Inversiones con raíces profundas

Desc, Chedraui y Kimberly-Clark invierten $700 MDP en el rentable negocio de los bosques y las mader
Gabriela Ruiz

¿Qué tienen en común Chedraui, Kimberly-Clark, Unitec, una familia -accionista de Liverpool de apellido Sourberville, y Grupo Desc? La respuesta -sorprende: un negocio forestal con el que pretenden rendimientos de hasta 16% y -en el que ya han invertido más de $700 millones de pesos.

- En la espesura del territorio campechano y de otros Estados del sureste del -país, estas compañías están produciendo maderas duras de las llamadas -semipreciosas y preciosas, el negocio ‘estrella’ de la industria forestal -mundial. El mercado internacional paga hasta $700 dólares por metro cúbico de -esta clase de madera, frente a los $180 dólares en que se cotizan otras maderas -blandas aserradas.

- Los ojos están puestos en la caoba, el cedro rojo, la melina, el eucalipto, -la teca y el nogal, entre otras especies. Sus aromas y texturas suaves y -brillantes seducen a los sentidos tanto como un exquisito perfume o un vino -exclusivo. Estados Unidos, Europa y China demandan estas maderas para fabricar -muebles, pisos, instrumentos musicales y productos que exigen alta calidad de -insumos. Su producción implica ya 10% de la producción total de todos los -tipos de bosques en el mundo, de acuerdo con la Organización Internacional de -Maderas Tropicales (OIMT).

- El negocio forestal podría generar divisas por más de $30,000 millones de -dólares anuales en un par de décadas, valora la Comisión Nacional Forestal -(Conafor).

- “La tasa interna de retorno está proyectada en 16%”, dice Rafael Selem, -dueño de la plantación tropical Entre Hermanos, que tiene una extensión de -800 hectáreas y está ubicada en Campeche. La empresa de Selem, una de las -líderes en esta incipiente industria forestal mexicana, apostó a la melina, -con cuya madera sustituirá importaciones y abastecerá a su fábrica de muebles -para los hoteles Medacam, desde la cual surte a clientes de México y Estados -Unidos.

- Las especies tropicales conjugan dos variables claves para el negocio: tiempo -y productividad. Su crecimiento demanda de cinco a 10 años, en promedio, y -aunque pueden necesitar hasta 20 años, en el caso de las áreas templadas, el -ciclo es menor si se compara con los 100 años que requieren los bosques -naturales de otras especies. Además, la productividad por hectárea “es 20 -veces mayor o más, en la misma superficie de tierra”, indica Raymond Keogh, -jefe de la Unidad Internacional sobre Teca, de la OIMT.

- Con estos márgenes, la posibilidad de tener una “fábrica de árboles -tropicales” como subsidiaria se volvió una alternativa competitiva para un -corporativo como Kimberly-Clark, cuyo interés no está en la madera, sino en -aumentar su eficiencia en la provisión de celulosa. La compañía productora de -papel planea invertir un total de $120 millones de pesos en su proyecto -Silvicultora Saraya, una plantación de 5,930 hectáreas de eucalipto tropical -ubicada en Guerrero, que dará su primera producción en 2008. Actualmente, la -firma importa la materia prima. “La madera que se produzca en estas -plantaciones será para nuestra planta ubicada en Morelia, Michoacán”, dice -Manuel Araujo, director de Operaciones de la compañía.

- Para quienes dijeron que el dinero no se daba en árboles, se equivocaron.

- La raíz
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Hasta la década de los 80, difícilmente se podían contabilizar en México -25,000 hectáreas que pudieran considerarse como plantaciones comerciales. Aun -cuando en el país hay ocho millones de hectáreas aptas para la industria, de -acuerdo con datos del Inventario Nacional Forestal.

