinaria y equipo eléctrico, por la variedad de sustancias - que emplea en sus procesos. Las regulaciones ambientales tienden a ser cada vez - más estrictas, especialmente con los solventes halogenados y orgánicos que - usan estas empresas. Una alternativa es hacer adecuaciones para reusarlos. El - solvente empleado en la limpieza de un tablero de circuitos puede aprovecharse - para limpiar maquinaria más sucia o para desengrasar partes de computadoras, - por ejemplo.

- Los cambios tecnológicos y el reemplazo de sustancias significan - inversiones, pero los ahorros en energía, agua y materiales compensan los - gastos. De hecho, en ocasiones la recuperación es en pocos meses. Las - tecnologías más fácilmente aplicables se refieren al diseño del producto, - sustitución de químicos y modificaciones operativas.

- En los últimos años, los diseñadores han incorporado el concepto “análisis - del ciclo de vida”, para evaluar la gama de impactos asociados a cada - producto. Consideran materias primas, insumos y desechos generados durante su - fabricación, al igual que transporte, embalaje, efectos durante su vida útil - y, al término de ésta, capacidad de reciclaje o disposición final. Por ello, - cada vez es más común el uso de materiales con algún contenido reciclado, el - diseño de productos que tienen componentes de reuso y que se pueden - desensamblar con facilidad al terminar su periodo de vida, así como una - reducción en la variedad de materiales.

- La fabricación de maquinaria y equipo eléctrico utiliza sustancias - tóxicas y contaminantes. Por ello, la “Guía de ecoeficiencia” ofrece una - lista de sustituciones posibles para reducir el empleo de cianuro, ácido - sulfúrico, cromo hexavalente, óxido de berilio, cloruro de metilo, - tricloroetano, percloretileno, metanol y cloruro de hidrógeno, entre otros.

- Si bien cada empresa podrá instrumentar determinados cambios en sus fases - operativas, el manual refiere los procesos donde son más usuales las mejoras y - en qué consisten éstas. Los procesos son: fabricación de wafers, - limpieza de wafers, fotolitografía, empaquetado de semiconductores, - manufactura de tableros de circuitos, ensamblaje, cromado, limpieza y - preparación de superficies.

- Para alcanzar una administración adecuada de los residuos es necesario - separarlos y almacenarlos correctamente; un inventario amplio y detallado es - fundamental. Lo anterior permite dar diferentes destinos a los desechos (reuso, - reciclaje e intercambio con otras empresas, etcétera). Algunas aplicaciones - son muy precisas, como convertir el lodo residual en alimento de fundición - para la recuperación de metales.

- En ciertos casos es necesario hacer adaptaciones. Por ejemplo, para - recuperar y reusar los vapores de solventes por condensación o compresión, - instalar circuitos cerrados de tratamiento para el agua de enjuagado a fin de - disminuir el consumo del líquido y el volumen desperdiciado, recuperar plomo y - estaño de los tableros mediante electrólisis o precipitación química, - instalar celdas electrolíticas para recuperar cobre disuelto en el agua de - enjuagado y un evaporador atmosférico para capturar ácido crómico en la - misma solución.

- Cualquier medida que se adopte debe ir acompañada de un seguimiento - minucioso, tanto del proceso como de las repercusiones. Será necesario - verificar si disminuyen los costos unitarios de producción, los insumos; los - costos de energía, de manejo y embarque, de disposición final de residuos; si - han disminuido las emisiones a la atmósfera, los accidentes de trabajo.

- El monitoreo puede realizarlo el personal, pero para el estudio de - ecoeficiencia y las medidas a tomar conviene consultar a un especialista.

- Las mejoras en la calidad productiva y la permanencia o acceso a los - principales mercados serán los beneficios más palpables.

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