- Si grandes corporativos, inversores extranjeros y emprendedores privados, -pequeños y medianos, comenzaron a voltear hacia el sector, es porque apareció -en escena la promoción del Estado. A través del Programa de Desarrollo de -Plantaciones Forestales Comerciales (Prodeplan), la Conafor apoya la siembra de -bosques tropicales con $7,000 pesos por hectárea plantada. La suma puede ser -‘insignificante’ para inversores del calibre de Chedraui o Desc. Sin -embargo, este apoyo financiero, aunado a la certificación que otorga el Estado -por la calidad del producto y el subsidio a la prima de seguro agropecuario, a -través del intermediario del gobierno Agroasemex, animó a estos peces gordos a -invertir en la tierra.

- Aunque está en funcionamiento desde 1997, Prodeplan se potenció en los -últimos cinco años. Los recursos que distribuye provienen del fisco, a través -de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA). Al proyecto -de Kimberly-Clark, por ejemplo, lo apoyará con $39.5 millones de pesos. -Agroindustrial Agua Fría (de Chedraui) tiene asignados $38 millones y -Plantaciones Industriales Mexicanas (Copamex), $30.9 millones de pesos.

- Para Saúl Monreal, gerente de Prodeplan, los $500 millones de dólares que -el Estado invertirá en este programa durante 25 años, se justifican porque el -esfuerzo equivale a un décimo del déficit comercial anual en la industria -forestal. La meta es producir 18 millones de metros cúbicos de madera en rollo -por año, una vez que las 875,000 hectáreas a plantar entren en producción. Se -calcula que ello ocurrirá a partir de 2025, último año en que habrá -promoción.

- Hasta octubre de 2004, las empresas privadas se habían quedado con 32% del -total de recursos distribuidos, que sumaron $165.2 millones de dólares. El -resto se fragmentó entre 1,517 proyectos de ejidatarios, comuneros y pequeños -propietarios, que reciben el mismo nivel de asistencia que los grandes -corporativos. “El apoyo estatal es una forma de interesar al sector privado a -invertir en el campo”, explica Monreal.

- Chile, uno de los principales referentes de la industria forestal mundial, -realizó una experiencia similar a la que ahora intenta México. “El gobierno -ofreció una bonificación equivalente a 75% del costo de plantación”, relata -José Antonio Cabello, doctor en Ciencias Forestales y asesor de la gerencia -técnica de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) del Gobierno de Chile. El -modelo resultó exitoso. “Detonó tasas de forestación de 100,000 hectáreas -por año”, señala Cabello. En la actualidad, 60% de la producción forestal -del país está basada en este tipo de plantaciones, con tasas de rentabilidad -de entre 8 y 10%.

- El crecimiento
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Según los cálculos del gobierno, el ingreso de grandes jugadores a la -industria forestal tropical tendrá rédito económico y social en el mediano -plazo. Se prevé que este esfuerzo creará 87,500 empleos directos y 245,000 -indirectos en las plantaciones e industrias vinculadas.

- Al paso de los años, la apuesta va tomando forma. Forestaciones Operativas -de México (Fomex), subsidiaria del Grupo Desc, tiene 11,500 hectáreas -plantadas con eucaliptos tropicales en los municipios de Las Choapas, Agua Dulce -y Minatitlán, en el Estado de Veracruz, y Huimanguillo, Tabasco. A finales de -2002 comenzó a obtener 250,000 metros cúbicos anuales de madera y este año -espera llegar a 300,000. Destina 50% de su producción para abastecer a su -controlada Rexel, fabricante de tableros de madera, ubicada en Zitácuaro, -Michoacán, y el resto empezó a comercializar a otras industrias forestales de -los Estados de México y Michoacán, dedicadas a la producción de celulosa y -papel, y de tableros aglomerados.

- En Campeche, Agropecuaria Santa Genoveva invertirá $630 millones de pesos, -apunta su director general de Medio Ambiente, Carlos Yong. Tienen sembradas -3,208 hectáreas de cedro y teca, con miras a sumar 20,000. El plan de negocios -contempla la exportación de madera a Europa y el uso de la madera del aclareo -(proveniente de los árboles menos fuertes que se cortan para dar espacio a los -mejores) para la producción de piezas para pisos de parquet, con destino al -mercado doméstico.

- Proplanse, de la familia Suberville (accionistas de Liverpool), es una -plantación de 4,000 hectáreas en el municipio de Balancán, Tabasco, donde ya -se invirtieron $150 millones de pesos y en el corto plazo se invertirán unos -$50 millones más. El objetivo es el autoabastecimiento de madera de cedro, -caoba, melina y eucalipto tropical para un aserradero de tabla en moldura, -localizado en Toluca. A través de Proplanse, la familia Sourberville emplea a -140 personas de manera permanente y 420 más en forma temporal. El próximo año -cosecharán las primeras 250 hectáreas de eucaliptos tropicales, plantadas en -1999, y esperan recuperar hacia 2010 el total de las inversiones realizadas y de -allí en adelante generar ganancias netas equivalentes a $50 millones de pesos -por año. El plan de negocios incluye también iniciar la fabricación de -muebles. Un paso que Chedraui dará desde Agroindustrial Agua Fría, su -plantación situada en Veracruz. Este año obtendrá la primera cosecha de -maderas preciosas con las que construirán muebles que distribuirán en su -cadena de tiendas. Pero, además, prevé exportar madera de teca y melina.

- Si todo funciona como el gobierno espera, cuando el programa haya llegado al -final del periodo de asistencia a los inversionistas, se generarán ingresos -fiscales por $435 millones de pesos anuales derivados de las plantaciones, -mientras que la industria forestal aportaría al fisco otros $7,693 millones de -pesos. Esto implicaría unos $700 millones de dólares anuales, lo que quiere -decir que en menos de dos años, el Estado debería estar recuperando la -inversión realizada en el sector.

- El cambio
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El gobierno tomó sus precauciones para garantizar que este proyecto no -quede trunco con el cambio de administración presidencial en 2006. “Se -incluyó en la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, como una -política de Estado”, indica Monreal.

- Por otro lado, la coyuntura que atraviesa el mercado internacional de la -madera tropical es propicia. La demanda –calculada en unos 15.9 millones de -metros cúbicos anuales por la OIMT– va en crecimiento, impulsada -particularmente desde Europa y Estados Unidos, grandes consumidores de caoba y -cedro rojo.

- Aunque reconoció no conocer nada acerca de Prodeplan, Sarah Wu, directora -del World Forest Institute (WFI), entidad que reúne a los productores de -maderas en Estados Unidos, admitió a Expansión que “seguramente -habrá miembros (de su organización) interesados en invertir (en México), si -se puede”. Para ser beneficiarios de la promoción de Prodeplan, las empresas -necesitan estar constituidas y domiciliadas en el país. El interés de los -norteamericanos se justifica porque las especies tropicales que se siembran en -México les permiten ciertos usos que no satisfacen las maderas de origen -asiático. Además, México tiene dos puntos a favor respecto de sus -competidores asiáticos: los mercados están más cerca y comparten acuerdos -comerciales.

- Con grandes oportunidades de crecimiento por delante, la industria forestal -tropical mexicana se enfrenta al desafío de acelerar los tiempos para alinear -su oferta al panorama mundial. En un informe realizado a mediados de los 90 -sobre México, el WFI señalaba que “los inversionistas locales se han visto -lentos (para entrar al negocio), a pesar de los esfuerzos realizados por el -Estado”. El WFI también reconocía que el potencial del país es enorme, -aunque “se requieren de mayores cambios en el sistema forestal”.

- Prodeplan intenta ser una respuesta. Recién está dando sus primeros pasos -de mercadeo internacional. De hecho, México se convirtió en signatario de la -OIMT apenas en 2003, de allí su bajo registro de conocimiento en el mundo -forestal mundial.

- Por otro lado, el plan todavía muestra debilidades de instrumentación. -Desde que arrancó en 1997 sufrió varias modificaciones, por la ausencia de un -foco estratégico para desarrollar el negocio.

- El programa fue diseñado, en un principio, a iniciativa de un grupo de -empresarios entre los que se encontraban Alfonso Romo, Lorenzo Zambrano, Roberto -Hernández y Carlos Hank González, quienes visitaron plantaciones en Chile y -Brasil, a mediados de 1990. Aquella iniciativa buscó introducir en México un -modelo forestal basado en la producción de celulosa. Pero en 1998, un poco -después de su inicio, los precios internacionales de este insumo se desplomaron -de $680 a $280 dólares por tonelada, debido a una sobreoferta mundial. El -proyecto se detuvo.

- “Se debió modificar radicalmente para que le diéramos cabida a todos los -pequeños ejidatarios y comunidades a quienes no les interesa producir celulosa”, -explica Monreal, uno de los autores de los cambios.

- Las dudas
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El programa intenta promover una industria que Conafor calcula podría -desencadenar inversiones por más de $500 millones de dólares anuales en los -siguientes 20 años.

- A su vez, Prodeplan se puso como meta la reconversión productiva de miles de -campesinos que basan su economía en cultivos básicos como frijol, chile y -papaya. La idea es que pasen a ser productores de especies forestales de rápido -crecimiento y se vinculen como proveedores a las industrias del sector.

- Para el experto en medio ambiente, Iván Restrepo, la iniciativa es buena y -viable. Pero también tiene sus dudas: “Donde fallan estos programas –dice– -es en el acercamiento a las comunidades indígenas y de campesinos”. A su -juicio, “el gobierno piensa que van a aceptar participar rápidamente, pero -hay un total desconocimiento de la mentalidad y del tipo de economías (con que -se manejan estas comunidades)”.

- La principal queja de los campesinos es que Prodeplan les apoya para echar a -andar la plantación y luego ellos tienen que asumir los gastos de -mantenimiento. “Desde que empezamos hemos tocado puertas en muchas -dependencias para conseguir apoyo financiero, pero las instituciones no están -interesadas y nos rechazan”, dice Sebastián Badal, ejidatario de Escárcega, -Campeche. “La utilidad que esperamos es para que nuestros hijos tengan una -mejor calidad de vida”.

- En defensa del programa, Monreal explica que “se están haciendo ajustes” -para apoyar a los productores durante el mantenimiento de las plantaciones. Este -periodo puede ser de hasta 16 años, en los cuales los productores deben -comprometerse a tener los árboles libres de plagas y en buenas condiciones. -Para muchos de ellos, el temor a quedarse sin cultivos de los cuales comer, es -grande. “Están cansados de promesas a largo plazo”, afirma Restrepo. “El -tema son las urgencias, sus necesidades de corto plazo”.

- El factor político-social tampoco está ausente en el problema. “Desde -hace años hay caciquismo”, señala el especialista. “El manejo que el PRI -ha hecho (en estas comunidades) es nocivo, porque se ha utilizado la -organización del campo para obtener los votos de los campesinos, no para -hacerlos más productivos”.

- Enfrentando vientos que no siempre soplan a favor, Prodeplan sigue dando -pelea para que sus raíces no se quiebren. Sin pretender competir en lo -inmediato con productores como Chile, Colombia y Brasil (los principales -proveedores regionales), México tiene la oportunidad de empezar sustituir el -millón de árboles que importa anualmente, además de poner un pie en el jugoso -mercado mundial de las maderas tropicales, que mueve anualmente $ 11,200 -millones de dólares.

- Y para ello, la inversión pública anual necesaria durante dos décadas -equivale a “sólo 0.008% del PIB actual”, de acuerdo con datos de Conafor.

- El punto será que se logre con la mayor inclusión posible de actores -económicos, tanto de grandes corporativos que se espera sean las locomotoras de -la industria, como de los miles de pequeños propietarios de la tierra con -vocación forestal.

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